La novela se desarrolla en la lejana Edad de Bronce, en un Cretacé de esplendor y paz que, a pesar de la creciente violencia del mundo exterior, se aferra a sus tradiciones y a su estilo de vida. El corazón de la historia se centra en Starn, hijo menor del rey Minos Sear, quien regresa al palacio de Cnosos después de años de ausencia. Su regreso no es un simple reencuentro; se produce en un ambiente de creciente desconfianza y paranoia. Las intrigas palaciegas, las amenazas piratas y, sobre todo, la ominosa profecía que anuncia el fin de la dinastía del Minotauro, crean una atmósfera de tensión constante. La amenaza del Minotauro, que ha sido relegada a la sombra de la leyenda, es, en realidad, un elemento crucial en la trama, y su posible resurrección esconde la clave de una amenaza mucho mayor.
Pero la historia no se limita a la isla de Creta. Simultáneamente, la novela narra la saga de los Hijos de Partolón, explorando sus motivaciones y su épica búsqueda de un nuevo hogar. Estos “Hijos de Partolón” no son simplemente personajes secundarios; son el motor de la narrativa principal, impulsando la acción y conectando los diferentes hilos de la trama. Su viaje, lleno de peligros, desafíos y dilemas morales, es, en esencia, una odisea moderna, un reflejo de la búsqueda humana de propósito y de la resistencia ante la adversidad. La novela explora la pregunta fundamental: ¿Qué motiva a un hombre a dejar atrás su hogar y a aventurarse en lo desconocido?
La trama se complica aún más con la inclusión de los mitos fundacionales de Irlanda, recogidos en el Libro de las Invasiones. Estos mitos, que hablan de héroes y guerreros que luchan por conquistar una tierra prometida, se entrelazan con la historia de Creta y de los Hijos de Partolón, enriqueciendo la narrativa y expandiendo su alcance temporal y geográfico. La relación entre estas diferentes historias no es coincidente, sino que está cuidadosamente construida por Pellicer, que explora las similitudes y las diferencias entre ellas, y que utiliza este encuentro de mitologías para reflexionar sobre la naturaleza del heroísmo y del destino. La narración está llena de referencias a figuras históricas y mitológicas, lo que añade una capa de erudición y complejidad a la historia.
El destino parece inevitable, y las decisiones que toman los personajes están marcadas por la profecía y por las circunstancias. Starn, atrapado en el palacio de Cnosos, se debate entre su lealtad a su familia y su deber hacia su pueblo. La profecía del Minotauro, aúna con la amenaza de los piratas aqueos, lo obliga a elegir entre permanecer en Cnosos o seguir a su hermano Partolón en su búsqueda de un nuevo hogar. Esta elección es el punto de inflexión de la novela, y su decisión tiene consecuencias que se extienden a toda la historia.
Partolón, impulsado por un espíritu aventurero y una determinación inquebrantable, lidera a sus seguidores en un viaje peligroso y lleno de desafíos. Su viaje no es simplemente una búsqueda de tierras para colonizar, sino una búsqueda de significado y propósito. Se enfrentan a tribus hostiles, a desastres naturales y a dilemas morales, que ponen a prueba su coraje y su lealtad. La novela explora la idea de que el verdadero viaje no es simplemente un desplazamiento físico, sino un viaje interior, un proceso de transformación y de autodescubrimiento.
La novela también explora el papel de la profecía en la vida de los personajes. La profecía del Minotauro, que anuncia el fin de la dinastía, es un elemento constante en la trama, y a menudo actúa como una fuerza motivadora o como un catalizador de eventos. Sin embargo, Pellicer no se limita a presentar la profecía como una fuerza determinista; la utiliza como una herramienta narrativa, un elemento de suspense y de enigma. La novela explora la pregunta de si la profecía es simplemente una predicción del futuro, o si es una forma de conciencia colectiva que puede influir en el curso de los acontecimientos.
Opinión Crítica de Lerna: Una Obra de Ambición y Profundidad
“Lerna” es una novela de una ambición considerable, y en general, Pellicer la logra con éxito. La novela es una obra coral que combina con maestría la mitología de Creta con los mitos fundacionales de Irlanda, creando una historia épica y reflexiva. La erudición del autor es evidente en cada página, y su narrativa es cautivadora y llena de suspense. El uso del lenguaje es preciso y evocador, y la ambientación es tan vívida que se puede casi oler el sol de la Edad de Bronce y sentir la brisa del Egeo.
Sin embargo, la novela no está exenta de algunos problemas. La trama, debido a su complejidad y a la gran cantidad de personajes y tramas, puede resultar un poco confusa en algunos momentos. Algunos lectores pueden encontrar difícil seguir el hilo de la historia, y pueden sentirse abrumados por la cantidad de información que se presenta. No obstante, la novela es una lectura que recompensa la paciencia y la atención del lector, y que ofrece una experiencia intelectual y emocional intensa. Se puede considerar un desafío para el lector habitual de novelas de aventuras más ligeras.
«Lerna» es una obra valiosa que merece ser leída. Es una novela que plantea preguntas fundamentales sobre la naturaleza del destino, el poder de la familia y la búsqueda de significado en la vida. Es una obra que se queda en el lector mucho después de haber terminado de leerla, y que le invita a reflexionar sobre las grandes preguntas de la existencia. Se recomienda a los lectores interesados en la mitología, la historia y la épica, así como a aquellos que buscan una novela que les haga pensar y que les ofrezca una experiencia de lectura inmersiva y gratificante. Se recomienda especialmente a los lectores que disfrutan de obras como «La Odisea» o «El Libro de las Invasiones».



