Okrent presenta una narración magistral que se extiende desde los inicios del movimiento prohibicionista a principios del siglo XX hasta los últimos días de la Ley Seca, que culminó con su derogación en 1933. El autor demuestra un conocimiento profundo de la historia americana, detallando no solo los debates políticos en el Congreso, sino también las controversias en las calles de Nueva York, los conflictos entre los agentes del gobierno y los contrabandeadores, y la desesperación de los ciudadanos que buscaban satisfacer sus deseos. Pero lo más sorprendente es la manera en que Okrent teje juntos factores que normalmente se considerarían desconectados, como la creciente influencia del automóvil, la introducción del impuesto sobre la renta, y las tensiones raciales y étnicas que existían en la época.
La obra explora con gran detalle la influencia del movimiento sufragista en el debate sobre la prohibición, mostrando cómo la búsqueda de la emancipación femenina se unió a la lucha contra el consumo de alcohol, argumentando que ambos eran signos de una sociedad decadente y corrupta. Asimismo, Okrent examina el miedo visceral de los protestantes estadounidenses a la inmigración, particularmente la ola alemana que llegó a Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial, y cómo este miedo se utilizó para justificar la prohibición como una forma de «purificar» la nación. También analiza cómo la Primera Guerra Mundial y el aumento de la producción automovilística, con la consiguiente expansión de la infraestructura y el consumo, contribuyeron a la percepción de una sociedad desordenada y propensa al vicio.
El libro está salpicado de personajes inolvidables, plasmados con una prosa vívida y precisa. Los más memorables son, sin duda, Sam Bronfman, un astuto contrabandeador judío de origen francés que operaba a escala nacional, y Mabel Walker, una agente del FBI excepcionalmente inteligente y decidida, considerada la mujer más poderosa del país en ese momento. Okrent no solo retrata estas figuras como héroes o villanos, sino que los presenta como individuos complejos, con sus propias motivaciones, ambiciones y contradicciones. La descripción de estos personajes hace que la historia sea aún más inmersiva y emocionante.
La investigación de Okrent es exhaustiva y se basa en una amplia gama de fuentes, incluyendo documentos gubernamentales, diarios personales y entrevistas con testigos de primera mano. El autor no se limita a recopilar información, sino que la analiza de manera crítica, exponiendo las fallas del sistema político y las consecuencias imprevistas de la prohibición. El libro se revela como una obra maestra de la investigación histórica, que combina la erudición con la narrativa envolvente.
Una de las ideas más impactantes de Okrent es su análisis de la relación entre la prohibición y la corrupción generalizada que la rodeó. La Ley Seca, lejos de eliminar el consumo de alcohol, lo convirtió en un negocio lucrativo para los contrabandistas, los políticos corruptos y los prestadores de servicios que operaban en las sombras. El autor muestra cómo la prohibición, en lugar de proteger a la población, la expuso a un mayor riesgo de criminalidad y violencia. El libro destaca la ironía de que la prohibición no solo no logró su objetivo, sino que además creó un mercado negro floreciente y más peligroso.
El libro explora, además, las complejidades del sistema judicial durante la prohibición. El sistema legal se vio abrumado por un flujo constante de casos relacionados con la venta ilegal de alcohol, y los tribunales se vieron obligados a lidiar con un sinnúfono de desafíos legales y morales. Okrent describe cómo las leyes sobre la prohibición fueron interpretadas de manera inconsistente, lo que llevó a decisiones judiciales arbitrarias y a una sensación general de injusticia. La descripción del funcionamiento del sistema judicial, con sus limitaciones y fallos, añade una capa adicional de crítica a la propia prohibición.
Opinión Crítica de El Ultimo Trago: La Verdadera Historia De La Ley Seca
«El Último Trago» es un libro excepcional que va más allá del simple relato histórico. Es una obra de investigación inteligente y conmovedora que nos hace reflexionar sobre la naturaleza del cambio social, la fragilidad del sistema político y las consecuencias imprevistas de las decisiones impulsivas. La habilidad de Okrent para tejer juntos factores aparentemente dispares es admirable, y su prosa es a la vez informativa y atractiva. Es un libro que se debe leer tanto por su interés histórico como por sus implicaciones para el presente.
Sin embargo, la extensión del libro puede ser intimidante para algunos lectores. La cantidad de detalles y la amplitud de la investigación pueden resultar abrumadoras en ciertos momentos. No obstante, la paciencia del lector será recompensada con una comprensión profunda de la Ley Seca y su impacto en la historia americana. La obra es, en definitiva, un estudio exhaustivo y riguroso, y un testimonio de la capacidad de la historia para revelar la complejidad de la condición humana.
“El Último Trago” es una lectura obligada para cualquiera interesado en la historia americana, el derecho, la política o el comportamiento humano. Daniel Okrent ha logrado escribir un libro que es a la vez informativo, entretenido y provocador. Lo recomiendo encarecidamente a lectores de todos los niveles. Es una obra maestra de la no ficción.

