El libro de Carmen Fernández Sánchez se estructura alrededor de la necesidad de comprender la problemática de la sustracción internacional de menores desde una perspectiva jurídica compleja, que se basa en la interacción entre el Convenio de La Haya de 1980 y el Reglamento (CE) Nº 2201/2003. La obra destaca la importancia de la celeridad en el procedimiento de retorno del menor, enfatizando que, para el sujeto más vulnerable, el menor, la rapidez en la intervención es crucial para prevenir daños físicos o psicológicos que podrían tener consecuencias a largo plazo. Esta perspectiva se centra en la protección del niño como prioridad fundamental, asegurando que se le restaure su lugar de residencia habitual de la manera más rápida y efectiva posible.
La obra desglosa la normativa, explicando cómo se aplican las diferentes normas dependiendo del destino al que se ha trasladado el menor: si este se encuentra en un Estado miembro de la Unión Europea, la normativa aplicable será el Reglamento n.º 2201/2003, mientras que si se traslada a un Estado no miembro, regirá el Convenio de La Haya de 1980. Ambos documentos se analizan minuciosamente, detallando los procesos, los derechos y las obligaciones de las partes involucradas. Se aborda en detalle el proceso de solicitud, la evaluación de la situación, la determinación del lugar de residencia habitual, y, finalmente, el procedimiento de retorno del menor. Además, la autora incluye ejemplos prácticos y casos ilustrativos para facilitar la comprensión de los conceptos y el procedimiento.
La obra también profundiza en los criterios utilizados para determinar el “lugar de residencia habitual” del menor, reconociendo que este concepto puede ser objeto de debate y controversia. Se examinan los factores que deben considerarse, como el lugar de origen, el lugar de nacimiento, el lugar donde el menor ha vivido durante un período significativo, y las relaciones que el menor mantiene con sus padres. El autor resalta la importancia de tener una comprensión clara de este concepto, ya que es fundamental para determinar qué autoridad judicial tiene competencia para tomar decisiones sobre el caso.
El Convenio de La Haya de 1980, en su esencia, establece un marco legal internacional para la devolución de menores, buscando evitar la situación de “territorio de tránsito”, donde la falta de cooperación entre los Estados puede llevar a que el menor permanezca en un lugar indeseado. El libro explora la importancia de la cooperación internacional en este contexto, subrayando que la efectividad del Convenio depende de la voluntad de los Estados para colaborar y compartir información. El Convenio se basa en principios como la
de la normativa, mostrando ejemplos concretos de cómo los tribunales han aplicado el Convenio de La Haya y el Reglamento (CE) Nº 2201/2003 en casos reales. Una mayor atención a los criterios interpretativos podría haber enriquecido aún más la obra y haber ofrecido una visión más completa de la práctica jurídica en este ámbito.
Además, aunque la obra aborda de manera adecuada la necesidad de celeridad en el procedimiento de devolución, se podría haber explorado más a fondo los desafíos y dificultades que pueden surgir en la práctica. Por ejemplo, la coordinación entre diferentes sistemas judiciales, la falta de cooperación entre los Estados, o la dificultad para reunir pruebas y testimonios. Una mayor reflexión sobre estos desafíos podría haber preparado al lector para los obstáculos que puede encontrar al abordar un caso de sustracción internacional de menores. Se podrían haber considerado aspectos relacionados con la protección de la intimidad del menor durante el proceso de investigación y la necesidad de garantizar que sus derechos sean respetados en todo momento.
Finalmente, aunque la obra proporciona una buena base teórica sobre la normativa vigente, se podría haber ofrecido una mayor orientación sobre las estrategias jurídicas que pueden ser utilizadas en un caso de sustracción internacional de menores. Por ejemplo, se podrían haber presentado diferentes argumentos que pueden ser utilizados para impugnar una decisión judicial, o se podrían haber propuesto estrategias para convencer a una autoridad judicial de que el interés superior del menor exige una determinada medida. La obra, en última instancia, podría ser complementada con un análisis más profundo de las estrategias procesales y las tácticas jurídicas que pueden ser utilizadas para defender los derechos del menor en un caso de sustracción internacional de menores. Se podrían haber presentado casos prácticos donde se aplican estos conceptos de manera efectiva.

