«Donde Vive El Asombro», la obra de Fabiana Fondevila publicada por Sirio, es mucho más que un libro; es una invitación. Una invitación a reconectar con la esencia misma de nuestra humanidad, a redescubrir la capacidad de asombrarnos ante la belleza del mundo y de sentir la profunda conexión que nos une a todo lo que existe. En un tiempo marcado por la sobreexposición, el ruido constante y la desilusión, la autora nos propone un camino de recuperación, un viaje transformador que comienza con la simple acción de aprender a ver, oír, oler y sentir de manera plena y consciente. Es una obra que busca despertar nuestra intuición, revitalizar nuestra imaginación y recordarnos que el asombro no es un lujo, sino una necesidad vital para nuestra supervivencia y bienestar.
Este libro, con su prosa poética y su profunda reflexión, nos desafía a cuestionar nuestras percepciones, a romper con las rutinas y a abrirnos a la posibilidad de experimentar el mundo de una manera totalmente nueva. Más que ofrecer respuestas, Fondevila nos proporciona herramientas para navegar en un mundo a menudo caótico, instándonos a abrazar el misterio y a encontrar la alegría en el simple acto de estar vivo. La obra busca ser un catalizador para el autodescubrimiento, una guía para que cada lector encuentre su propio camino hacia la autenticidad y la plenitud.
“Donde Vive El Asombro” se presenta como un viaje iniciático, una expedición interior que no requiere de equipaje pesado ni de conocimientos previos. La base de este viaje es la danza, una actividad que, según la autora, nos permite romper con la lógica y la razón, reconectando con nuestros instintos más primarios y con la energía creativa que reside en nuestro interior. No se trata de un baile formal ni de un entrenamiento técnico; es un movimiento natural, un flujo de energía que nos permite expresar nuestra alegría, nuestra tristeza, nuestro miedo y nuestra esperanza.
La obra se articula en nueve estaciones, cada una de ellas dedicada a explorar una faceta particular del asombro. Estas estaciones, cuidadosamente elaboradas, se basan en la convergencia de conocimientos de diversas disciplinas: psicología, antropología, biología, y la sabiduría ancestral de grandes poetas y filósofos. Cada etapa nos guía a través de ejercicios y reflexiones que nos ayudan a restaurar cualidades esenciales del corazón, aquellas que nos permiten ver, apreciar y celebrar lo sagrado en la vida cotidiana. Se exploran temas como la importancia de la atención plena, la conexión con la naturaleza, el poder de la memoria, la necesidad de la vulnerabilidad y el arte de la contemplación. El viaje, además, está salpicado de fragmentos de autores como G. K. Chesterton, John Muir, y otros, quienes refuerzan la idea central de que el asombro es fundamental para nuestra supervivencia y bienestar.
A lo largo de este recorrido, Fondevila nos anima a cuestionar nuestras creencias limitantes, a desafiar las normas sociales y a abrazar el misterio como una fuente de inspiración y sabiduría. Nos invita a reconocer que la belleza no es una entidad externa que debemos buscar, sino que está intrínsecamente presente en todo lo que nos rodea, desde la más humilde flor hasta el más majestuoso paisaje. La autora argumenta que, si el misterio existe, está presente en todas partes; si el amor es la verdadera naturaleza, no tenemos que salir a buscarlo sino aprender a hacer silencio y dejarlo aflorar. El libro no ofrece soluciones fáciles o respuestas definitivas, sino que nos proporciona una brújula para navegar en un mundo complejo y cambiante, recordándonos que la verdad se encuentra dentro de nosotros mismos.
La estructura del libro está diseñada para ser una experiencia de aprendizaje gradual y transformadora. La autora propone un viaje que se desarrolla en nueve estaciones, cada una representando un paso en el proceso de despertar del asombro. Estas estaciones no se presentan como etapas lineales, sino como nodos interconectados que nos permiten explorar diferentes dimensiones de nuestra experiencia humana. Por ejemplo, la primera estación se centra en la atención plena, enseñándonos a estar completamente presentes en el momento presente, sin juicios ni distracciones. La segunda estación explora la relación entre la memoria y el asombro, mostrando cómo nuestros recuerdos pueden ser tanto fuentes de alegría como de dolor, y cómo podemos aprender a integrarlos en nuestra vida de una manera constructiva.
A medida que avanzamos en el viaje, las estaciones se vuelven más profundas y desafiantes, invitándonos a cuestionar nuestras creencias más arraigadas y a abrazar la incertidumbre. La estación sobre la naturaleza nos recuerda la importancia de conectar con el mundo natural, de experimentar la belleza y la fuerza de la vida salvaje, y de reconocer nuestra propia pertenencia a un ecosistema interconectado. La autora utiliza ejemplos concretos y ejercicios prácticos para guiar al lector en su propio viaje de asombro, fomentando la experimentación y la reflexión personal. Además, a lo largo de todo el libro, se enfatiza la importancia de la compasión y la conexión con los demás, tanto con nosotros mismos como con el mundo que nos rodea.
La obra no se limita a ofrecer un simple ejercicio de autoayuda, sino que busca transformar nuestra forma de relacionarnos con el mundo y con nosotros mismos. Fondevila nos invita a abrazar la vulnerabilidad y a permitirnos experimentar la alegría y la tristeza, la esperanza y el miedo, como parte integral de nuestra experiencia humana. Nos recuerda que el asombro no es una emoción pasajera, sino una espiritualidad activa, una manera de vivir con plena conciencia y gratitud. En el epílogo, la autora resume las lecciones aprendidas en el viaje, instándonos a continuar explorando el mundo con el corazón abierto y la mente curiosa. El libro se cierra con una nota de esperanza y optimismo, recordándonos que el asombro es la llave que nos abre las puertas a un mundo de posibilidades ilimitadas.
Opinión Crítica de Donde Vive El Asombro
«Donde Vive El Asombro» es una obra que, sin duda, llega al corazón del lector. Fabiana Fondevila ha logrado escribir un libro que es a la vez poético y práctico, profundo y accesible. Su prosa es hermosa y evocadora, y su mensaje es esencial y urgente. Aunque la obra puede resultar un poco intensa para algunos, quienes estén dispuestos a abrazar la experiencia y a cuestionar sus propias percepciones, se encontrarán recompensados con un viaje transformador. La autora no ofrece respuestas fáciles, sino que nos proporciona las herramientas necesarias para que encontremos nuestras propias respuestas. Se percibe una profunda influencia de la filosofía oriental y de la experiencia personal de la autora, lo que le da a la obra un tono auténtico y conmovedor.
La estructura en nueve estaciones es una de las mayores fortalezas del libro. Permite al lector avanzar a su propio ritmo, explorando las diferentes dimensiones del asombro de manera gradual y enfocada. Sin embargo, a veces se siente que la obra es un poco densa, especialmente en las estaciones más profundas, donde se presentan conceptos complejos y filosóficos. No obstante, Fondevila logra explicar estos conceptos de manera clara y accesible, utilizando ejemplos concretos y ejercicios prácticos que nos ayudan a comprenderlos mejor. Considero que el libro es un excelente punto de partida para aquellos que están interesados en explorar el tema del asombro y en recuperar la capacidad de maravilla que a menudo perdemos en la vida cotidiana.
«Donde Vive El Asombro» es una obra que merece ser leída y releída. Es un libro que nos recuerda que la felicidad no es un destino a alcanzar, sino un camino a recorrer, y que la mayor fuente de alegría se encuentra en la capacidad de asombrarnos ante la belleza del mundo y de la vida. Recomiendo este libro a aquellos que se sienten perdidos, desilusionados o desconectados de su propia vida. Es una invitación a recuperar la sensibilidad y la conexión con nuestra propia esencia, y a redescubrir el asombro que reside en nuestro interior. Sería interesante ver una adaptación audiovisual, tal vez un documental o una serie, para explorar visualmente las estaciones y los conceptos planteados en el libro.

