El libro se centra en la provincia “Citerior”, una región de vital importancia estratégica y económica para el Imperio Romano. La victoria romana sobre los pueblos cántabros y astures en el 19 a.C. marcó un hito crucial, permitiendo la consolidación del control romano sobre este territorio. Moralejo Ordax argumenta que la presencia militar romana no fue simplemente un acto de conquista, sino la base para un
, analizando cómo los romanos dividieron y gobernaron el territorio, estableciendo límites, construyendo fortificaciones y construyendo caminos. Esta información, combinada con datos epigráficos y arqueológicos, permite reconstruir la estructura administrativa y política de la provincia “Citerior”, y comprender cómo se gestionaban los recursos, se recaudaban los impuestos y se administraba la justicia. La obra aborda también las costumbres de autorrepresentación de los soldados a través de inscripciones dedicadas a los emperadores o a dioses romanos, lo que proporciona información valiosa sobre las relaciones entre los soldados y la sociedad hispana.
La obra de Moralejo Ordax se construye sobre una base sólida de evidencia epigráfica y arqueológica, reconociendo las limitaciones inherentes a la disponibilidad de fuentes. Sin embargo, el autor utiliza este conocimiento de manera efectiva para desarrollar una narrativa comprensiva y detallada de la relación entre el ejército romano y el territorio que administraba. El libro se destaca por su rigor metodológico, su atención al detalle y su capacidad para integrar datos de diferentes disciplinas.
La obra explora de forma exhaustiva la transformación del paisaje bajo el control romano. El autor argumenta que el ejército no solo controlaba el territorio, sino que también lo modificaba de manera sustancial. Las fortificaciones, las bases de estructuras, las vías de comunicación y los asentamientos militares alteraron el paisaje de forma permanente, influyendo en la organización social y económica de la región. El estudio de la topografía, en particular la topografía sacra y funeraria, proporciona una perspectiva única sobre cómo los romanos integraron el territorio en su sistema de poder y control.
Otro aspecto clave del libro es su énfasis en la interacción social entre los soldados y la población indígena. Moralejo Ordax sostiene que esta interacción no fue simplemente una relación de dominio y subyugación, sino un proceso complejo de intercambio cultural y social. El estudio de las tumbas, los santuarios y los artefactos encontrados en los sitios militares proporciona evidencia de este intercambio cultural, mostrando cómo los soldados adoptaron elementos de la cultura hispana, y cómo la cultura hispana influyó en la vida militar romana. La análisis de las inscripciones también revela las relaciones personales y familiares que se establecieron entre los soldados y la población local.
La obra también considera la importancia de la movilidad del ejército en el noroeste hispano, particularmente en el contexto de las operaciones mineras. El autor argumenta que la explotación de los recursos minerales requirió la creación de un sistema de comunicación y logística complejo, que involucró el establecimiento de campamentos militares temporales y la organización de rutas de suministro. El estudio de los sitios mineros y las relaciones entre el ejército y la población local proporciona una comprensión profunda de la dimensión de este proyecto y de su impacto en la sociedad hispana.
Opinión Crítica de Ejército Y Soldados De Roma : Epigrafía Y Territorio En La Hispania Citerior Altoimperial
«Ejército Y Soldados De Roma : Epigrafía Y Territorio En La Hispania Citerior Altoimperial» representa un logro considerable en el campo de la historia romana de España. La obra de Moralejo Ordax es un testimonio de la importancia de adoptar un enfoque interdisciplinario al estudiar el pasado. El autor ha logrado combinar de manera efectiva datos epigráficos, arqueológicos y topográficos para reconstruir la relación entre el ejército romano y el territorio que administraba, superando los enfoques tradicionales que se centraban únicamente en los aspectos bélicos. Sin embargo, el libro no está exento de limitaciones. La escasez de fuentes y la fragmentación de la evidencia disponible imponen ciertas restricciones a la interpretación de los datos.
A pesar de estas limitaciones, la obra es un valioso contribución a nuestra comprensión de la Hispania romana. El autor ha logrado desarrollar un modelo metodológico innovador que puede ser utilizado para estudiar otros sitios arqueológicos y para analizar la relación entre el poder militar y la transformación social en otras provincias romanas. Además, la obra es una lectura fascinante que proporciona una comprensión profunda de la vida de los soldados romanos y de su impacto en la sociedad hispana.
Para mejorar la obra, se podría considerar una mayor exploración de los aspectos económicos de la administración romana en la Hispania Citerior. Si bien el libro aborda la explotación de los recursos minerales, podría profundizar en el análisis de cómo los romanos organizaron la agricultura y el comercio en la región. También sería beneficioso tener un mapa detallado de los sitios arqueológicos y los asentamientos militares que se mencionan en el libro, para facilitar su referencia por los estudiosos. En general, «Ejército Y Soldados De Roma : Epigrafía Y Territorio En La Hispania Citerior Altoimperial» es un libro imprescindible para cualquier persona interesada en la historia romana de España, y una obra que sin duda está allanando el camino para investigaciones futuras.

