El libro “El Certamen Literario Estatua De La Paz (Zacatecas, 1722)” de José Aguirre De Villar, publicado por Iberoamericana, emerge como una pieza singular dentro del panorama literario novohispano. A menudo relegado a un segundo plano, este texto representa un ejemplo valioso de una
, una suerte de competición intelectual, con el propósito de demostrar lealtad al rey Felipe V. La justificación de esta iniciativa no se limitaba a una mera expresión de devoción monárquica; la celebración estaba intrínsecamente ligada al motivo de inspiración del evento: el templo romano erigido por el emperador Vespaciano, una estructura concebida para simbolizar la paz y la prosperidad bajo el gobierno de Roma. Esta analogía, que se plasma claramente en el texto, busca establecer paralelismos entre la paz lograda por Felipe V mediante la concertación de matrimonios reales, y la Pax Romana, el periodo de relativa tranquilidad y estabilidad política bajo el imperio romano.
El certamen fue convocado por dos prominentes mineros, figuras centrales en el ámbito económico de Zacatecas, quienes, a través de sus acciones, pretendían fortalecer su posición social y política. La competición se estructuró en torno a la redacción de poemas, sonetos y otras composiciones literarias, con el objetivo de destacar la capacidad intelectual y la afinidad con las corrientes literarias del momento. La competencia se centró en la producción de obras que celebraran la unión matrimonial del príncipe heredero Luis con la francesa Luisa Isabel de Orleans –un enlace que, en sí mismo, representaba una estrategia diplomática y política del rey Felipe V– y, por extensión, la paz y la prosperidad que se proyectaba para el reino. La construcción del certamen literario se erigió como una herramienta para la difusión de los valores del gobierno español.
La narrativa se desarrolla en torno a la concepción y ejecución del certamen, destacando la importancia del contexto político y social en el que se produjo. El relato ilustra no sólo las aspiraciones literarias de los participantes, sino también la intrincada red de relaciones sociales y económicas que caracterizaba la vida en la Nueva España. La elección de Zacatecas como sede del certamen no fue casual; la ciudad, rica en recursos mineros y con una importante población de españoles y criollos, representaba un centro de poder y actividad económica, lo que hizo de ella un lugar estratégico para demostrar lealtad al rey. El certamen, por lo tanto, se convirtió en un evento central en la vida social y cultural de la ciudad.
El texto se construye con un cuidadoso uso de recursos literarios, incluyendo alusiones a la mitología romana, juegos de palabras y metáforas que buscaban impresionar a los jueces y al público. La competencia se caracterizó por la variedad de temáticas y estilos empleados por los participantes, lo que refleja la diversidad de opiniones y perspectivas presentes en la sociedad novohispana. Más allá de la competencia en sí misma, el certamen se convirtió en un espacio de interacción social y de intercambio de ideas entre los participantes. La obra no es un retrato frío y objetivo de la sociedad; es una construcción, un esfuerzo consciente para transmitir una determinada visión del mundo, la visión del monarca y su corte.
Opinión Crítica de El Certamen Literario Estatua De La Paz (Zacatecas, 1722)
“El Certamen Literario Estatua De La Paz” representa un ejemplo valioso de la literatura novohispana, aunque su consideración académica ha sido, hasta ahora, limitada. La originalidad del diseño del certamen, con su referencia directa a la Pax Romana y a la figura de Vespaciano, destaca por su inteligencia y originalidad, y por evidencia su profundo conocimiento del pensamiento clásico. La obra puede servir como una fuente de inspiración para estudiosos que buscan comprender las complejidades de la cultura novohispana.
Sin embargo, el texto no está exento de alguna limitación. El estilo literario, aunque ingenioso, puede resultar algo artificioso y formal, lo que podría dificultar la comprensión para el lector moderno. Además, la obra está fuertemente cargada de ideología monárquica y de valores coloniales, lo que exige una interpretación crítica y cautelosa. A pesar de estos inconvenientes, la obra es un documento histórico de gran valor y una importante contribución a la literatura novohispana. Se recomienda su lectura para comprender mejor la formación de la identidad cultural novohispana y las estrategias retóricas utilizadas por los escritores de la época. Aún queda mucho por investigar sobre este tipo de eventos literarios y su impacto en la sociedad novohispana.


