La novela se centra en la vida de Felipón, un hombre de alrededor de cuarenta años, que reside en Zaragoza en 1977, un año crucial en la historia de España, poco después de la muerte de Franco. Felipón es un personaje complejo y contradictorio: un seductor nato, al menos en su propia percepción, un hombre atractivo físicamente (alto, atlético, de buen aspecto), y un individuo culto, con una experiencia considerable en el arte de la conquista femenina, aunque el éxito de sus intentos es variable. A pesar de la frustración de sus fracasos, se aferra a una idea de grandeza, un deseo de mantener su posición de liderazgo, incluso si esa posición se desvanece con el tiempo.
La trama de la novela se desarrolla a través de una serie de episodios y encuentros que revelan la personalidad de Felipón y su relación con el mundo que le rodea. A través de sus relaciones amorosas, sus conversaciones con amigos y conocidos, y sus reflexiones sobre el pasado, el lector se adentra en la España de la Transición, con sus contradicciones, sus esperanzas y sus temores. Felipón está atrapado entre el deseo de recuperar el tiempo perdido y la conciencia de que la juventud se le ha escapado. Busca consuelo en el amor, en la amistad, y en la búsqueda de un propósito en una sociedad que está experimentando un cambio radical. La novela explora la tensión entre la búsqueda de la libertad individual y las obligaciones sociales, el deseo de escapar del pasado y la necesidad de enfrentarlo.
La novela se ambienta en la Zaragoza de la época, un espacio crucial para el desarrollo de la historia. La ciudad, con sus calles estrechas, sus bares y sus plazas, se convierte en un personaje más de la narración. La atmósfera de la ciudad, marcada por la tensión política y social, se refleja en la vida de los personajes, que se ven atrapados entre la esperanza y el miedo. La narrativa se vale de la vida cotidiana, de los pequeños detalles, para dar verosimilitud a la historia y para generar una sensación de inmersión en la época.
El libro se construye alrededor de la búsqueda de Felipón por la “anarquía”, no en el sentido político extremo, sino como un estado de libertad interior y de rechazo a las convenciones sociales. Esta búsqueda lo lleva a una serie de encuentros, a menudo frustrantes, con mujeres que representan diferentes facetas de la libertad y la independencia. Estos encuentros no siempre tienen un final feliz, pero sirven para que Felipón se cuestione sus propias motivaciones y sus ideas sobre el amor y la vida.
A lo largo de la novela, se exploran temas como la memoria, el tiempo, la identidad, la libertad y la responsabilidad. Felipón se debate entre su pasado como “galán” y su deseo de reinventarse. La novela utiliza la ficción para abordar las experiencias y los recuerdos del autor, sus amigos y su familia, entrelazando elementos autobiográficos con la creación de personajes y situaciones ficticias. Esto permite una reflexión profunda sobre la propia vida y sobre los desafíos de la Transición española. El libro no es simplemente una narración de acontecimientos, sino un proceso de autodescubrimiento y de búsqueda de significado.
La novela es una mezcla de realismo y fantasía. Los personajes son, en gran medida, reales, como lo son los acontecimientos que los rodean y los recuerdos que giran en torno a ellos. La figura de Ternasco, un amigo de Felipón, es inspirada en el autor mismo, reflejando, en cierto modo, las propias inquietudes y contradicciones del escritor. Los lugares que se describen en la novela, como la Zaragoza de 1977, existieron o existen todavía, lo que añade un elemento de verosimilitud a la historia. La novela se ha convertido, por lo tanto, en un documento histórico y cultural, que ofrece una visión única de la Transición española y de la vida de una generación que intentaba construir un futuro mejor.
Opinión Crítica de Felipon, Faldas y Anarquía
“Felipon, Faldas y Anarquía” es una obra magistral que combina con maestría ficción y realidad. Davide Cali logra crear un personaje principal, Felipón, con el que el lector puede identificarse, a pesar de sus contradicciones y de sus defectos. El personaje es un espejo que refleja nuestras propias inquietudes y anhelos, nuestras dudas y nuestras aspiraciones. La novela no busca ofrecer respuestas fáciles, sino que nos invita a reflexionar sobre las preguntas fundamentales de la vida.
La novela destaca por su atmósfera, su ritmo y su estilo narrativo. Cali utiliza un lenguaje claro y evocador, que nos transporta a la España de los años 70. La descripción de la ciudad de Zaragoza, de sus calles y de sus habitantes, es especialmente vívida y realista. La novela es una celebración de la memoria y del pasado, pero también una crítica a las limitaciones y las injusticias del pasado. A través de la historia de Felipón, Cali nos recuerda que la libertad no es un regalo, sino que debe ser conquistada y defendida.
“Felipon, Faldas y Anarquía” es una lectura obligada para cualquiera que se interese por la historia de España, por la Transición y por la búsqueda de la felicidad. Es una novela que nos conmueve, nos hace pensar y nos invita a reflexionar sobre nuestra propia vida. Recomendable para aquellos que aprecien la buena literatura y que se sientan atraídos por las historias de personajes complejos y que luchan por encontrar su lugar en el mundo. La novela es una obra que perdura en el tiempo, y que seguirá siendo relevante en el futuro.

