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«Escuadron Suicida» ha siempre sido una serie que explora los límites de la moralidad en un universo de superhéroes. Desde su concepción, se ha presentado como un grupo de individuos marginados, criminales, ex-convictos y personas que el mundo considera peligrosas, reunidos bajo la despiadada supervisión de Amanda Waller. Esta quinta entrega, “Apokolips Now”, eleva la apuesta a niveles estratosféricos, sumergiendo a los miembros del Escuadrón Suicida en el corazón del infierno industrial de Apokolips, un planeta que es, literalmente, una pesadilla hecha realidad. Este volumen no solo representa un punto de inflexión en la historia de la serie, sino que también demuestra la capacidad de los guionistas para crear un escenario tan oscuro y brutal, que desafía cualquier noción de heroísmo convencional. La serie se ha caracterizado por su enfoque realista y su desmitificación de los personajes, presentando al Escuadrón Suicida como un grupo de individuos con motivaciones complejas y a menudo cuestionables, y “Apokolips Now” profundiza aún más en esa oscuridad, convirtiéndose en una experiencia imprescindible para los fans.
Este volumen, recopilatorio de los episodios 31 a 49, marca una transición crucial para el Escuadrón Suicida. Después de haber sido utilizados como peones en guerras entre facciones de la Tierra, la serie finalmente se enfrenta a una amenaza de una escala incomparable. La supervivencia del equipo, y quizás la del mundo, depende de su capacidad para sobrevivir a la implacable hostilidad de Apokolips y de sus habitantes. La narrativa se vuelve intrincada, llena de dilemas morales y decisiones imposibles, lo que convierte a «Apokolips Now» en mucho más que una simple aventura de superhéroes; se convierte en un estudio de cómo la desesperación y la supervivencia pueden distorsionar incluso a los corazones más duros. La serie se ha mantenido fiel a su núcleo de personajes, pero amplía su arco narrativo de manera efectiva, generando un impacto duradero en el universo de DC.
“Apokolips Now” se abre con un desenlace caótico y devastador para el Escuadrón Suicida, tras una misión fallida en Tierra que ha dejado al equipo prácticamente extirpado. La Inteligencia, liderada por Amanda Waller, ha enviado al equipo a Apokolips con la misión aparentemente simple de recuperar un dispositivo tecnológico de alto valor. Sin embargo, la realidad es mucho más siniestra. El equipo, compuesto por personajes como Deadshot, Manhunter, Halo, Katana, Scarecrow y el nuevo miembro, el misterioso y enigmático “Shadow”, se encuentra atrapado en una guerra constante entre las fuerzas de Apokolips y los habitantes de la Tierra que se han rebelado contra Darkseid. El dispositivo que buscaban se convierte en un símbolo de la desesperación y el conflicto, sirviendo como foco de interés para múltiples facciones.
La llegada del Escuadrón Suicida desencadena una serie de eventos catastróficos. La primera confrontación se produce con Abuelita Bondad, una psíquica extremadamente peligrosa, y sus Furias Femeninas, una organización de guerreras de Apokolips obsesionadas con la destrucción. Esta batalla inicial establece inmediatamente el tono de la entrega: brutalidad, desesperación y la sensación constante de que el Escuadrón Suicida está siendo manipulado. La segunda amenaza, y la más aterradora, es la llegada directa de Darkseid, el Señor del Infierno, quien, aparentemente, está interesado en el dispositivo y, quizás, en la utilización del Escuadrón Suicida para sus propios fines. El choque entre el equipo y el poder absoluto de Darkseid es un momento crucial que redefine la escala de la amenaza.
A medida que la historia avanza, el Escuadrón Suicida se ve obligado a formar alianzas improbables, incluyendo una con la propia Racha (Rachaell Grey), una psíquica con un pasado oscuro y con conexiones con la magia Apokolips. Estas alianzas se ven constantemente erosionadas por las traiciones y las motivaciones ocultas de cada personaje. La serie explora el tema de la manipulación a escala masiva, mostrando cómo los personajes son utilizados como peones en un juego mucho más grande del que ellos mismos comprenden. La constante lucha por la supervivencia, combinada con las complejas relaciones entre los miembros del equipo, crea una narrativa tensa y absorbente, que mantiene al lector al borde de su asiento. La experiencia de este volumen es inmersiva y aterradora.
El grueso de la narrativa se centra en la batalla por el control de Apokolips, donde el Escuadrón Suicida se convierte en un instrumento de guerra. Los guionistas John Ostrander y Kim Yale, junto con sus colaboradores gráficos, han logrado capturar la esencia del universo de DC, presentando a los personajes con una mezcla de brutalidad y desesperación. Los escenarios de Apokolips son horribles y opresivos, un reflejo de la naturaleza nihilista del planeta. La acción es constante, pero no se reduce a simples peleas de superhéroes; se trata de supervivencia en un entorno hostil, donde incluso un sutil error puede significar la muerte.
Un elemento fundamental de la historia es la exploración de la moralidad en un entorno donde la supervivencia a cualquier costo es la norma. El Escuadrón Suicida se enfrenta a dilemas éticos constantes, siendo forzado a tomar decisiones que comprometen sus principios. Deadshot, por ejemplo, se enfrenta a la tentación de utilizar sus habilidades para matar indiscriminadamente, mientras que Manhunter se debate entre su deber de proteger a los inocentes y su deseo de justicia. Estas tensiones internas se magnifican por la atmósfera opresiva de Apokolips, donde la desesperación y el miedo son omnipresentes. La serie continúa explorando las motivaciones y los antecedentes de cada personaje, revelando un pasado turbio y complejo.
Además de las batallas contra los seres de Apokolips, la historia también presenta momentos de intriga y suspense, donde la traición y la manipulación juegan un papel crucial. La Inteligencia, a través de Amanda Waller, intenta controlar al equipo de manera implacable, utilizando la información y el miedo para mantenerlos bajo su control. Sin embargo, el Escuadrón Suicida, a pesar de sus diferencias, se une en su lucha por la supervivencia. Se introducen nuevos personajes que complican aún más la situación. Se exploran temas de la corrupción, la desesperación y la pérdida de la inocencia. La experiencia del Escuadron Suicida es muy profunda.
La historia culmina con un enfrentamiento épico entre el Escuadrón Suicida y Darkseid, que resulta en la destrucción de gran parte de Apokolips y en la muerte de varios miembros del equipo. Sin embargo, incluso en medio de la derrota, el Escuadrón Suicida demuestra su capacidad de resiliencia y de seguir luchando. El volumen termina con el equipo desmembrado y disperso, pero con una nueva determinación de reconstruir y de encontrar una forma de desafiar el poder de Darkseid. Se plantean las bases para un nuevo arco narrativo, que involucra a figuras clave del universo DC, incluyendo al mismísimo Batman, quien se ve obligado a intervenir para ayudar al Escuadrón Suicida a recomponerse y dar forma a una nueva encarnación del equipo. La decisión final de la Inteligencia de utilizar a Batman como un aliado, aun siendo un rival en la Tierra, es un giro importante en la serie.
Opinión Crítica de Escuadron Suicida (Vol. 05): Apokolips Now:
“Apokolips Now” es, sin duda, uno de los volúmenes más impactantes de la serie “Escuadron Suicida”. John Ostrander y Kim Yale, junto con sus dibujantes, han creado un cómic que no solo es emocionante y lleno de acción, sino que también es profundamente reflexivo y connota una de las tramas más oscuras y complejas que ha presentado la serie. El uso de Apokolips como escenario es brillante: un planeta que es, literalmente, un reflejo de las ideas nihilistas de Darkseid y de la capacidad de la desesperación para corromper incluso a los héroes. La atmósfera opresiva del planeta, combinada con las complejas relaciones entre los personajes, crea una experiencia de lectura que es tanto claustrofóbica como absorbente.
La serie continúa demostrando la habilidad de Ostrander y Yale para crear personajes complejos y moralmente ambiguos. No hay héroes convencionales en “Escuadron Suicida”, sino individuos con defectos y motivaciones oscuras, que luchan por sobrevivir en un mundo donde la esperanza escasea. La representación del Escuadrón Suicida como un grupo de marginales y criminales es, de nuevo, un punto fuerte de la serie, elevando la serie por encima del simple entretenimiento de superhéroes. El uso de Geof Isherwood en el arte es particularmente efectivo, con sus diseños visuales que capturan la crudeza y la desolación de Apokolips, y ayudando a transmitir el estado de desesperación del equipo.
El volumen es, sin duda, unánimemente alabado por su ritmo, sus personajes y su ambiente. Si bien la serie ha tenido momentos de grandeza, “Apokolips Now” destaca por su intensidad y por su capacidad para hacer que el lector sienta el peso de la desesperación. El uso de Grant Miehm en el arte es también digno de mención, con sus paneles llenos de energía y movimiento, que reflejan la intensidad de la acción. Los diseños de los personajes son muy buenas, lo cual facilita su identificación en las situaciones más caóticas. Es un volumen que desafía al lector y que lo obliga a cuestionar sus propias nociones de heroísmo y moralidad.
Recomendaciones: Este volumen es una lectura obligada para los fans de “Escuadron Suicida” y de DC Comics en general. Aunque puede ser una lectura intensa y oscura, ofrece una experiencia de lectura gratificante y memorable. Es un ejemplo de cómo un cómic puede ser mucho más que una simple forma de entretenimiento; puede ser una obra de arte que nos hace reflexionar sobre la condición humana y sobre la naturaleza del poder y la corrupción. Un punto importante es recordar, que la calidad de la escritura de Ostrander y Yale es excepcional, así como el gran trabajo de sus colaboradores gráficos. La historia es impactante, y es un gran ejemplo del género.
