La trama se centra en la iminente presentación de un innovador invento español en Copenhague, el “vivimetallinus” creado por el Profesor Bacterio. Este dispositivo, que utiliza rayos para dar vida a los metales, ha generado gran expectación en el mundo científico y, en particular, en el gobierno danés, que espera obtener beneficios de su desarrollo. Mortadelo y Filemón, como encargados de la protección del proyecto, se encuentran en una situación delicada, bajo la presión de garantizar que no se produzca ningún accidente y que el invento no caiga en manos equivocadas.
El caos se desata cuando, durante la preparación para la presentación, un rayo accidental del “vivimetallinus” impacta contra la estatua de la sirena del puerto, un símbolo emblemático de Copenhague. De forma inesperada, la estatua cobra vida, liberando una energía incontrolable que la transforma en una sirena independiente y dispuesta a explorar la ciudad. La sirena, con una actitud rebelde y un gusto por el desastre, causa estragos en Copenhague, robando objetos, causando confusión y sembrando el caos por doquier.
Ante esta situación, Mortadelo y Filemón deben encargarse de capturar a la sirena antes de que el gobierno danés, preocupado por la situación y ante el riesgo de que España pierda la oportunidad de beneficiarse del invento, tome medidas drásticas y envíe tropas para controlar la situación. La misión de Mortadelo y Filemón se convierte, por tanto, en una carrera contra el tiempo, donde deben usar toda su astucia y su inusual capacidad para el desastre para detener a la sirena y restaurar el orden en la ciudad. La historia está llena de momentos cómicos y situaciones absurdas, típicas del estilo de Bruguera, donde las acciones de Mortadelo y Filemón siempre terminan en un caos controlado.
La historia se desarrolla con un ritmo trepidante, alternando momentos de acción, persecución y comedia. El diseño de la sirena, con su aspecto extravagante y su comportamiento imprudente, es un elemento clave del humor de la historia. Además, la inclusión del “vivimetallinus” y las consecuencias de su uso, como la creación de una entidad viva hecha de metal, añaden una capa de ciencia ficción que complementa la aventura. El uso de los recursos de Bruguera, como el dibujo rápido, el color vibrante y el humor exagerado, logran mantener el interés del lector y lo sumergen en la historia.
La dinámica entre Mortadelo y Filemón, siempre tensa y llena de conflicto, es otro punto fuerte de la narración. Mortadelo, con su torpeza y su tendencia a meterse en líos, y Filemón, con su papel de contrapunto racional (aunque a menudo inútil), generan situaciones cómicas que son un sello distintivo de la serie. La competición entre ellos para intentar capturar a la sirena añade una capa extra de tensión y humor a la historia. Además, el contexto de la presentación del invento español en Copenhague, con el potencial impacto del “vivimetallinus” en el mundo, pone en juego las ambiciones del Profesor Bacterio, añadiendo una dimensión política a la aventura.
Opinión Crítica de La Sirenita (Ole! Mortadelo 155):
“La Sirenita de Copenhague” es una entrega sobresaliente de la colección “Olé!”. Francisco Ibañez, como siempre, demuestra su maestría en el dibujo y la creación de personajes. El diseño de la sirena es particularmente llamativo y memorable, convirtiéndose en uno de los elementos más icónicos de la historia. El estilo de dibujo de Ibañez, caracterizado por líneas rápidas y colores vibrantes, mantiene la esencia del cómic de Bruguera, ofreciendo una experiencia visual atractiva y divertida.
Además, la historia está bien construida, con un ritmo ágil y un equilibrio perfecto entre acción, comedia y situaciones absurdas. La trama es original y sorprendente, y los personajes están bien definidos y con personalidades entrañables. La historia es un ejemplo perfecto del tipo de humor que caracteriza a Bruguera: no se toma la historia demasiado en serio y se centra en el entretenimiento puro y duro. Es una lectura disfrutable para lectores de todas las edades. La colección «Olé!» en sí es un auténtico tesoro del cómic español y «La Sirenita de Copenhague» es un claro ejemplo de por qué esta colección sigue siendo tan popular y apreciada.
Recomendación: Para fans de Mortadelo y Filemón, este número de «Olé!» es imprescindible. También es una buena opción para introducirse en el universo de Bruguera y descubrir la magia de sus personajes. Es una lectura entretenida, divertida y llena de momentos inolvidables.
