El trabajo de Nicolás Sartorius siempre ha estado marcado por una aguda observación y un análisis profundo de las palabras y sus consecuencias. En su obra anterior, «La Manipulación del Lenguaje», reveló cómo el uso deliberado y estratégico del lenguaje puede ser una herramienta poderosa para influir en la percepción y movilizar las conciencias. Su enfoque, lejos de ser meramente lingüístico, se adentra en las dinámicas sociales y políticas que subyacen al discurso. Ahora, con «La Nueva Anormalidad», Sartorius nos invita a una reflexión crucial sobre el lenguaje que nos rodea, el lenguaje que ha proliferado en el de la pandemia de COVID-19 y sus repercusiones. Este libro no es una simple crítica; es un llamado a la conciencia, una invitación a cuestionar la “normalidad” que se nos impone y a comprender cómo el lenguaje moldea nuestra experiencia del mundo. La obra se presenta como un análisis exhaustivo de las expresiones que han calado en nuestra sociedad, aquellas que se han convertido en sinónimos de una nueva forma de pensar y de vivir, una “nueva normalidad” que, según Sartorius, puede ser mucho más problemática de lo que aparenta.
Este libro se erige como un puente entre la lingüística y la sociología, buscando desentrañar las conexiones entre el lenguaje, el poder y la realidad. Sartorius nos desafía a desconfiar de las narrativas dominantes y a desarrollar una comprensión crítica de las palabras que utilizamos, entendiendo que la forma en que pensamos está intrínsecamente ligada a la forma en que hablamos. «La Nueva Anormalidad» no ofrece respuestas fáciles, sino que plantea preguntas fundamentales sobre la naturaleza de la realidad, la influencia del lenguaje en nuestras emociones y la responsabilidad que tenemos como individuos al participar en el discurso público. Es un libro que, sin duda, generará debate y revistará nuestra forma de entender la comunicación en la era post-COVID.
“La Nueva Anormalidad” es un análisis minucioso y, a menudo, desconcertante de las expresiones y conceptos que han definido nuestra experiencia durante y después de la pandemia de COVID-19. Sartorius argumenta que, tras el impacto social, económico y político de la crisis, se ha establecido una “nueva normalidad” que no es genuinamente natural, sino que ha sido cuidadosamente construida a través del uso estratégico del lenguaje. El libro se centra en identificar los patrones lingüísticos clave que han caracterizado esta nueva situación, desde el uso excesivo de términos como “vacunación” y “antivacunas” hasta la manipulación de conceptos como “riesgo”, “distancia social” y “reclusión”.
Sartorius desmiente la idea de que la “nueva normalidad” surgió de forma orgánica, resaltando cómo la presión mediática, el discurso político y las consideraciones económicas se combinaron para crear una narrativa que normalizó el distanciamiento, el aislamiento y la dependencia de medidas restrictivas. Analiza la forma en que se utilizó el lenguaje para justificar medidas que inicialmente se presentaron como necesarias para proteger la salud pública, pero que, según el autor, terminaron por generar una sensación de pérdida de libertad y autonomía. El autor no se limita a criticar el discurso, sino que ofrece un modelo de análisis lingüístico riguroso, identificando las estructuras y estrategias retóricas que subyacen a la manipulación del lenguaje.
El libro profundiza en la forma en que la crisis de COVID-19 permitió la expansión de un lenguaje de miedo, predominando el discurso sobre “riesgos” y “víctimas”, y erosionando la confianza en las instituciones y los expertos. Sartorius argumenta que este lenguaje fue diseñado para impulsar la demanda de medidas más drásticas y para justificar la restricción de los derechos fundamentales. El autor utiliza ejemplos concretos de la discusión pública, desde la campaña de vacunación hasta las medidas de distanciamiento social, para demostrar cómo el lenguaje fue utilizado como una herramienta de control. En particular, el análisis de las expresiones relacionadas con la «antivacunación» es central, mostrando cómo se utilizó el lenguaje para deslegitimar a quienes expresaban escepticismo y para crear un clima de desconfianza.
La estructura central de “La Nueva Anormalidad” gira en torno a la identificación de los «pilares lingüísticos» de la «nueva normalidad». Sartorius argumenta que estos pilares no son meros conceptos aislados, sino que forman parte de un sistema retórico diseñado para influir en la percepción y el comportamiento de la población. El autor destaca cómo la simplificación excesiva de conceptos complejos, la de nuevos términos y la repetición de frases clíticas han contribuido a la formación de una “nueva normalidad” que está caracterizada por el miedo, la incertidumbre y la dependencia de las autoridades.
En su análisis, Sartorius señala que la crisis de COVID-19 sirvió de catalizador para la expansión de un discurso que privilegiaba la seguridad sobre la libertad, la salud sobre la vida y el control sobre la autonomía. El autor no se limita a criticarlos, sino que ofrece un análisis detallado de cómo estas ideas se establecieron y cómo se difundieron a través de los medios de comunicación, las redes sociales y el discurso político. Él ilustra cómo el uso del lenguaje permitió que se normalizara la restricción de los derechos fundamentales en nombre de la seguridad, un ejemplo claro de la manipulación del lenguaje para justificar medidas que, en principio, estaban destinadas a proteger la salud pública.
Un aspecto crucial del libro es la exploración de la relación entre el lenguaje y las emociones. Sartorius argumenta que el lenguaje no solo transmite información, sino que también influye en nuestras emociones. La repetición de frases como «riesgo», «peligro», «vacunación», «antivacunas» y «distancia social» ha generado un estado de miedo y ansiedad en muchas personas, lo que ha facilitado la aceptación de medidas restrictivas y la desconfianza en los expertos. El autor examina cómo el lenguaje fue utilizado para crear un «efecto de escalada», en el que la amenaza se presenta como más inminente y más grave de lo que realmente es, lo que ha permitido que se justifiquen medidas más drásticas.
Además, Sartorius analiza la forma en que la crisis de COVID-19 perpetuó el discurso del «enemigo interno», en el que las personas que expresaban escepticismo o desconfianza en las medidas impuestas eran presentadas como una amenaza para la salud pública. Este discurso fue utilizado para deslegitimar a los «antivacunas» y a los «escépticos», y para fomentar la obediencia a las autoridades. El autor argumenta que la manipulación del lenguaje jugó un papel crucial en la creación de un clima de desconfianza y de polarización social.
Opinión Crítica de La Nueva Anormalidad
«La Nueva Anormalidad» es, sin duda, un libro provocador y que invita a la reflexión profunda. La obra de Nicolás Sartorius es una pieza esencial para comprender cómo el lenguaje puede ser utilizado como una herramienta de control y manipulación, y cómo la forma en que hablamos puede afectar nuestra percepción de la realidad. Si bien el estilo de Sartorius puede resultar a veces excesivamente académico y en ocasiones repetitivo, su análisis es incisivo y, en general, bien fundamentado, utilizando ejemplos concretos del discurso público para ilustrar sus argumentos. Es importante tener en cuenta que el libro no ofrece soluciones fáciles, sino que plantea preguntas fundamentales sobre la naturaleza de la verdad, la confianza y la responsabilidad individual.
Aunque la crítica de Sartorius sobre la manipulación del lenguaje es, en gran medida, válida, es crucial evitar caer en un escepticismo extremo. Si bien es innegable que el discurso de COVID-19 se vio afectado por la manipulación del lenguaje, también es importante reconocer que la pandemia fue una crisis real que provocó sufrimiento y pérdidas. La obra de Sartorius nos obliga a ser críticos y a cuestionar las narrativas dominantes, pero no debemos caer en la negación de la realidad o en el rechazo de las medidas que se tomaron para proteger la salud pública. el libro es un llamado a la autonomía intelectual, animándonos a pensar por nosotros mismos y a no dejarnos llevar por el discurso del miedo.
Recomendaría este libro a cualquiera que esté interesado en comprender el poder del lenguaje y cómo éste se utiliza para influir en nuestro pensamiento y comportamiento. Es una lectura valiosa para periodistas, políticos, comunicadores y para cualquier persona que se dedique a la comunicación. Sin embargo, es importante abordarlo con una actitud crítica y reflexiva, y utilizándolo como un punto de partida para una mayor indagación. «La Nueva Anormalidad» no es un libro de respuesta fácil, sino un trampolín para un pensamiento más profundo y crítico sobre el papel del lenguaje en la sociedad. Es un libro que, sin duda, provocará un debate importante.

