“En Blanco” de Manuel Coloma Fernández-Armero, publicado por Tres Hermanas, es una novela que, a primera vista, puede parecer una historia sencilla: una mujer de cincuenta años, Inés, decide dejar de teñir su cabello. Sin embargo, bajo esa aparente trivialidad se esconde una profunda reflexión sobre la identidad, el cambio y la redefinición de los vínculos en un momento crucial de la vida. La novela nos sumerge en la transformación personal de una mujer que, frente a un simple gesto, se ve obligada a cuestionar sus prioridades y a enfrentarse a un futuro que empieza a tomar una forma inesperada. Coloma ha logrado construir un relato con una prosa cuidada y una narrativa envolvente que invita al lector a reflexionar sobre las decisiones que tomamos y cómo estas pueden alterar por completo nuestra realidad.
Más allá de la historia personal de Inés, «En Blanco» es, en esencia, una exploración de la transición de la vida. La novela aborda temas universales como la crisis de la mediana edad, la búsqueda de sentido y la necesidad de reinventarse a lo largo de los años. A través de la mirada de la autora, se nos presenta una historia con un tono nostálgico, pero también con un mensaje de esperanza y una invitación a abrazar el cambio como una oportunidad para crecer y descubrir nuevas facetas de nosotros mismos. Además, la novela destaca la importancia de los recuerdos y de cómo estos pueden influir en nuestras decisiones presentes.
La historia de Inés, una profesional liberal, casada y con dos hijos adolescentes, da un giro inesperado cuando, impulsada por un inexplicable deseo, decide dejar de teñir las canas que comienzan a dominar su cabello. Este simple acto, aparentemente anodino, desencadena una revolución en su vida. El blanco se convierte en un símbolo de su cambio, un lienzo en blanco sobre el que se pinta un nuevo capítulo, uno que rápidamente amenaza con desestabilizar la armonía de su vida familiar. Su matrimonio con Mayor y Pequeño, que había sido durante años una rutina cómoda, empieza a mostrar grietas, sus conversaciones se vuelven más tensas y la distancia emocional se intensifica. Inés, que siempre había definido su identidad a través de su apariencia, se encuentra perdida, enfrentándose a la pregunta de quién es realmente.
A medida que el blanco se extiende por su cabello, Inés también se sumerge en los recuerdos de sus años 80, una época que marcaron su vida profesional. Recuerda su trabajo como redactora en una agencia de publicidad, donde conoció a su compañero de equipo, un hombre misterioso y complejo, cuya relación fue tan intensa como breve. Estos recuerdos, que antes estaban guardados en el fondo de su memoria, resurgen con fuerza, interferiendo con su presente y alimentando sus inseguridades. La novela explora la extraña y apasionante relación de Inés con este compañero de equipo, sugiriendo que quizás esta conexión pasada tiene un significado mayor de lo que ella imaginaba, y que su influencia se extiende hasta el presente.
La historia se desarrolla a través de una serie de reflexiones íntimas de Inés, intercaladas con fragmentos de su pasado. Coloma utiliza el blanco, no solo como color, sino como metafora de la pérdida, la limpieza, la liberación y la posibilidad de un nuevo comienzo. El proceso de la novela es una lenta destiñe, una eliminación gradual de lo que ya no sirve, dejando espacio para lo que está por venir. La autora nos presenta a Inés como una mujer compleja, con virtudes y defectos, que se debate entre sus deseos y sus responsabilidades.
El ritmo de la novela es medido, permitiendo al lector sumergirse en el mundo interior de Inés y en la atmósfera melancólica que la rodea. A medida que el blanco de su cabello se extiende, la relación con su marido, Mayor, se deteriora progresivamente. Mayor, un hombre pragmático y centrado en su trabajo, se siente desconcertado por el cambio de Inés y por la falta de explicación de sus motivaciones. La comunicación entre ambos se vuelve cada vez más difícil, y la distancia emocional se convierte en una barrera infranqueable.
La novela también explora la importancia de la familia y las relaciones en la vida de Inés. Sus hijos, ahora adolescentes, están luchando por encontrar su propio camino y por definir su identidad. Aunque la relación entre Inés y sus hijos es en general buena, existe una cierta distancia emocional que dificulta la comunicación y el entendimiento. Inés se siente a veces aislada y desconectada de su entorno, y anhela una conexión más profunda con las personas que le rodean.
A través de las memorias de Inés, la novela revela detalles sobre su relación con su compañero de equipo en la agencia de publicidad, un hombre llamado Ricardo, con el que compartió una pasión por la escritura y el arte. Ricardo representa un ideal de juventud, de libertad y de pasión que contrasta con la vida más convencional y predecible que ha elegido Inés. El pasado vuelve a llamar a la puerta, y Inés se pregunta si podría haber tomado diferentes decisiones, si hubiera sido más valiente y más abierta a seguir su corazón.
El final de la novela no ofrece respuestas fáciles ni soluciones mágicas. En lugar de ello, permite al lector reflexionar sobre la naturaleza del cambio y sobre la importancia de la aceptación. Inés, a pesar de sus inseguridades y de sus dudas, decide abrazar su futuro con optimismo y con una nueva perspectiva. El blanco, que al principio fue un símbolo de pérdida, se convierte en un símbolo de esperanza y de renacimiento.
Opinión Crítica de En Blanco
“En Blanco” es una novela que deja una impresión duradera en el lector. Manuel Coloma Fernández-Armero ha creado un personaje principal con el que es fácil identificarse, una mujer que se enfrenta a los desafíos de la vida con valentía y con sensibilidad. La novela es una exploración profunda de la identidad, el cambio y la relación entre el pasado y el presente. La autora ha conseguido crear una atmósfera melancólica y poética, con una prosa cuidada y una narrativa envolvente.
La fuerza de la novela reside, en gran medida, en la ambigüedad y en la falta de respuestas fáciles. Coloma no pretende ofrecer soluciones mágicas a los problemas de Inés, sino más bien invitar al lector a reflexionar sobre la naturaleza de la vida y sobre las decisiones que tomamos. La estructura de la novela, con sus intercalaciones de recuerdos y de reflexiones íntimas, es efectiva para crear tensión narrativa y para desarrollar la complejidad del personaje. Recomendable a los lectores que disfruten de una lectura introspectiva.
Aunque la novela es una lectura relativamente lenta, es una experiencia gratificante para aquellos que buscan una narración con profundidad y con sensibilidad. La forma en que Coloma maneja los temas de la identidad y el cambio es brillante, y la voz narrativa del autor es convincente y emotiva. Sin embargo, el ritmo podea resultar algo lento a algunos lectores.
