El volumen, dividido en dos partes, aborda el período desde 1075 hasta 1540, dividiendo este vasto periodo para permitir un análisis más exhaustivo y matizado. El volumen I se centra fundamentalmente en la
, explora el impacto de la orden de San Benoît-Jules en la región. Este volumen analiza la llegada de los frailes observantes a Galicia, usualmente a través de la influencia de las órdenes francesas, y su establecimiento en monasterios ya existentes o en la creación de nuevos centros. Pérez Rodríguez explora las particularidades de la reforma observante, que se caracterizaba por una rigurosa observancia de la Regla de San Benito, un énfasis en la disciplina monástica, la práctica de la regla estricta de oración y las austeridades, y un marcado rechazo a las costumbres y tradiciones que se consideraban «paganas» o «heterodoxas». El estudio analiza cómo esta reforma se adaptó al contexto gallego, mostrando que a menudo se combinó con elementos de la reforma gregoriana, creando un sistema monástico híbrido. La obra destaca las tensiones que surgieron entre los observantes y los benedictinos, particularmente en relación con la interpretación de la Regla de San Benito. El autor investiga a fondo el papel de los monasterios en la difusión de la nueva reforma, así como su impacto en la vida religiosa y cultural de la región. Se estudia la fundación de nuevas casas de Observantes y su influencia en el orden monástico gallego. Además, se examinan las interacciones entre los observantes y los monasterios benedictinos, mostrando cómo se establecieron nuevas formas de colaboración, pero también cómo surgieron conflictos en torno a la interpretación y la aplicación de las normas monásticas.
La labor de Pérez Rodríguez se centra en la reconstrucción de la historia de estos monasterios, no solo en términos de su estructura física y administrativa, sino también en su vida espiritual, social y económica. El estudio se basa en una labor de investigación exhaustiva, que implica el análisis de documentos históricos, como cartas, protocolos, cuentas y decretos, así como en la interpretación de datos arqueológicos y epigráficos. El autor, al elaborar el estudio, se basa en una amplia gama de fuentes, incluyendo archivos locales y nacionales, bibliotecas universitarias, y fondos de manuscritos. La riqueza de las fuentes utilizadas le permite ofrecer un análisis detallado y completo del monacato gallego durante el período en estudio. Además, la obra presenta un mapa detallado de los monasterios gallegos, que facilita la comprensión de su distribución geográfica y su relación entre sí. La obra ilustra el papel crucial que el monacato jugó en la sociedad gallega durante el Medievo, ofreciendo una visión de la vida religiosa, social, económica y política de la época.
El volumen I, en su análisis de la reforma gregoriana, destaca la importancia de la
, y que podría beneficiarse de un mayor énfasis en el análisis sociológico y cultural de la vida monástica. Aunque el autor se esfuerza por comprender las motivaciones y las actitudes de los monjes, podría haber explorado más a fondo el impacto de la vida monástica en la sociedad gallega, mostrando las interacciones entre los monasterios y la población civil, o la influencia de la vida monástica en la cultura y las costumbres locales. Además, aunque la obra es una obra de referencia exhaustiva, el estudio de la reforma observante podría haber sido más detallado, ya que, en comparación con la reforma gregoriana, su impacto en Galicia fue relativamente limitado. A pesar de estas limitaciones, el libro es un logro significativo que merece ser ampliamente leído y utilizado.
Se recomienda encarecidamente que los investigadores utilicen este libro como base para sus propias investigaciones, y que lo complementen con otras fuentes, como las obras de otros autores sobre la historia de Galicia, la historia de la Iglesia medieval y la historia de las órdenes religiosas. La obra es un excelente punto de partida para cualquier estudio sobre la historia del monacato gallego, y contribuirá, sin duda, a enriquecer nuestro conocimiento de este período fundamental de la historia de la región. El libro debería ser una lectura obligada para cualquier estudiante de historia, teología, filosofía o historia de la ciencia.
Se recomienda, además, al lector que busque una obra más accesible, una versión resumida que pueda servir como introducción al tema, o una obra que incluya más ejemplos y anécdotas para hacer el texto más atractivo. La obra de Pérez Rodriguez, aunque muy completa, puede resultar densa en ciertos momentos, especialmente para el lector no especializado.
