El volumen 9 de «Kakegurui Twin» se centra en el regreso de Igawa, un antiguo estudiante de la Academia Hibana, a quien se le considera uno de los más peligrosos y obsesivos de la institución. La historia se desarrolla tras una década desde su expulsión, un período en el que, según los rumores, vivió una vida de absoluta desesperación y deshonor, marcando un punto de inflexión en su personalidad. La clave para entender su regreso y el tono opresivo del volumen es el hecho de que, diez años antes, Igawa perdió a su hermana pequeña, un evento que lo traumatizó profundamente. Este trauma, combinado con la falta de justicia, contribuyó al desarrollo de su obsesión por el asesinato y su deseo de castigar a aquellos que, en su opinión, le habían fallado.
El gobierno, presionado por la opinión pública, tomó una decisión controvertida al permitir que el asesino que mató a la hermana de Igawa, un joven, escapara de la pena mayor debido a su edad. La indignación y el rencor de Igawa crecieron exponencialmente, alimentando su sed de venganza. Ahora, de vuelta en la Academia Hibana, se presenta como una amenaza latente, buscando activamente la oportunidad de vengarse de aquellos que, en su mente, son responsables de su sufrimiento. La trama se complica al presentarnos a Mamoru, otro estudiante que se ofrece a actuar como verdugo, agudizando las apuestas y alimentando la desesperación de Igawa, quien se siente impotente y frustrado, atrapado en un ciclo de dolor y venganza. La historia se articula en torno a la confrontación entre la necesidad de venganza de Igawa y la posible caída en la oscuridad que le ha atormentado durante toda su vida.
El volumen se abre con un Igawa devastado por el regreso a la academia, un lugar que antes representaba su esperanza de redención y ahora es sinónimo de dolor. Se muestra como un fantasma, una sombra de su antiguo yo, y su comportamiento es errático e impredecible. La situación se exacerba cuando Mamoru, un estudiante con una reputación como un experto en asesinato, se acerca a Igawa y le ofrece su ayuda para llevar a cabo su plan de venganza. Inicialmente, Igawa rechaza la oferta, consciente del peligro que representa la caída en la oscuridad, pero la persistencia de Mamoru, junto con la desesperación que lo consume, eventualmente lo lleva a aceptar la propuesta.
La serie se centra en la planificación y ejecución de un asesinato, utilizando las habilidades y el conocimiento de Igawa y Mamoru. El proceso es tan bien detallado como perturbador, mostrando el deterioro mental de Igawa a medida que se entrega más y más a su plan. El volumen se centra especialmente en la creciente tensión entre Igawa y Mamoru, quienes aunque colaboran, están guiados por diferentes motivaciones y tienen diferentes ideas sobre cómo llevar a cabo la venganza. La historia explora temas como el peso de la culpa, el poder del trauma y las consecuencias de la venganza. La muerte no se presenta como un acto limpio y final, sino como una continuación del ciclo de violencia y sufrimiento. La serie también pone en evidencia la moralidad cuestionable de los estudiantes de Hibana, sugiriendo que, en un entorno donde la muerte se ha convertido en un juego, las reglas de la ética y la moralidad se han visto comprometidas.
Opinión Crítica de Kakegurui Twin Nº 09: Un Volumen Perturbador y Clave
«Kakegurui Twin: La Sombra del Odio» es, sin duda, uno de los volúmenes más impactantes y perturbadores de la serie. Kawamoto logra una atmósfera opresiva que envuelve al lector desde la primera página, aprovechando al máximo el entorno de la academia y la psicología de los personajes. La historia de Igawa es particularmente conmovedora, ya que expone la profunda influencia del trauma en la vida de una persona y la forma en que este puede llevar a la autodestrucción. La evolución de Igawa es un ejemplo brillante de cómo una serie puede usar a un personaje para explorar temas más amplios sobre la justicia, la venganza y la naturaleza humana.
La narrativa es intensa y directa, sin ser condescendiente ni explícita en exceso. Kawamoto sabe cómo generar tensión a través de la atmósfera y la construcción de la historia, lo que hace que cada página sea tensa y llena de suspense. El encuentro entre Igawa y Mamoru es especialmente bien ejecutado, creando un equilibrio entre la colaboración y la tensión, lo que contribuye a la calidad de la obra. Si bien el volumen es pesado y puede ser difícil de leer para los lectores más sensibles, es una pieza fundamental para comprender la motivación de Igawa y la historia general de «Kakegurui Twin». Recomendado a aquellos que aprecian las historias oscuras y complejas, con personajes memorables, aunque hay que estar preparado para que sea una lectura muy oscura y perturbadora. El dibujo de Kawamoto es preciso y eficaz, transmitiendo la angustia y la desesperación de los personajes de manera impecable.

