La editorial Panini ha sumido en el mundo del cómic independiente con una serie que promete ser tan perturbadora como fascinante: “Faithless”, la primera entrega de una saga creada por Brian Azzarello. La serie se presenta como un giro radical en la historia de DC, alejándose de los superhéroes tradicionales y adentrándose en un territorio mucho más oscuro, íntimo y, en su esencia, profundamente humano. «Faithless» no se trata de salvar al mundo, sino de explorar las profundidades de la psique de una heroína despojada de sus poderes y atormentada por su pasado. La serie se construye alrededor de la protagonista, Faith Crane, una mujer que, tras perder sus habilidades de telequinesis, se encuentra en un viaje de autoexploración, marcada por el erotismo y la búsqueda desesperada de un propósito que le permita sentirse conectada al mundo que la rodea. Prepárense para un viaje a través del éxtasis, la culpa y la desesperación.
La propuesta de Azzarello es audaz: despojar a un personaje icónico del DC Universe de sus poderes y usarlo como punto de partida para una narrativa que se centra en la vulnerabilidad, la duda y la complejidad de la condición humana. «Faithless» no es una simple secuela de la historia de Faith de “Joker”; es una reflexión sobre el poder, la responsabilidad y la fragilidad del ser. La serie establece las bases para una historia mucho más amplia y con un tono mucho más introspectivo, invitando a los lectores a cuestionar las motivaciones de sus héroes y a considerar la posibilidad de que incluso las personas más poderosas puedan ser, en esencia, seres perdidos y desesperados.
El primer volumen de “Faithless” se centra en el momento inmediato después de que Faith Crane, conocida como Faith, pierda sus habilidades telequinéticas. Este evento, precipitado por un acto de su propia hermana, Ethel, la deja desamparada y desorientada. La historia se desarrolla en un ambiente claustrofóbico: Faith se encuentra aislada en un hotel barato en una ciudad en ruinas, luchando contra el alcoholismo y la amnesia. Este aislamiento la convierte en un blanco fácil para figuras oscuras y misteriosas, primero con un «Detective» que parece saber más de lo que dice, y luego, de manera aún más inquietante, con la aparición de Religion.
Religion, un ángel caído, reconoce en Faith un poder primordial que existe más allá de las leyes de la física y la lógica. Él le revela que su habilidad de telequinesis no es un accidente, sino parte de una fuerza mucho más grande, una «cosa desconocida» que ha estado buscando durante siglos. Religion le explica a Faith que ella es una pieza clave en un juego mucho mayor, y que su destino está irrevocablemente ligado al suyo. Este encuentro marca el inicio de un juego de seducción y manipulación, donde Religion intenta «recuperar» a Faith, convenciéndola de que su poder no es una maldición, sino un regalo. El erotismo juega un papel crucial en esta relación, donde la tentación y el peligro se entrelazan de una manera especialmente perturbadora. La atmósfera del hotel se convierte en un microcosmos de la desesperación y la vulnerabilidad de Faith, y cada interacción la acerca más a la confrontación con su propio pasado.
La historia se explora a través de fragmentos de recuerdos y visiones, que revelan la verdadera naturaleza del poder de Faith y la tragedia que la ha perseguido durante años. Se intuye una conexión profunda entre Faith y su hermana, Ethel, una relación marcada por la obseden cia y el dolor. A través de estas «zonas de encanto» que Faith despliega, asistimos a fragmentos de su infancia, su entrenamiento y los eventos que la llevaron a convertirse en la heroína que fue. Se establece un ambiente de misterio y suspense, donde la verdad es deliberadamente escondida, y cada revelación sirve para aumentar la ansiedad y la incertidumbre. La búsqueda de Faith se convierte en un viaje a través de su propio inconsciente.
El volumen de «Faithless» se centra en la manipulación de Faith por parte de Religion y su misterioso «Detective», y en la lenta pero constante recuperación de los recuerdos de Faith sobre su pasado. A medida que Faith se adentra en su pasado, se revela que no es simplemente una heroína, sino que ha sido victimizado por un poder superior que utiliza el dolor humano para obtener poder. La figura del Detective funciona como un intermediario, una herramienta en manos de Religion, que proporciona información y manipula las emociones de Faith. A través de este proceso, se muestra la vulnerabilidad de Faith y su desesperación por encontrar un propósito, por encontrar algo que le dé una razón para seguir adelante.
La relación entre Faith y Religion es un ejemplo paradigmático del erotismo como herramienta de manipulación. Religion no busca simplemente recuperarla, sino seducirla, jugar con sus deseos y vulnerabilidades. La atmósfera en el hotel se vuelve cada vez más opresiva, con interrogantes sobre la verdadera identidad del Detective, que se presenta como un figura ambigua, tal vez un agente de la ley, tal vez una amenaza, o incluso algo peor. La historia se construye en torno al contraste entre la desesperación de Faith y la frialdad calculadora de Religion. Se establece que el Detective está en una misión que le interesa, en el caos de las consecuencias de la muerte de un hombre y el descubrimiento de la verdad sobre este, un verdadero misterio.
El libro no se centra en la acción tradicional del género de superhéroes, sino en el desarrollo psicológico de Faith Crane. A través de esta desconstrucción de la heroína, el autor expone la fragilidad de la condición humana y la dificultad de encontrar significado en un mundo caótico. La búsqueda de Faith por un «poder better» representa una lucha por la redención y el control sobre su propio destino, pero también un rechazo de las expectativas impuestas por los demás. El libro enfatiza la importancia de la libre voluntad y la responsabilidad individual. Se da a entender que la verdadera «magia» no reside en las habilidades telepáticas de Faith, sino en su capacidad para enfrentar su pasado y tomar decisiones basadas en su propia conciencia. La historia no ofrece respuestas fáciles, sino más bien plantea cuestiones y invita a la reflexión.
Opinión Crítica de Faithless 1
«Faithless» es una obra sobresaliente que redefine lo que se espera de una novela de superhéroes. Brian Azzarello ha logrado crear una historia incuestionablemente inquietante y profundamente humana, lejos de los clichés del género. La decisión de despojarnos de los poderes de Faith Crane en sus inicios y concentrarse en su vulnerabilidad es un movimiento audaz que sirve para explorar la psicología del personaje de una manera profundamente impactante. La serie no solo es una secuela de «Joker», sino que también es una obra por derecho propio.
El uso del erotismo en la novela no es gratuito; es una herramienta para la manipulación y la desorientación. La relación entre Faith y Religion es especialmente perturbadora, como un juego de poderes y deseo. Azzarello explora la idea de que el «poder better» no es algo que se obtiene, sino algo que se encuentra en el fondo de nosotros mismos, y que a menudo está ligado a la desesperación y el dolor. El libro es una advertencia sobre los peligros de la manipulación y la importancia de mantener el control sobre nuestras propias vidas. La escritura es oscura, poética y sorprendentemente emotiva.
Sin embargo, “Faithless” no está exenta de críticas. Algunos lectores podrían encontrar la historia demasiado lenta en algunos momentos, y la falta de acción directa podría ser frustrante. A pesar de ello, la historia se siente tan realista que el lector es, con un sinónimo, más un espectador que un protagonista de la historia. No obstante, el ambigüedad de la trama y los personajes, así como su profunda complejidad, lo hacen un libro para quienes disfruten de narrativas oscuras y psicológicas. “Faithless” es una lectura imprescindible para los fans de Brian Azzarello y para cualquier persona interesada en explorar las profundidades de la psique humana. Recomendado para lectores que aprecien historias con una narrativa intensa y reflexiva.

