El libro se estructura como un recorrido temático a través de los puntos más fascinantes y sorprendentes de la historia de Madrid. Pedro Ortega no se limita a describir cronológicamente los hechos; más bien, disecciona la ciudad en sus componentes esenciales, desde las raíces paganas de sus orígenes hasta las influencias internacionales que han contribuido a su singular carácter. Uno de los temas centrales es el origen de la estatua de Cibeles, símbolo indiscutible de Madrid. Ortega desvela que Cibeles, una diosa pagana tracia de fertilidad y abundancia, fue originalmente venerada en el corazón de la antigua Roma de Tarraco. Tras la conquista musulmana, su culto se mantuvo, y con la llegada de los Reyes Católicos, se convirtió en una figura central en el calendario de festividades madrileñas. La decisión de instalar una Cibeles de mármol recuperado de la Antigua Roma en la Plaza Mayor, un acto deliberado y simbólico, consolidó la diosa como un emblema de la ciudad, representando la continuidad de la tradición y la poderosa mezcla de culturas que caracteriza a Madrid.
El libro también explora la extraña y profunda conexión entre Madrid y Leonardo da Vinci. Ortega argumenta que la visita del genio florentino a la corte de Carlos V en Aranjuez, en 1516, fue mucho más que un simple encuentro con un rey ilustrado. El autor sugiere que Da Vinci, fascinado por la ingeniería y la arquitectura madrileña, realizó estudios detallados sobre la construcción de la Puerta de Alcalá, los arcos de triunfo y las técnicas de drenaje de la ciudad. Además, se ha teorizado, aunque sin evidencia definitiva, que Da Vinci utilizó la topografía de Madrid para desarrollar sus propios diseños de ingeniería, preparando el camino para las innovaciones futuras. Ortega despliega un razonamiento convincente, basado en la meticulosa investigación documental y en la capacidad de conectar datos dispersos.
Pero la narrativa no se limita a los grandes nombres y los acontecimientos históricos. El libro también aborda detalles sorprendentes, como la importancia que tuvo la moneda española en la llegada del hombre a la Luna. Ortega revela que la metalurgia española, con su rica tradición en la extracción y procesamiento de metales, fue fundamental en el desarrollo de las tecnologías necesarias para la misión Apollo. El acero inoxidable, una invención clave en la producción de los componentes de la nave espacial, tuvo sus orígenes en las investigaciones realizadas en las minas de hierro de Asturias. Además, la tecnología de soldadura, desarrollada en España a finales del siglo XIX, fue crucial para la fabricación de los paneles solares que proporcionaban energía a la misión. Ortega demuestra con precisión y rigor que Madrid, a través de su industria y sus científicos, contribuyó significativamente al logro científico de la época.
El libro también explora las consecuencias de las grandes explosiones que marcaron la historia de Madrid. Las que provocaron la destrucción de la iglesia de San Mateo, la del Teatro Félez, la de la Granja de San Ildefonso o la del incendio del Real Expedicionario General, y la de la Torre de Sherlock son, por si no fuera suficiente, el detonante de muchos otros sucesos.
El libro es una crónica de casi siete siglos de historia madrileña, desglosada en un laberinto de historias individuales y colectivas. Ortega no solo describe lo que pasó, sino que se sumerge en las motivaciones, las ambiciones y las contradicciones que impulsaron a los personajes que moldearon la ciudad. La novela es un estudio de la historia de una ciudad desde su fundación hasta nuestros días, con una profundidad que pocos autores logran.
Ortega se basa en una exhaustiva investigación documental, revisando archivos secretos, manuscritos perdidos y documentos oficiales. El autor también se apoya en testimonios de testigos presenciales, diarios de viajeros y cartas de personalidades destacadas. Su método de trabajo es riguroso y sistemático, lo que permite a la obra alcanzar un alto nivel de credibilidad y verosimilitud. Además, la obra se distingue por su estilo narrativo, que combina rigor histórico con un toque de poesía y sensibilidad. Ortega tiene un talento especial para crear imágenes vívidas y emocionantes, transportando al lector a los albores de Madrid, a las turbulentas épocas de la Inquisición, a las grandes fiestas de la corte, a los desastres naturales y a los momentos de esplendor cultural.
.que disfruten de la historia de España, de la arqueología, de la arquitectura, de la urbanismo. que tengan curiosidad por descubrir los secretos de la ciudad. Es un libro que te hará ver Madrid de una manera diferente, que te hará preguntarte por qué cosas pasan en las ciudades y, de forma inesperada, te hará reír, aprender y, en definitiva, que te entregue una experiencia de lectura inolvidable.

