La monografía de Quentin Skinner se centra en la argumentación de que Maquiavelo no es simplemente un autor de tratados políticos, sino un producto de su tiempo, profundamente influenciado por el contexto cultural y político de la Italia renacentista. El autor, a través de un exhaustivo estudio de la biografía y las obras de Maquiavelo, argumenta que el florentino cultivó “una certain tradición humanística del republicanismo clásico”, lo que significa que su pensamiento se basó en una comprensión profunda de los ideales republicanos de la antigua Grecia y Roma, pero también fue moldeado por las preocupaciones prácticas y los desafíos que enfrentó la República de Florencia.
Este «humanismo del republicanismo clásico» no es una simple adherencia a las virtudes republicanas, sino una
de sus ideas puede ser controvertida, pero también puede ser útil para comprender la realidad política. Además, es importante recordar que Maquiavelo no pretendía ofrecer una receta para el gobierno perfecto, sino una guía para la supervivencia y el éxito en un mundo político turbulento y despiadado.
Además, se sugiere que la lectura de Maquiavelo debe ser complementada con otras fuentes históricas y filosóficas, para obtener una comprensión más completa de su obra y del contexto en el que fue escrita. Finalmente, se recomienda a los lectores que se enfrentan a la lectura de “El Príncipe” y “Discursos sobre la Primera Década de Tito Livio” que sean conscientes de la posible influencia de su obra en la política contemporánea.


