La novela se inicia en el año 824 d.C., en una Galiza devastada por la guerra y en la que la fe está siendo puesta a prueba. El cabecario ermitaño Paio, el ambicioso obispo Teodomiro y su joven y leal ayudante Martín de Bilibio, se encuentran en la búsqueda de una tumba que, según la tradición y los rumores, pertenece a Santiago Apóstol. No es una simple búsqueda de un lugar de culto; la tumba, situada cerca de los límites de la tierra que, según la creencia, marcaba el fin del universo, está destinada a convertirse en el
, el poder de la fe y la importancia de la búsqueda de la verdad.
La novela destaca por sus personajes, que son complejos y redondos. Cada uno de ellos tiene sus propias motivaciones, sus propias dudas y sus propios secretos. La relación entre los personajes, en especial entre Martín de Bilibio y Teodomiro, es particularmente interesante, ya que plantea dudas sobre la lealtad, la ambición y la devoción. La autora consigue hacer sentir al lector parte de la aventura, y facilita la identificación de sus personajes.
«El Alma de las Piedras» es una obra imprescindible para los lectores que disfrutan de la aventura histórica, el misterio y las historias sobre el Camino de Santiago. Es una novela que nos invita a reflexionar sobre la naturaleza del viaje, tanto físico como espiritual, y sobre la importancia de escuchar la voz del corazón. Recomendamos esta novela a todos aquellos que disfruten de la lectura.
