La historia comienza con Asier, un joven profesor de Filosofía y Humanidades que, cansado de la vida en su casa paterna, decide
. Los documentos apuntan a un procedimiento de adopción, pero existen inconsistencias y datos faltantes que sugieren que algo más oscuro se esconde detrás de esta simple verdad. Esta revelación desencadena una serie de investigaciones que lo llevan a desentrañar una trama de proporciones inimaginables. La historia se va complicando exponencialmente a medida que Asier descubre que no es una simple víctima, sino el peón de un complejo sistema de control y manipulación.
La investigación lo lleva a un viaje que lo traslada a
es uno de los puntos fuertes de la novela, creando una sensación de urgencia y realismo. La novela no intenta ser una simple historia de misterio; busca generar un debate sobre temas profundos relacionados con la identidad, la verdad y el poder.
La trama se desarrolla a un ritmo constante, manteniendo al lector en vilo. La novela incorpora elementos de suspenso, thriller y novela negra, pero también elementos de la filosofía, especialmente en la reflexión sobre la naturaleza de la identidad. La forma en que Casals Planas aborda los temas del control social y la manipulación es particularmente inquietante, y nos obliga a reflexionar sobre la vulnerabilidad de los individuos en la sociedad moderna. Además, la ambientación en México, y en particular en Tlaxcala, añade un componente cultural y geográfico que enriquece la trama.
Sin embargo, la complejidad de la trama puede ser un obstáculo para algunos lectores. La novela presenta numerosos personajes y subtramas, y requiere una atención constante para seguir el hilo de la historia. No obstante, esta complejidad es parte de lo que hace que la obra sea tan interesante y provocadora. “La Carpeta Roja” es una novela que desafía al lector y que debe ser interpretada y reflexionada. Recomendable para aquellos que disfruten de las novelas de suspense con toques filosóficos y una narrativa que desafía la lógica convencional.

