El libro se articula en torno a dos pilares fundamentales: la
, que se caracteriza por la infracción de un deber de diligencia, la causalidad entre esa infracción y el daño sufrido, y la existencia de un daño real. El autor distingue con claridad entre negligencia consciente, inconsciente y la falta de diligencia, subrayando que la determinación de la negligencia en el ámbito médico es un proceso extremadamente complejo que requiere un análisis cuidadoso de las circunstancias específicas de cada caso.
Una de las contribuciones más significativas del libro reside en su análisis de los diferentes regímenes de responsabilidad médica. Jaramillo Jaramillo explora las variaciones entre el derecho continental (en particular, el sistema español, el argentino y el colombiano) y otros sistemas jurídicos, mostrando cómo la legislación y la jurisprudencia han evolucionado para abordar los desafíos específicos de la responsabilidad médica. El autor destaca la importancia de considerar el contexto social y cultural al analizar la responsabilidad médica, argumentando que los valores y las expectativas relacionadas con la atención médica pueden variar significativamente entre diferentes países. Asimismo, la obra incluye un análisis exhaustivo de los diferentes tipos de responsabilidad médica, como la responsabilidad civil, la responsabilidad administrativa y la responsabilidad extracontractual.
Además, el libro dedica una importante sección al tema de la
, puesto que la definición de “buena práctica” es, en sí misma, una tarea compleja y conllevo de mucha subjetividad, y su análisis podría haber abordado de forma más robusta la variación de los estándares entre diferentes especialidades médicas.



