Este libro, «En Defensa de la Tauromaquia» de Carmen Conde, publicado por Almuzara, surge en un momento crucial para la fiesta española. En un contexto de creciente polémica y presión, Conde ofrece una defensa apasionada y argumentada de una tradición milenaria que se encuentra cada vez más en entredicho. El libro no es simplemente una exaltación de la corrida de toros, sino una profunda reflexión sobre la
de la corrida, destacando su desarrollo a lo largo de los siglos como una práctica ritual, un arte y una forma de vida. Conde no se limita a describir la corrida como un deporte, sino que la presenta como un ritual de iniciación, una muestra de valentía y habilidad, y un encuentro entre hombre y animal que, según la tradición, está marcado por el respeto y la admiración.
El autor aborda directamente las preocupaciones que han alimentado el debate en torno a la tauromaquia, principalmente la cuestión del sufrimiento animal. Conde no niega la existencia de dolor, pero argumenta que, en la práctica taurina, este es breve y que el toro, debido a su naturaleza y a su entrenamiento, es capaz de soportarlo con una gran fortaleza. Adicionalmente, el libro desarrolla un análisis profundo de la ética de la tauromaquia, proponiendo una visión que pone en valor el equilibrio entre la vida y la muerte, un principio fundamental en la tradición taurina. Conde defiende la idea de que el torero no busca la muerte del toro, sino el control, la maestría y el reconocimiento, elementos esenciales en la estética y la tradición de la corrida.
Conde utiliza la historia de la tauromaquia como un argumento fundamental. Recorre desde sus orígenes en la antigua Roma hasta su consolidación en España, desmitificando ideas erróneas y exponiendo la influencia de la cultura y la sociedad en el desarrollo de la fiesta. La autora destaca la evolución de la corrida a lo largo del tiempo, mostrando cómo ha ido adaptándose a las diferentes épocas, manteniendo siempre su esencia y su valor cultural. El libro no se limita a ofrecer una visión general de la historia de la corrida; también analiza la influencia de figuras emblemáticas de la tauromaquia, como Palomares y Jiménez Contreras, y su contribución al desarrollo de la fiesta.
La obra de Carmen Conde es una defensa de la tradición por antonomasia, una defensa que se basa en la evidencia histórica, el conocimiento profundo de la cultura española y el respeto por el arte y la habilidad del torero. El libro argumenta que la crítica a la corrida se basa, en muchos casos, en una falta de comprensión de su verdadera naturaleza y en una tendencia a proyectar valores modernos y no tradicionales sobre una práctica que ha sido fundamental para la identidad española. Conde desmitifica la idea de que la corrida es un acto de crueldad gratuita, mostrándola como un ritual complejo y simbólico que requiere un alto grado de conocimiento técnico, habilidad y valentía por parte del torero.
Conde dedica una parte significativa del libro a analizar las implicaciones filosóficas y simbólicas de la corrida. Argumenta que la corrida, en su esencia, representa el enfrentamiento entre dos fuerzas opuestas, la vida y la muerte, y que este enfrentamiento, lejos de ser una representación de la crueldad, puede ser visto como una metáfora del ciclo de la vida y de la muerte, un tema recurrente en el arte y la filosofía occidental. Además, la autora se centra en la importancia del respeto que el torero debe tener hacia el toro, argumentando que el toro no es visto como un mero objeto de muerte, sino como un compañero en un ritual de honor y admiración.
El libro culmina con una llamada a la tolerancia y al respeto por las diferentes culturas y tradiciones. Conde no defiende la corrida como un derecho, sino como un patrimonio cultural que debe ser respetado y conservado, siempre que se ejerza con responsabilidad y con un profundo conocimiento de su significado. Conde argumenta que la sociedad debe tener la capacidad de discernir entre la crueldad y la belleza, entre la barbarie y el arte, y que, en el caso de la tauromaquia, la belleza y la tradición superan con creces cualquier crítica basada en la mera sensibilidad animal. Asimismo, la autora pone en relieve la necesidad de fomentar el debate constructivo y de evitar los ataques emocionales y la desinformación que han caracterizado el debate en torno a la corrida.
Opinión Crítica de En Defensa De La Promaquia
“En Defensa de la Tauromaquia” es un libro crucial en el debate español sobre la corrida de toros, más allá de una simple defensa de la fiesta. La obra de Carmen Conde es un ejercicio de argumentación rigurosa y bien documentada que desafía las narrativas simplistas y las acusaciones de crueldad que han circulado durante décadas. Conde no se limita a repetir los argumentos tradicionales de los defensores de la corrida; ofrece una perspectiva crítica y reflexiva que permite comprender la complejidad de la fiesta y su importancia para la cultura española. El libro es una herramienta valiosa para aquellos que desean entender el debate desde una perspectiva informada y razonada.
El principal valor del libro reside en su capacidad para desmantelar los argumentos más comunes utilizados por los detractores de la corrida. Conde desmonta, por ejemplo, el argumento de que la corrida es un acto de crueldad gratuita, demostrando que, en la práctica taurina, el toro sufre un dolor breve y que el torero, a través de su habilidad y conocimiento, busca el control y la maestría, elementos esenciales en la estética y la tradición de la corrida. Además, la autora presenta una visión muy interesante del papel del torero como un artista y un maestro que debe respetar al toro y utilizar su fuerza y su habilidad de forma responsable y creativa.
Sin embargo, es importante señalar que el libro tiene algunas limitaciones. Aunque Conde ofrece una defensa sólida de la corrida, su enfoque es, en gran medida, conservador y tradicional. No aborda completamente las preocupaciones éticas relacionadas con el sufrimiento animal, aunque sí las presenta desde una perspectiva de equilibrio y armonía. A pesar de ello, «En Defensa de la Tauromaquia» es un libro esencial para comprender el debate sobre la corrida de toros y para aquellos que desean defender una visión más matizada y crítica de esta tradición milenaria. Se recomienda leerlo como un punto de partida para una reflexión más profunda y para un entendimiento más completo de la compleja realidad de la tauromaquia.

