El libro de Extremera se estructura en torno a la idea central de que el Imperio Otomano, lejos de ser una mera conquista, fue un agente activo en la creación de una nueva civilización. La obra comienza analizando las
, las
, que abarca tanto los aspectos políticos y militares como los aspectos económicos, sociales, culturales y religiosos del imperio. El libro se beneficia de un enfoque cronológico, que permite al lector comprender la evolución del imperio a lo largo de los siglos.
Sin embargo, no está exenta de ciertas limitaciones. A pesar de su rigor, la obra puede resultar algo densa y académica para el lector no especializado. El estilo de Extremera es, a veces, excesivamente formal y técnico, lo que dificulta la lectura para el lector que no esté familiarizado con los conceptos y terminología utilizados. Además, el libro podría beneficiarse de un mapa geográfico más detallado, que facilite la comprensión de las vastas extensiones territoriales que controlaba el imperio.
No obstante, estas limitaciones no disminuyen en absoluto el valor de la obra. «La Civilización Otomana 1300-1800» es un testimonio de la importancia de la investigación histórica y de la necesidad de superar los prejuicios y estereotipos que han envuelto la historia del Imperio Otomano. Se recomienda a los lectores interesados en la historia del mundo islámico y en la historia de Europa del siglo XVI y XVII, así como a aquellos que busquen una visión más completa y matizada del Imperio Otomano, esta obra.
Recomendaciones: Para aquellos que busquen una lectura más accesible, se sugiere comenzar con la y el capítulo final, que resumen los principales argumentos de la obra. También se recomienda consultar el glosario de términos y conceptos utilizados en el libro. Finalmente, se aconseja complementar la lectura con otras obras sobre la historia del Imperio Otomano, para obtener una visión más completa y contextualizada de la historia de este imperio extraordinario.

