La “Estrategia Avant 20-30” se articula en dos partes fundamentales. La primera se centra en el diagnóstico, un ejercicio exhaustivo de análisis de la realidad socioeconómica y territorial de los municipios valencianos que sufren la despoblación. Se estima que más de 160 municipios se incluyen en este diagnóstico, caracterizándose por una serie de problemas comunes: profundos desequilibrios económicos, marcadas desigualdades sociales derivadas del éxodo rural, un envejecimiento demográfico acelerado y un notable incremento en las tasas de masculinización (la predominancia de hombres sobre mujeres), creando un ecosistema demográfico desfavorable. Este diagnóstico no se limita a recopilar datos, sino que busca identificar las raíces de estos problemas, analizando factores históricos, económicos, sociales y ambientales que han contribuido a la situación actual. Se trata de una base de datos detallada y actualizada, crucial para el diseño de estrategias eficaces.
La segunda parte del plan se dedica a la formulación de estrategias diseñadas mediante un enfoque participativo. Este proceso se basa en criterios de sostenibilidad y se estructura en cuatro apartados clave: medioambiental, económico, personal y social. El apartado medioambiental, por ejemplo, promueve la gestión sostenible de los recursos naturales, la conservación del patrimonio cultural y la promoción del turismo rural, aprovechando las fortalezas naturales de la región. En el ámbito económico, se impulsa la diversificación de la economía local, apoyando el desarrollo de sectores innovadores y el fomento del emprendimiento. El apartado personal, fundamental, aborda la necesidad de mejorar la calidad de vida, promoviendo el acceso a servicios básicos, la formación y el empleo. Finalmente, el apartado social se centra en el fortalecimiento del tejido social, la promoción de la cohesión territorial y el fomento de la participación ciudadana. La participación activa de la ciudadanía en la creación y ejecución de las estrategias es un pilar fundamental de este plan.
La estrategia se distingue por su enfoque holístico y su consideración de las dinámicas territoriales. No se limita a medidas aisladas, sino que busca crear sinergias entre los diferentes sectores y niveles de gobierno. Un elemento clave es la promoción de la gobernanza territorial, estableciendo mecanismos de coordinación y colaboración entre la administración autonómica, las diputaciones provinciales, los ayuntamientos y otros actores relevantes. Esto asegura que las estrategias se implementen de manera eficiente y que se tengan en cuenta las necesidades y particularidades de cada territorio. La estrategia también incorpora principios de descentralización, otorgando mayor autonomía a los municipios para que puedan adaptar las estrategias a sus contextos locales. Esto aumenta la capacidad de respuesta y la legitimidad del plan.
La estrategia se basa en un horizonte temporal de 20-30 años, reconociendo que la recuperación de los municipios despoblados es un proceso a largo plazo que requiere un compromiso sostenido. Se establecen objetivos específicos, medibles, alcanzables, relevantes y con plazos definidos (SMART) para cada uno de los apartados de la estrategia. Además, se establece un sistema de seguimiento y evaluación, que permite monitorizar el progreso de la estrategia y realizar ajustes si es necesario. Este sistema incluye indicadores clave de rendimiento (KPIs) que permiten evaluar el impacto de las medidas implementadas. Se promueve el uso de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para mejorar la eficiencia de la administración pública y facilitar la participación ciudadana. La estrategia, en definitiva, es un plan de acción ambicioso y bien estructurado, que busca ofrecer un marco de referencia para la recuperación de los municipios despoblados de la Comunitat Valenciana.
Opinión Crítica de Estrategia Avant 20-30. Plan Estrategico Valenciano Antidespoblam Iento
La “Estrategia Avant 20-30” representa un esfuerzo valioso por abordar un problema complejo y multifacético. Sin embargo, si bien el diagnóstico y la estructura general del plan son sólidos, existen aspectos que podrían fortalecerse para garantizar su éxito. La profundidad del análisis económico, por ejemplo, podría ser mayor, profundizando en el estudio de los sectores productivos con mayor potencial de desarrollo en los municipios despoblados. Es fundamental identificar nichos de mercado y desarrollar estrategias de innovación que respondan a las necesidades del mercado global. Además, si bien la estrategia promueve la diversificación económica, es necesario impulsar medidas específicas para el apoyo a las pequeñas y medianas empresas (PYMES), que suelen ser el motor de la economía local.
Otro aspecto importante es la necesidad de abordar las causas subyacentes de la despoblación, que van más allá de los factores económicos. El plan debe prestar mayor atención a las dinámicas sociales y culturales que favorecen la emigración rural. Esto implica promover la cultura local, el patrimonio intangible y las tradiciones, y fomentar un sentido de pertenencia y orgullo en los habitantes de los municipios despoblados. Asimismo, es fundamental abordar la cuestión de la igualdad de género, reforzando las políticas de conciliación familiar y de apoyo a las mujeres emprendedoras. El envejecimiento de la población también requiere de políticas de atención a la tercera edad y de promoción de la actividad física y el bienestar.
la “Estrategia Avant 20-30” es un excelente punto de partida, pero requiere de un seguimiento y una adaptación continuos. Es crucial que el plan se convierta en un instrumento vivo, capaz de responder a los cambios del entorno y de las necesidades de los municipios despoblados. Se recomienda fomentar una mayor colaboración entre la administración pública y el sector privado, buscando incentivos para atraer inversiones y crear empleo. Finalmente, es esencial que el plan se convierta en un motor de participación ciudadana, garantizando que las voces de los habitantes de los municipios despoblados sean escuchadas y tenidas en cuenta en la toma de decisiones.

