El libro se estructura en tres partes, cada una abordando un aspecto crucial en el estudio de los derechos humanos de la familia. La primera parte, de carácter introductorio, sienta las bases teóricas necesarias para comprender el concepto de derechos humanos. Ofrece una
de los enfoques de diferentes sistemas legales y tradiciones culturales.
Otro punto a considerar es la necesidad de un análisis más crítico de los mecanismos de protección internacional de los derechos de la familia. Si bien el libro examina los principales tratados y resoluciones de la ONU, podría haber explorado con mayor detalle los desafíos de su implementación y los obstáculos que enfrentan los estados en su aplicación. En particular, se podría haber analizado la eficacia de los mecanismos de control y de rendición de cuentas, y se podría haber propuesto medidas para fortalecerlos. Además, se podría haber examinado el papel de los tribunales internacionales y de los órganos de control en la protección de los derechos de la familia, y se podría haber analizado las estrategias que han utilizado para abordar las violaciones de estos derechos. Finalmente, se podría haber sugerido, como punto de partida y para dar mayor relevancia a la obra, estrategias para fomentar la participación de la familia en el diseño e implementación de políticas públicas relacionadas con los derechos humanos.
