La historia se centra en Irune, una mujer solitaria y algo peculiar que reside en un pueblo industrial en las afueras de Bilbao. Su vida, hasta entonces, se ha caracterizado por una rutina marcada por la inseguridad, el carácter maniático y una marcada hipocondría. Trabaja en una fábrica de papel, un entorno que, aunque gris y austero, le proporciona un punto de conexión con el mundo exterior. Irune se define por una necesidad imperiosa de preservar unos valores que, en su opinión, han sido abandonados por la sociedad: la solidaridad, la compasión y el respeto por el medio ambiente.
La vida de Irune, hasta el momento, se ha desarrollado en un círculo reducido, compuesto principalmente por sus compañeros de trabajo, una anciana vecina y un operador de Renfe al que llama secretamente para consultar horarios de trenes. Sus llamadas, aparentemente insignificantes, son un reflejo de su anhelo de conexión, de su deseo de romper la soledad que la asfixia. La fábrica de papel, con su olor a pulpa y su ritmo constante, se convierte en el escenario de su existencia, un lugar donde, a pesar de la monotonía, puede encontrar cierta estabilidad y un sentido de pertenencia. La novela se construye lentamente, revelando gradualmente la profundidad de la personalidad de Irune y sus conflictos internos.
A medida que avanza la trama, se desata un conflicto en la fábrica, un incidente que, sin que Irune lo entienda del todo, la arrastra a un proceso inesperado. De manera sorprendente, aparece la oportunidad de una segunda vida, un giro en su existencia que, sin saberlo, estaba esperando. Este evento, desencadenado por un pequeño problema industrial, la obliga a salir de su zona de confort y a enfrentarse a nuevos desafíos, permitiéndole redescubrir su propia fuerza y valor. La narrativa se centra en la incertidumbre y el misterio, manteniendo al lector en vilo hasta el final.
La transformación de Irune se produce gracias a esta nueva situación, que le permite conocer a personajes que desafían su visión del mundo y que la impulsan a replantearse sus prioridades. El misterio que rodea al conflicto en la fábrica y al operador de Renfe se entrelaza con la búsqueda personal de Irune, creando una atmósfera de intriga y suspense. La novela está escrita con un gran detalle, la autora nos presenta personajes que se sienten reales, con sus defectos, sus virtudes y sus propias historias. La forma en que Txani Rodríguez describe el paisaje industrial y la atmósfera del pueblo reflejan la belleza y la melancolía de la vida cotidiana.
A través de este giro inesperado, Irune aprende a confiar en los demás, a abrir su corazón y a abrazar la posibilidad de un nuevo comienzo. La novela explora la complejidad de las relaciones humanas, mostrando la importancia del perdón, la empatía y la capacidad de cambiar. El ritmo narrativo es pausado, pero siempre atractivo, y la autora consigue mantener al lector en un estado constante de interés. La trama de los acontecimientos es deliberadamente vaga, creando un ambiente de suspense y obligando al lector a ser activo en la construcción del significado de los hechos.
Opinión Crítica de Los Últimos Románticos
«Los Últimos Románticos» es, sin duda, una novela cautivadora que se queda en la memoria del lector. Txani Rodríguez ha logrado escribir una historia que es a la vez conmovedora y reflexiva, con una prosa elegante y luminosa. La autora posee una habilidad única para describir personajes complejos y para crear atmósferas envolventes. La novela es, en esencia, una meditación sobre la vida y la muerte, sobre la búsqueda de sentido y la necesidad de conectar con los demás.
El jurado del Premio Euskadi de Literatura, en su fallo, acertó al destacar la «insistencia, atenta al detalle y un ritmo narrativo excelente, con una voz fresca, earliest y propia». Bernardo Atxaga, conocido y respetado autor, ha descrito acertadamente el impacto de la novela: «Todo myself ha gustado: la atmósfera, el paisaje, los personajes… la novela tan sutil como misteriosa». Estas palabras son un testimonio de la calidad literaria de «Los Últimos Románticos». Se trata de una lectura altamente recomendable para aquellos que buscan una novela que les haga pensar, que les haga sentir y que les ofrezca una nueva perspectiva sobre la vida. Es una obra que nos recuerda la importancia de los pequeños detalles, de las relaciones humanas y de la belleza que se encuentra en lo ordinario. La novela, como señala Manuel Jabois, «todos los dias hace mover el suelo» y nos invita a cuestionar nuestras prioridades y a redescubrir lo que realmente importa en la vida.


