El libro se articula en torno a la idea central de que, desde el siglo XVIII, España ha sido objeto de una crítica constante, un «sentimiento de fracaso» que se ha retroalimentado a sí mismo. Roca Barea traza un recorrido detallado, desde la Enciclopedia de Sabina en el siglo XVIII, donde se empezaron a identificar deficiencias y debilidades en el reino, hasta las consecuencias de las guerras napoleónicas y el posterior proceso de desintegración del Imperio. La obra explora cómo el concepto de España como una “zona de segundo nivel” moralmente, en comparación con otras potencias europeas, se convirtió en un tabú que, paradójicamente, fue repetido y reforzado a lo largo del tiempo. La autora argumenta que esta visión no surgió de una simple observación crítica, sino que fue cultivada y promovida por ciertos sectores de la élite, que vieron en ella una forma de justificar su propia ineficacia y de exigir un cambio radical en el rumbo del país.
La investigación de Barea desentraña la relación entre esta «fracasología» y las turbulentas etapas históricas que ha vivido España. El fracaso en la Guerra de la Independencia, la pérdida de las colonias americanas, las convulsiones políticas del siglo XIX, la caída en desgracia de Isabel II. cada uno de estos eventos fue interpretado como una confirmación de la «anomalía» española, su incapacidad para seguir el ritmo de los tiempos y su falta de “virtudes” en comparación con otros países. El autor presenta un argumento convincente de que esta visión negativa se extendió por toda la sociedad española, permeando la cultura, la educación y la política. La obra enfatiza la importancia del contexto histórico y social para entender el origen de este «sentimiento de fracaso, » y cómo este fue moldeado por factores como la crisis económica, la inestabilidad política y la influencia de ideas extranjeras. Asimismo, el libro profundiza en la influencia de la «hispanofobia» en el ámbito intelectual, demostrando cómo elaborados argumentos, a menudo basados en la superioridad de otras culturas, fueron utilizados para justificar la desvalorización de la cultura y la historia española.
La obra de Roca Barea se construye sobre un hilo conductor: la denuncia de una cultura de la desconfianza y la autocrítica en España, que según ella, ha tenido consecuencias negativas para el país. El autor argumenta que esta «fracasología» no es una simple crítica histórica, sino un componente activo de la mentalidad de ciertos sectores de la élite, que han visto en ella una forma de justificar su propia ineficacia y de exigir un cambio radical en el rumbo del país. Esta visión, que se arraigó desde el siglo XVIII, se ha manifestado a lo largo de la historia española, influyendo en las políticas, las estrategias y el discurso público del país.
El libro dedica una parte importante a analizar las causas de esta «fracasología.» Roca Barea identifica diversos factores, incluyendo la lucha por el poder entre los diferentes grupos de la élite, la influencia de ideas extranjeras, especialmente las de la Ilustración, y la crisis del Imperio español. También destaca el papel de la «leyenda negra», un fenómeno histórico que ha contribuido a crear una imagen negativa de España en el extranjero, alimentando la «hispanofobia». La autora argumenta que esta «leyenda negra» fue utilizada por ciertos sectores de la élite para justificar sus propios intereses y para crear un clima de desconfianza hacia España. El autor señala además que la «fracasología» se exacerbó en el siglo XIX, especialmente durante el proceso de regeneración, cuando se intentó modernizar España y se produjo una fuerte crítica hacia el pasado. La generación del 98, marcada por el dolor y la desilusión, fue un ejemplo paradigmático de esta autocrítica, que se convirtió en un elemento central de la identidad nacional española. La obra se convierte en un estudio de cómo la autocrítica, si bien puede ser útil para identificar los problemas y buscar soluciones, también puede ser un factor de estancamiento y de desconfianza, que dificulta el desarrollo y la proyección de un país.
Opinión Crítica de Fracasologia: España Y Sus Elites: De Los Afrancesados A Nuestros Dias (Premio Espasa 2019)
«Fracasología» es un libro provocador y, en muchos sentidos, necesario. Roca Barea plantea preguntas fundamentales sobre la identidad nacional española y sobre las causas de la autocrítica que ha marcado la historia del país. Su análisis, respaldado por una investigación exhaustiva, ofrece una perspectiva valiosa sobre el origen de la «hispanofobia» y sobre el papel de las élites en la perpetuación de esta visión negativa de España. No obstante, la obra no está exenta de críticas. La tesis central de Roca Barea, que afirma que España ha sido sistemáticamente desvalorizada por sus propias élites, puede resultar excesivamente determinista y, en algunos casos, cargada de juicios de valor.
La autora a menudo presenta una imagen de España como víctima, siempre en una posición de desventaja con respecto a otras potencias europeas. Aunque es cierto que España ha sufrido muchos desafíos en su historia, es importante reconocer la capacidad de adaptación y de innovación del país. Sin embargo, la obra logra ser altamente persuasiva y presenta un argumento contundente. Es un texto que obliga al lector a cuestionar sus propias ideas sobre la historia de España y a reflexionar sobre las causas de los problemas que enfrenta el país en la actualidad. la obra se puede considerar como una pieza fundamental para entender la complejidad de la identidad nacional española y para analizar las dinámicas de poder que han influido en su formación. A pesar de sus posibles excesos, «Fracasología» es un libro que vale la pena leer y debatir, sobre todo en un momento en que España se enfrenta a nuevos desafíos y en el que la identidad nacional parece estar en constante redefinición. Se recomienda leerlo con espíritu crítico, considerando las múltiples perspectivas y los diferentes factores que han moldeado la historia de España.
Se podría añadir que, al ser un análisis de una crítica cultural, el libro puede ser visto como una defensa, implícita, de la cultura española. Su fuerza reside en exponer cómo el escepticismo externo, aun siendo constructivo, ha sido frecuentemente malinterpretado y utilizado para silenciar o deslegitimar la cultura española.

