La historia se centra en Yara, una joven doctora que, tras graduarse, se encuentra asignada al «servicio social» en una remota y polvorienta provincia de Cuba. Le asignan su trabajo en el «Casabe de la Luna», un local de baile donde se practica la rueda de casino, y donde Yara se verá obligada a aprender los secretos de este baile, tradicionalmente reservado para unos pocos privilegiados. La novela no nos explica directamente las reglas de la rueda, sino que las revela gradualmente a través de las interacciones de Yara con los otros bailarines, un grupo de hombres y mujeres que parecen estar ligados por una especie de pacto ancestral. Estos personajes, cada uno con su propia historia y sus propios secretos, son los verdaderos protagonistas de la novela, y representan una galería de arquetipos que encarnan los diferentes aspectos de la sociedad cubana.
A medida que Yara se sumerge en el mundo de la rueda de casino, ella descubre una red de relaciones complejas y a menudo contradictorias. A través de su relación con los bailarines, que incluye al misterioso y carismático Miguel, y la matriarca del grupo, Rosa, una mujer sabia y enigmática que parece conocer todos los secretos de la rueda, Yara empieza a entender que el baile no es solo un acto de entretenimiento, sino también una forma de comunicación, de control y de poder. La rueda, en efecto, se convierte en un microcosmos de la sociedad cubana, un lugar donde se resuelven disputas, donde se celebran victorias y donde se cumplen promesas. La novela se teje alrededor de las
y de la capacidad de sus habitantes para encontrar belleza y significado incluso en las circunstancias más difíciles.
A medida que Yara aprende a bailar la rueda, se da cuenta de que el baile es un ritual que está ligado a la memoria y al pasado. Los personajes de la rueda, cada uno con su propia historia familiar, son portadores de secretos ancestrales y de tradiciones olvidadas. A través de los movimientos de la rueda, Yara revive la historia de Cuba, desde la época de la colonia hasta el presente. El baile se convierte, en este sentido, en un acto de resistencia, una forma de preservar la identidad cultural frente a la amenaza de la globalización. El misterio que rodea la rueda se va desvelando a medida que Yara investiga sus orígenes, y la novela se convierte en un thriller psicológico que mantiene al lector en vilo hasta el final. La figura de Rosa, la matriarca del grupo, es fundamental para la comprensión de la historia, pues con sus relatos y consejos, se revela la verdadera esencia de la rueda.
La novela también ofrece una visión crítica de la corrupción y la desigualdad en Cuba, a través de la figura del oficial de la Aduana Vieja, y de la explotación de algunos personajes a manos de individuos ambiciosos. Sin embargo, «La Rueda de Casino» no se limita a mostrar las sombras de la realidad cubana; también celebra la resiliencia y la esperanza de sus habitantes. Yara, a pesar de las dificultades que enfrenta, se convierte en un símbolo de identidad y perseverancia. La novela se cierra con una nota de optimismo, donde Yara encuentra en la rueda y en sus relaciones humanas, una forma de recuperar el equilibrio y de darle sentido a su vida. La profunda conexión que existe entre los personajes y la comunidad les permite superar los desafíos que se les presentan.
Opinión Crítica de La Rueda de Casino: Un Baile de Reflexiones y Secretos
“La Rueda de Casino” es una novela con una prosa elegante y evocadora, que se sumerge en los detalles de la vida en Cuba de una forma extraordinariamente vívida. Liana Zito ha logrado crear una atmósfera única y fascinante, que transporta al lector a un mundo donde la belleza del baile se combina con la crudeza de la realidad. La novela es una obra contemplativa que invita al lector a reflexionar sobre temas como el amor, la identidad, el destino y la memoria.
La novela es particularmente fuerte por su realismo y su desarrollo de los personajes. Los personajes son complejos y creíbles, y sus motivaciones son claras. A través de sus interacciones, Liana Zito explora las diferentes facetas de la sociedad cubana, mostrando tanto su belleza como sus problemas. La relación entre Yara y Miguel, el misterioso bailarín, es un punto central de la novela, y se convierte en un símbolo del amor prohibido y de la ruptura de las costumbres. La novela se complementa con una narrativa fluida y un ritmo pausado que permite al lector sumergirse en el ambiente y en los pensamientos de los personajes.
Sin embargo, «La Rueda de Casino» no está exenta de algunas deficiencias. El ritmo narrativo, aunque contribuye a crear una atmósfera específica, puede resultar a veces lento, y algunos lectores podrían considerarlo demasiado pesado. Además, el final de la novela, aunque optimista, puede resultar un poco apresurado, y podría haberse desarrollado con más profundidad. No obstante, estas deficiencias no disminuyen la importancia de «La Rueda de Casino» como una obra original y completamente meritoria de lectura.
Recomendación: Se recomienda «La Rueda de Casino» a los lectores que disfruten de las novelas con ritmo pausado, con personajes complejos y con una atmósfera enriquecida. Se la puede considerar como una lectura enriquecedora y reflexiva, especialmente para aquellos interesados en la cultura cubana y en las novelas con elementos de misterio y thriller psicológico. Un libro ideal para saborear y para que el lector pueda disfrutar de la magia de la rueda de casino.

