“Cualquier Tiempo Pasado Fue Anterior” es una obra que se burla de las convenciones históricas, la pompa y la solemnidad del pasado, y la mirada aparentemente objetiva con la que a menudo se le ha tratado. Concostrina toma una serie de personajes y eventos históricos, desde la era napoleónica hasta la contemporánea, y los presenta a través de un prisma irónico y, a veces, grotesco. La premisa fundamental del libro, que se repite constantemente, es, por supuesto, la famosa frase “no tengas duda, cualquier tiempo pasado fue anterior.” Pero Concostrina lleva esta idea a un extremo, revelando las conexiones sorprendentes, las coincidencias absurdas y las motivaciones oscuras que subyacen a los grandes acontecimientos históricos.
El libro se articula en un entramado de narraciones interconectadas. Una de ellas nos sitúa en la turbulenta vida del exilio de los Borbones, donde el juego de intrigas y traiciones alcanza un nivel absurdo. Otros capítulos exploran la figura de Sissi, la emperatriz austríaca, revelando una mujer más humana y vulnerable de lo que la historia oficial sugiere. El autor también dedica espacio alina del presidente Azaña, narrando un final agónico y lleno de detalles que desmitifican la imagen heroica. Pero no se limita a la historia europea; se adentra en el contexto de la España franquista, presentando a Hitler, Franco y Pétain como un trío inusual de aliados, revelando similitudes sorprendentes en sus ideas y comportamientos. La autora desmonta la narrativa de la “guerra buena contra la guerra mala”, cuestionando la moralidad de todas las partes involucradas.
El libro se caracteriza por una prosa brillante y una estructura narrativa experimental que desafía al lector a mantener el hilo de las diferentes historias. Concostrina juega con el tiempo, la perspectiva y el género, mezclando elementos de ficción, ensayo y crítica histórica. El estilo narrativo se alterna entre la descripción detallada, el diálogo realista y la reflexión filosófica, creando una experiencia de lectura estimulante y provocadora. Además, el uso de recursos humorísticos y sarcásticos contribuye a la atmósfera general del libro, invitando al lector a reírse de la fragilidad de la historia y de la pretensión de los grandes hombres.
La novela se desarrolla a través de múltiples líneas argumentales, cada una centrada en un personaje histórico clave, pero todas unidas por la misma crítica a la forma en que se construye la memoria colectiva. Concostrina no busca ofrecer una reconstrucción histórica precisa, sino más bien una serie de «micro-narrativas» que revelan las verdades ocultas y las motivaciones inconscientes de los personajes. La autora se centra particularmente en desmantelar las representaciones idealizadas de líderes y figuras políticas, mostrando sus debilidades, contradicciones y actos de corrupción.
Uno de los puntos centrales de la novela es la exploración de la idea de la “memoria colectiva” y cómo ésta se construye y manipula a lo largo del tiempo. Concostrina argumenta que la historia no es un relato objetivo de los hechos, sino una construcción subjetiva basada en intereses políticos, ideológicos y culturales. La autora utiliza el humor y la ironía para desafiar al lector a cuestionar las narrativas oficiales y a buscar su propia interpretación de los acontecimientos. Por ejemplo, la escena donde Sissi, la emperatriz, es retratada en una fotografía con unas gafas de sol enormes y una expresión de indiferencia, ilustra perfectamente esta crítica. Es una imagen que choca con la imagen tradicional de Sissi como una mujer elegante y sofisticada, y que invita al lector a reflexionar sobre la construcción de la imagen pública.
Además, el libro aborda temas relevantes para la sociedad contemporánea, como la manipulación mediática, el poder del discurso y la influencia de la ideología en la construcción de la realidad. La autora utiliza el ejemplo de Hitler, Franco y Pétain para ilustrar cómo los líderes pueden utilizar la propaganda y el control de la información para lograr sus objetivos. La representación de estos tres personajes como un trío inusual de aliados subraya la idea de que las ideologías pueden ser increíblemente peligrosas y que los líderes pueden estar dispuestos a todo para defenderlas. El tono irónico de Concostrina sirve para intensificar la crítica. La novela nos obliga a pensar en el presente, en la forma en que se construyen las narrativas políticas y en el papel de la memoria en la formación de la identidad.
Opinión Crítica de Cualquier Tiempo Pasado Fue Anterior
“Cualquier Tiempo Pasado Fue Anterior” es, sin duda, una de las obras más provocadoras y entretenidas de Nieves Concostrina. La novela es unaclamación al pensamiento crítico y unánima crítica a la manera en que se construye la memoria colectiva. Concostrina utiliza una mezcla brillante de humor, ironía y sarcasmo para desafiar al lector a cuestionar las narrativas oficiales y a buscar su propia interpretación de los acontecimientos. El estilo narrativo experimental, con sus múltiples líneas argumentales y sus saltos en el tiempo, puede resultar desconcertante al principio, pero una vez que el lector se sumerge en el universo de Concostrina, es difícil dejar de leer.
La fuerza de la novela reside en su capacidad para humanizar a figuras históricas que a menudo son tratadas como héroes o villanos. Concostrina no teme mostrar las debilidades, contradicciones y actos de corrupción de estos personajes, lo que los hace más creíbles y más complejos. La autora logra crear una sensación de intimidad con los personajes, haciéndonos sentir empatía por ellos, incluso cuando están haciendo cosas terribles. Además, el libro aborda temas universales como el poder, la ambición, el amor y la pérdida, lo que lo hace accesible a un público amplio. La novela es, en última instancia, un llamado a la reflexión sobre la naturaleza de la historia y sobre la importancia de la memoria.
Aunque la novela puede ser considerada a veces demasiado extensa y repetitiva, la brillantez de la prosa y el ingenio de Concostrina la convierten en una lectura obligada para aquellos que disfrutan de la ficción histórica y la crítica social. No se trata de una novela para aquellos que buscan una recreación precisa de los hechos, sino de una invitación a la reflexión y al debate. Recomendada para lectores que aprecien una obra que los desafíe intelectualmente y que los haga reír mientras piensan.

