Los números 76 al 82 de Fábulas se centran en las consecuencias inmediatas de la victoria sobre el Imperio del Adversario. Rey Silas, aunque victorioso, está gravemente herido, tanto física como emocionalmente. Su liderazgo se ve debilitado, generando dudas y desconfianza en algunos de sus más leales seguidores. La recuperación de la ciudad de Bel’Amora, antaño capital del Imperio, se ve obstaculizada por las ruinas y la necesidad de reconstrucción, además de la constante presencia de los supervivientes del Imperio, muchos de los cuales buscan venganza por la muerte de sus familias y amigos.
A medida que se intenta restablecer el orden, una nueva amenaza emerge de las profundidades de la Tierra:
La colección representa un fin de etapa para la saga, dejando un legado duradero y un impacto duradero en el lector.
