La primera de las dos memorias, «Larosa (1959)», representa una ruptura significativa con el estilo más abiertamente crítico y pesimista que caracterizaría a Cela en obras posteriores. A diferencia de otros trabajos del autor, esta obra se distingue por su
de la sociedad española de la época, y una reflexión sobre los horrores de la guerra y la importancia de la memoria histórica.
La monumentalidad de las «Memorias» de Camilo José Cela reside, en gran medida, en su capacidad para ofrecer una perspectiva única y personal sobre los acontecimientos que marcaron la historia de España en el siglo XX. Si bien ambas memorias se presentan como un relato autobiográfico, existen diferencias clave en su enfoque y en su tono. «Larosa» se centra en un período de la vida de Cela que, aunque significativo, es relativamente tranquilo y contemplativo. El libro es una celebración de la vida rural, de la familia y de la tradición. En cambio, «Memorias, entendimientos y voluntades» abarca un período mucho más amplio, desde los años 20 hasta la Guerra Civil y la posguerra, y ofrece una visión mucho más crítica y combativa del mundo.
La obra se presenta como una historia de aprendizaje para el autor. A través de sus memorias, Cela reflexiona sobre sus errores, sus contradicciones y sus motivaciones. También examina la influencia de su familia, de sus amigos y de sus maestros en su vida y en su obra. La obra es, en definitiva, una reflexión sobre la condición humana, sobre la naturaleza del bien y del mal, sobre la relación entre el individuo y la sociedad. La importancia de la obra radica en que, como recuerda Juan Luis Alborg, “la creación más afortunada de Cela es la leyenda de su propia persona”, y las Memorias son el epicentro de esa leyenda.
Opinión Crítica de Memorias
Las «Memorias» de Camilo José Cela son una obra fundamental para comprender la génesis de su talento y la evolución de su pensamiento. La primera memoria, «Larosa, » nos sorprende por su delicadeza y su sensibilidad, contrastando fuertemente con el estilo más crudo y desmitificador que caracterizaría a Cela en obras posteriores. Es un libro que merece serleido con atención, que nos permite descubrir una faceta de su personalidad que a menudo se ha pasado por alto. Santos Sanz Villanueva, al describir la obra, resalta con razón su «plenitud, » manifestando elifica de Cela como uno de los prosistas castellanos cimeros de nuestro siglo.
“Memorias, entendimientos y voluntades” , en cambio, representa un punto de inflexión en la obra de Cela. El libro es un testimonio poderoso y conmovedor de una generación que vivió en primera persona los horrores de la Guerra Civil y la posguerra. El autor narra con una precisión brutal los acontecimientos que marcaron su vida y la de su familia. El libro es, en definitiva, un testimonio crucial para la comprensión de la historia de España, y una reflexión sobre los peligros del fascismo, del totalitarismo y de la violencia. Aunque no está exenta de crítica (el estilo puede resultar, a veces, excesivamente detallista y en algunos momentos algo pesado), la obra es, en su conjunto, una obra esencial para cualquier lector interesado en la historia y en la literatura española. Se recomienda leerlas en conjunto para apreciar la totalidad del viaje de Cela.

