El libro de Fernández Corral se basa en una extensa campaña de excavaciones y estudio de inscripciones funerarias realizadas en diversos yacimientos de la región autríaca. La base de la investigación reside en la identificación y catalogación de estas inscripciones, que incluyen, principalmente, lápidas dedicadas a individuos, a menudo pertenecientes a familias que se habían romanizado, pero que conservaron elementos de su herencia cultural local. La autora no se limita a registrar las inscripciones; realiza un análisis detallado del
de la sociedad autríga, basada en la evidencia material y en un profundo conocimiento de la cultura romana. La importancia de la obra radica, en parte, en la aplicación de métodos de análisis interdisciplinarios que permiten acercarse a la comprensión de la sociedad romana desde una perspectiva más humanística.
La autora argumenta que el estudio de las inscripciones funerarias de la zona autríca sirve como una
a dioses locales y romanos demuestra que las familias buscaban hacer conexiones con su propia tradición y a la vez aceptaban la influencia de la cultura romana. La investigación muestra que las familias romanas, aunque se romanizaban, conservaban elementos de su propia cultura local, lo que daba lugar a una hibridación cultural interesante. El estudio pone de manifiesto que la época romana no fue simplemente un periodo de dominación militar y política, sino también un periodo de intercambio cultural y de adaptación de diferentes culturas.
Además, la obra aborda de forma exhaustiva la
empleada es innovadora, integrando datos de múltiples fuentes para ofrecer una imagen más completa de la sociedad romana en este territorio.
Sin embargo, el libro no está exento de algunas
para cualquier persona interesada en la historia de Roma, en la arqueología de la región autríaca, o en el estudio de las sociedades que se romanizaron. La obra presenta un estudio completo y bien documentado de un período histórico importante, y ofrece una valiosa perspectiva sobre cómo se desarrolló la cultura romana en el borde del Imperio. La obra es un testimonio del poder de la arqueología para reconstruir la historia desde una perspectiva material, y sugiere la necesidad de estudiar las fuentes materiales con un enfoque interdisciplinario. Unas recomendaciones para la próxima edición serían incluir mapas más detallados de los sitios arqueológicos y una bibliografía más amplia para facilitar la investigación adicional. «La Epigrafía Funeraria De Epoca Romana Del Área Autrigona» es un libro de gran valor que contribuirá significativamente a nuestra comprensión del Imperio Romano y de sus relaciones con las provincias más periféricas.
