Maffi comienza su análisis delineando el contexto político y económico en el que se desarrolló el reinado de Carlos II. El país, devastado por la Guerra de Sucesión y por la ruina económica de Felipe V, se enfrentaba a un enorme desafío: mantener el imperio, a pesar de la pérdida de territorios y la incapacidad de financiar un ejército moderno. El autor desmantela, paso a paso, el cliché de la «España inútil», mostrando que el reinado de Carlos II estuvo marcado por una reconstrucción militar que, si bien no alcanzó la gloria de los Austrias mayores, fue notable por su pragmatismo y su capacidad para adaptarse a las nuevas realidades.
El núcleo del libro reside en un análisis exhaustivo de la organización y el funcionamiento del ejército de Carlos II. Maffi revela que, a pesar de la reducción de efectivos y la escasez de recursos, el ejército español mantuvo una estructura relativamente profesional, con una jerarquía bien definida y un sistema de reclutamiento que, aunque imperfecto, permitió mantener un cuerpo de soldados considerablemente numeroso. El autor explica detalladamente las innovaciones tácticas y estratégicas que se introdujeron durante este período, como el uso de la infantería liviana y la adaptabilidad a la guerra de movimiento. Además, destaca la importancia de las alianzas, especialmente la con la Gran Bretaña, en la defensa de los intereses de la Corona.
El trabajo de Maffi no se limita a describir la organización militar. Profundiza en las campañas militares de Carlos II, analizando las estrategias empleadas en los diversos conflictos, como la guerra contra Francia, la defensa de la frontera catalana, y las expediciones a Italia y a las Provincias Unidas (Países Bajos). El autor muestra que, a pesar de las derrotas, el ejército español demostró ser un adversario difícil de vencer, gracias a la valentía de sus soldados, la disciplina de sus oficiales, y la capacidad de adaptarse a las condiciones locales. La obra enfatiza que la victoria o la derrota en cada batalla era a menudo menos importante que el efecto psicológico que proyectaba el ejército español sobre sus enemigos, contribuyendo a mantener el equilibrio de poder en Europa.
Maffi argumenta que la imagen tradicional del ejército de Carlos II como un «cuerpo carcomido» es una simplificación engañosa. El rey, aunque con limitaciones de recursos y con una corte desorganizada y influenciada por facciones, se esforzó por mantener la cohesión y la disciplina de sus fuerzas. Este esfuerzo, combinado con la experiencia de sus oficiales y la habilidad de sus soldados, permitió que el ejército español se mantuviera como una fuerza relevante en la política europea durante una década crucial.
Una de las claves del éxito del ejército de Carlos II fue su capacidad para «extender» el poder español, no solo defendiendo los territorios existentes, sino también buscando nuevas oportunidades de influencia. Maffi demuestra que el rey, a través de sus ministros y de sus generales, utilizó el poder militar para consolidar su posición en el Mediterráneo, para prevenir la expansión de la piratería, y para garantizar el control de las rutas comerciales. La presencia del ejército español en el norte de África, por ejemplo, fue fundamental para proteger los intereses de la Corona en el comercio con las colonias americanas.
Además, el libro explora en detalle las relaciones entre el ejército y la sociedad española durante el reinado de Carlos II. Maffi revela que la imagen del ejército como un bastión de la lealtad real fue fundamental para garantizar la estabilidad política, especialmente en un período de gran inestabilidad social y política. El rey, a través de su ejército, pudo ejercer un control eficaz sobre la población, reprimir las rebeliones, y mantener el orden público. El trabajo examina, asimismo, el papel de la nobleza militar en la gestión del ejército, y explora las tensiones y conflictos entre los oficiales y la corte.
Opinión Crítica de Los Últimos Tercios. El Ejército de Carlos II
La obra de Davide Maffi representa un cambio de paradigma en la historiografía de la Monarquía Hispánica. Aporta una visión mucho más matizada y realista del reinado de Carlos II, ayudando a superar los prejuicios y las simplificaciones que han dominado durante tanto tiempo. El libro es una lectura obligada para cualquiera que se interese en la historia militar de España, y para cualquier persona que desee comprender mejor las complejidades de la política europea del siglo XVIII. Maffi no solo demuestra que el ejército de Carlos II no fue una «cosa perdida», sino que en muchos aspectos, fue un ejército más eficiente y más adaptable que los que existían en otros países europeos.
Sin embargo, la obra de Maffi no está exenta de críticas. Algunos historiadores argumentan que el autor se centra demasiado en la defensa de las capacidades del ejército español, sin prestar suficiente atención a las causas subyacentes de la decadencia económica y política de la Monarquía Hispánica. Aunque es cierto que Maffi presenta un caso convincente sobre la capacidad del ejército de Carlos II, es importante recordar que el ejército no podía actuar en el vacío. Para que el ejército fuera eficaz, necesitaba un gobierno estable, una economía fuerte, y un sistema de administración eficiente. Estos elementos, por desgracia, estaban gravemente comprometidos durante el reinado de Carlos II.
A pesar de esta crítica, el libro de Maffi es un logro académico significativo. Proporciona una base sólida para nuevas investigaciones sobre la historia militar de España, y contribuye a redefinir la imagen del reinado de Carlos II. Recomendaría este libro a cualquier lector interesado en la historia de Europa, en la guerra y en el poder. Es una lectura estimulante y enriquecedora, que desafía las ideas preconcebidas y nos invita a replantearnos nuestra comprensión del pasado. Se trata de una obra clave para la historiografía moderna, y de una herramienta indispensable para cualquier persona que busque comprender la complejidad de la historia de España.


