El libro, en su esencia, narra la historia de un matrimonio que se construye lentamente, paso a paso, a través de pequeños gestos y momentos compartidos. Comienza con el primer encuentro de Ethel y Ernest a través de una ventana, un encuentro casual, pero que marca el inicio de una relación que duraría toda una vida. Briggs utiliza un estilo visual excepcionalmente detallado para representar la evolución de su relación. Los dibujos, llenos de textura y emoción, transmiten la incomodidad inicial, la curiosidad, y finalmente, la creciente familiaridad entre los dos personajes.
A medida que avanza la historia, nos sumergimos en la vida cotidiana de Ethel y Ernest, presentando escenas de su vida en un pequeño pueblo inglés. Vemos cómo se adaptan a los desafíos de la época, como la
para cualquier biblioteca o colección de libros infantiles. Es un libro que se puede disfrutar en cualquier edad, y que ofrece nuevos insights cada vez que se lee. Es un libro que inspirará a los niños a valorar la familia, el amor y los valores tradicionales. Altamente recomendable para lectores de todas las edades.
