El libro se articula en torno a la reconstrucción minuciosa de los primeros años de La Habana, comenzando con su fundación en 1519. Herrera Pique nos transporta a la época en que la ciudad, inicialmente llamada Villa de la Habana, nació de las necesidades de la colonización española. El autor destaca la influencia inmediata de la geografía, enfatizando la «primigenia ensenada» donde el perfume de la naturaleza virgen se mezclaba con el «rumoroso vendaval esmeralda de ceibas, Caobos, Jaguas y cedros». Este descargo inicial establece la importancia de comprender la ciudad no solo como un producto de la intervención humana, sino como una manifestación del paisaje y de sus recursos naturales. Se nos explica cómo los primeros pobladores, indígenas de la comarca de Abana, ya habían habitado la zona, y cómo la llegada de los españoles transformó radicalmente su forma de vida.
El autor detalla la rápida conversión de La Habana en un punto estratégico para el comercio de las “codiciadas” tesoro precolombinos, y posteriormente, para el flujo de plata y oro provenientes de las minas de la Nueva España. Este proceso de acumulación de riqueza generó una intensa actividad comercial y financiera, que atrajo a mercaderes, banqueros y aventureros de todo el mundo. Sin embargo, junto a esta prosperidad económica, Herrera Pique no rehúye el análisis de las consecuencias negativas de la explotación colonial. Se explora, con un lenguaje claro y preciso, cómo la llegada de los colonizadores tuvo un impacto devastador en las culturas indígenas, a través de la «inocente sangre nativa, cruelmente petrificada en la intemporalidad de los siglos coloniales». Se enfatiza la violencia y la desestructuración social que acompañaron la “opresión colonial”.
El libro continúa narrando el desarrollo de La Habana a lo largo de los siglos XIX y principios del XX. Herrera Pique describe con detalle el crecimiento de la ciudad como un importante centro comercial y marítimo, y su papel clave en el comercio internacional. Se describen las características arquitectónicas de la ciudad, la construcción de edificios emblemáticos como el Cuartel de Armas o la Plaza Vieja, y la transformación de la bahía de La Habana en una “matriz que engendró la primera property”. El autor presta especial atención al crecimiento de la población, que se vio impulsado por la llegada de esclavos africanos y por la inmigración europea, dando forma a una sociedad diversa y multicultural.
El libro también explora el impacto de los diferentes conflictos y eventos históricos que marcaron la ciudad, incluyendo la Guerra de la Independencia, la Guerra de los Diez Años y la Guerra de 1868. Herrera Pique muestra cómo estos conflictos transformaron la vida de los habitantes de La Habana, y cómo influenciaron el desarrollo económico y social de la ciudad. El autor destaca el papel de La Habana como centro de resistencia y de lucha por la independencia.
El trabajo de Herrera Pique se caracteriza por su rigor histórico y su capacidad para conectar los hechos del pasado con la realidad del presente. La obra se fundamenta en una exhaustiva investigación documental, que incluye fuentes primarias como cartas, diarios, actas notariales y documentos oficiales, así como fuentes secundarias como libros de historia, artículos académicos y estudios genealógicos. El autor utiliza esta base de información para ofrecer una visión completa y objetiva de la historia de La Habana, evitando tanto el eurocentrismo como el reduccionismo.
El autor no solo se enfoca en las grandes figuras y los acontecimientos históricos, sino que también presta atención a la vida cotidiana de los habitantes de La Habana. A través de descripciones detalladas de sus costumbres, sus tradiciones, sus creencias y sus actividades, Herrera Pique nos permite entender cómo vivían los habitantes de la ciudad y cómo se relacionaban entre ellos. Se exploran aspectos como el comercio, la agricultura, la pesca, la artesanía, la música, la danza, la religión y la gastronomía, ofreciendo una imagen vívida y auténtica de la vida en La Habana durante los siglos considerados.
El libro es una amplia exploración de la evolución de la arquitectura de La Habana, destacando el papel de diversos estilos construidos, desde los primeros edificios espanoles hasta los edificios más recientes. Se analizan las características de los diferentes estilos arquitectónicos, como el neoclasicismo, el neogótico, el art déco y el modernismo, y se explican las razones de su adopción en La Habana. Además, el libro describe el desarrollo de los diferentes barrios de La Habana, como el Centro Histórico, el Viejo Havana, el Centro Havana y el nuevo barrio de La Ciutat Nueva.
El libro pone énfasis en el papel de La Habana como un centro de cultura y conocimiento. Se explora el desarrollo de la educación en la ciudad, el establecimiento de universidades y escuelas, el fomento de las artes y la cultura. Se analizan el papel de los intelectuales, los artistas, los escritores, los músicos y los dramaturgos en el desarrollo de la ciudad. Además, se explora el papel de La Habana como un centro de intercambio cultural, y el fomento de las relaciones comerciales con otros países y ciudades.
Opinión Crítica de La Habana Histórica (1519-1863): Patrimonio De La Humanidad
«La Habana Histórica (1519-1863): Patrimonio De La Humanidad» es un trabajo monumental que representa una contribución esencial al estudio de la historia de La Habana. Herrera Pique, con un estilo claro y accesible, nos ofrece una visión completa y profundizada de la historia de la ciudad, basada en un riguroso estudio documental. El autor supera las limitaciones de la historiografía tradicional, que a veces se centraba exclusivamente en los hechos políticos y militares, y presta atención a la vida cotidiana de los habitantes de La Habana.
Sin embargo, es importante reconocer que el libro no está exento de algunas limitaciones. Aunque Herrera Pique realiza un efectivo uso de las fuentes primarias y secundarias, en algunos casos su análisis se siente un poco desfasado en el tiempo, dada la evolución de la historiografía histórica. Además, aunque el autor se esfuerza por presentar una visión objetiva de la historia de La Habana, en algunos casos su interpretación se ve influenciada por su perspectiva liberal y democrática.
A pesar de estas limitaciones, «La Habana Histórica» es un libro muy recomendable para cualquier persona que interese por la historia de La Habana. El autor nos ofrece una visión completa y profundizada de la ciudad, basada en un riguroso estudio documental, y nos ayuda a comprender las raíces históricas de la ciudad. Se recomiendan las notas y la bibliografía para profundizar en los temas tratados.
Sería interesante que en futuros trabajos se profundizara en el estudio de los aspectos culturales y sociales de La Habana, especialmente en el periodo colonial y el siglo XIX. Además, sería valioso realizar un análisis más crítico de las fuentes primarias, teniendo en cuenta el contexto político y social de su elaboración. A final cuenta, «La Habana Histórica» es un libro fundamental para la comprensión de la historia de La Habana, y una contribución esencial al estudio de la historia de América.
