Duque Silva comienza su análisis con una meticulosa reconstrucción de la obra de Schmitt, particularmente sus conceptos clave: la “hoja de ruta” (la determinación del adversario), la “polémica” como motor del Estado, la distinción entre “amigos” y “enemigos”, y la importancia del “Estado full” como agente soberano. Se enfoca en cómo Schmitt concibe el Estado no como un garante de derechos individuales, sino como un actor que define la realidad política a través de la identificación y la lucha contra su “enemigo”. Esta concepción, que pone énfasis en la acción y la decisión, contrasta radicalmente con la visión liberal del Estado como un árbitro neutral y protector de los derechos individuales. La obra explora la influencia de Schmitt en pensadores como Hannah Arendt, pero se distancia de una simple descripción del pensamiento de Schmitt, buscando desentrañar las razones del re-interés en su obra.
El libro detalla cómo Schmitt argumentaba que la política, en su esencia, es una “polémica” – una disputa abierta entre enemigos. La identificación de este “enemigo” no es un mero ejercicio de diagnóstico, sino que es el elemento fundamental que permite al Estado ejercer su soberanía y definir los límites de la realidad política. Para Schmitt, la noción de “amigos” es, en realidad, una mera consecuencia de esta lógica de la “polémica”, un recurso para mantener la unidad del grupo en torno a un adversario común. La idea de «Estado full, » un Estado que no limita su poder a través de instituciones o controles, es central a su análisis. Este Estado, según Schmitt, es el que realmente ejerce el poder político y que debe ser la preocupación de cualquier analista político.
Además, Duque Silva explora la noción de “hoja de ruta”, la estrategia que el Estado utiliza para enfrentarse a su enemigo, una estrategia basada en la determinación del adversario y la movilización de recursos para derrotarlo. Esta “hoja de ruta” no es solo un plan de acción, sino que también es una forma de definir la realidad política, estableciendo los límites de lo que es posible y lo que no lo es. El autor argumenta que esta concepción de la política como una “polémica” permite comprender las acciones de los gobiernos en momentos de crisis, como las políticas de seguridad nacional que enfatizan la identificación y el combate a las «amenazas». La obra critica la visión liberal que tiende a diluir la importancia del conflicto y a considerarlo un obstáculo para la paz y la cooperación.
Duque Silva analiza la recepción de Schmitt en el pensamiento liberal contemporáneo, argumentando que esta aceptación no es un simple error, sino que refleja una profunda crisis en las ideas liberales. El libro ilustra cómo la noción de “enemigo” y la defensa de un Estado fuerte y soberano, que puede tomar medidas drásticas para defender el orden político, resuenan con la desilusión y el miedo que sienten muchos liberales ante la globalización, la inmigración, el terrorismo y la falta de control que perciben en los procesos políticos. El autor reconoce que, a pesar de las connotaciones negativas asociadas a Schmitt, su pensamiento ofrece algunos elementos que son ausentes, pero profundamente aconsejables, en el núcleo mismo del liberalismo.
El libro examina cómo la noción de “Estado full” – un Estado que no duda en usar la fuerza, en restringir las libertades individuales y en tomar medidas drásticas para defender el orden político – ha sido interpretada por algunos liberales como una forma de combatir la «descomposición» de la sociedad y de restaurar la soberanía del Estado. Esta interpretación, argumenta Duque Silva, puede llevar a una peligrosa confusión entre la defensa de la democracia y el autoritarismo. Sin embargo, el autor no niega que Schmitt ofreció una perspectiva crítica sobre la debilidad del liberalismo y sobre la necesidad de un Estado fuerte y capaz de actuar con decisión.
El libro explora la relación entre la noción de “hoja de ruta” y las políticas de seguridad nacional. Duque Silva argumenta que la «hoja de ruta» es un componente esencial para la acción estatal en tiempos de crisis. Esta no es solo una estrategia militar, sino también una estrategia política y social que requiere la identificación del enemigo y la movilización de recursos para combatirlo. El autor critica la visión liberal que, a menudo, resiste a la acción decisiva y que tiende a ver las crisis como oportunidades para la reforma política.
Opinión Crítica de «En Ausencia Del Enemigo»: Un Análisis Delicado y Persuasivo
Duque Silva ofrece un análisis profundo y perspicaz de la obra de Schmitt y de su resurgimiento en el pensamiento liberal contemporáneo. El libro es una lectura esencial para cualquier persona que quiera comprender las razones del interés renovado en Schmitt y las implicaciones de esta aceptación para el futuro de la política. Sin embargo, la obra también presenta algunas limitaciones. En particular, el libro podría beneficiarse de un análisis más detallado de las diferencias entre las interpretaciones de Schmitt y de las interpretaciones de otros pensadores liberales, como Edmund Burke o Russell Kirk.
Si bien el autor argumenta de manera convincente que Schmitt ofrece una perspectiva «ausente, pero profundamente aconsejable» en el liberalismo, su defensa de Schmitt puede ser vista como un poco simplista. Es crucial reconocer que la obra de Schmitt está intrínsecamente ligada a una visión del mundo antidemocrática y autoritaria. Duque Silva reconoce este aspecto, pero no suficiente para evitar la impresión de que el autor está minimizando los riesgos asociados a la aceptación de Schmitt. La obra requiere una lectura crítica y una reflexión cuidadosa sobre las implicaciones de esta aceptación para el futuro de la democracia.
El libro presenta una poderosa argumentación sobre la necesidad de que el liberalismo aprenda a reconocer la importancia del conflicto y de la “polémica” en la política. Sin embargo, es importante recuerdar que la “polémica” no debe convertirse en un fin en sí mismo, sino que debe ser utilizada para promover el diálogo, la tolerancia y el respeto por los derechos humanos. En conclusión, «En Ausencia Del Enemigo» es una obra valiosa que nos invita a reflexionar sobre los desafíos que enfrenta el liberalismo en el siglo XXI y a buscar nuevas formas de defender los valores liberales en un mundo cada vez más complejo y desafiante.
