El libro se estructura en torno a la idea fundamental de que la programación de una materia debe estar basada en la identificación clara de las
, considerando que la evaluación no debe limitarse a la medición de la adquisición de conocimientos, sino que debe ser un instrumento para el seguimiento del desarrollo de las competencias, identificando áreas de mejora y ajustando la programación en consecuencia. El libro también aborda la importancia de la
a desarrollar, pasando por la selección de los contenidos y actividades, hasta la evaluación del aprendizaje. Se enfatiza la importancia de la reflexión crítica sobre la materia que se está impartiendo, considerando sus implicaciones sociales, éticas y culturales. Además, se promueve una visión holística del aprendizaje, que abarque no solo el desarrollo de conocimientos, sino también el fomento de habilidades, actitudes y valores. El libro se centra en la concienciación de la importancia de las competencias como resultado del aprendizaje, proporcionando herramientas para desarrollar y evaluar las mismas de manera efectiva.
Opinión Crítica de Manual Teorico-Practico Para Programar Por Competencias
El libro de María Julia Rubio Roldán es, en general, un recurso valioso para el profesorado que se enfrenta al reto de la programación pedagógica por competencias. Su estructura lógica, su lenguaje claro y accesible, y la gran cantidad de ejemplos prácticos lo convierten en una herramienta muy útil para la iniciación en este campo. Sin embargo, es importante destacar que el libro no está exento de algunas limitaciones. Si bien ofrece un marco de trabajo sólido, a veces parece un poco rígido y prescindiente, sin dejar suficiente margen para la creatividad y la adaptación del profesor a las características específicas de su entorno y de sus alumnos.
La fuerza del libro radica en su enfoque en la instrumentalización de la competencia como herramienta de mejora continua en la planificación de las aulas. Su valor reside en la claridad con que presenta la metodología para aplicar el concepto de competencia, y las herramientas para la implementación. En cambio, el profesor que ya tiene una sólida experiencia en la planificación y diseño de programas de estudio podría encontrar algunos de sus consejos demasiado obvios o poco originales. Además, la falta de profundidad en el análisis de algunos aspectos clave, como la evaluación formativa y la colaboración entre profesorado, deja espacio para la reflexión y la investigación.
A pesar de estas limitaciones, el libro puede servir como una excelente base para el desarrollo profesional del profesorado. Se recomienda su lectura y estudio a fondo, como punto de partida para un proceso de aprendizaje continuo y de adaptación a las nuevas realidades del mundo educativo. Sería interesante, en futuras ediciones, que se incluyeran estudios de caso más complejos y una mayor atención a la innovación pedagógica y a la incorporación de nuevas tecnologías en el aula. Sería también útil incluir material adicional sobre la evaluación formativa, incluyendo ejemplos de instrumentos de evaluación y estrategias para utilizar los resultados de la evaluación para mejorar la enseñanza. es un libro valioso que, bien utilizado, puede contribuir significativamente a la mejora de la calidad de la enseñanza.

