El libro de Andry Matilla Correa se construye sobre una premisa fundamental: la buena administración no es un concepto aislado, sino una
, distinguiendo entre diferentes niveles de eficiencia (técnica, económica, política) y entre diferentes criterios de evaluación (resultados, procesos, instituciones).
Además de analizar la evolución histórica de la noción de buena administración, el libro también explora las
y su capacidad para conectar el pasado con el presente. Sin embargo, no está exenta de algunas áreas donde podría haberse profundizado más.
Una de las mayores fortalezas del libro es su análisis crítico de los diferentes modelos de gobernanza pública. Matilla Correa no se limita a presentar los modelos contemporáneos de una manera superficial, sino que los analiza en profundidad, identificando sus fortalezas y debilidades. Además, el autor ofrece recomendaciones concretas para mejorar la gestión pública en el contexto cubano, que son relevantes para cualquier país que quiera fortalecer la calidad de su gobierno. No obstante, el autor podría haber dedicado más espacio a la análisis de las implicaciones de la globalización en la gestión pública. La creciente interdependencia de los Estados y la difusión de las ideas de la economía de mercado han planteado nuevos desafíos para la Administración Pública, y el autor no explora en profundidad estas cuestiones.
Otra sugerencia sería que el autor profundizara más en la relación entre la buena administración y el desarrollo sostenible. La gestión pública tiene un papel fundamental en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, y el autor podría haber explorado en detalle cómo la buena administración puede contribuir a la protección del medio ambiente, la reducción de la pobreza y la promoción de la igualdad. el libro es una obra valiosa que ofrece una perspectiva enriquecedora sobre la buena administración. Es una lectura obligada para los estudiantes de Derecho Público, los funcionarios públicos y los responsables políticos interesados en mejorar la calidad de la gobernanza pública.
