La obra de Raquel Taranilla se articula como un relato en capas, un
, y se centra en los síntomas físicos y los resultados de las pruebas. Frases como «Mujer joven afebril 27 años refiere dolor de espalda» ilustran esta tendencia a reducir la experiencia humana a datos objetivos, desprovistos de contexto emocional y subjetivo. Esta historia oficial, impuesta por los profesionales sanitarios, se centra en lo que se observa y mide, dejando de lado la riqueza de la experiencia interna de la autora. Es una historia que intenta encasillar, categorizar y controlar la enfermedad, pero que inevitablemente falla al ignorar la complejidad de la conciencia humana.
La “otra historia”, la verdadera historia, es la que se esconde bajo esta primera. Esta es la historia que la autora revela gradualmente a lo largo del libro, una historia hecha de
«Mi Cuerpo También» es un libro que recomiendo fuertemente a cualquier persona que se sienta interesada en la enfermedad, la salud o la relación entre el individuo y el sistema sanitario. Es un libro que nos invita a reflexionar sobre nuestra propia vida y a valorar la fragilidad de la vida humana. Es una obra que puede inspirar resiliencia, empoderamiento y una mayor comprensión de la experiencia humana.
