La historia de «Caballo de Cartón» gira en torno a Aquilino, un orondo matemático, como se ha señalado, con una obsesión por las cifras y la idea de que la realidad es, en esencia, una matriz digital. Este Aquilino, un hombre de ideas muy definidas y de un comportamiento que roza lo excéntrico, se ve arrastrado a una serie de eventos inexplicables que comienzan con la observación de los «1 y 0» que percibe en el tercer bote de Red Bull. Esta inicial locura se convierte en el catalizador de una aventura que, a medida que avanza la narración, se revela como un viaje a través del tiempo, arrastrando a Aquilino y a su compañera, la Major Spellman, a través de épocas cruciales de la historia.
El viaje en sí mismo es una mezcla delirante de épocas. Primero, se transportan a la época de Jesús de Nazaret, donde interactúan con personajes históricos y religiosos de una manera que rompe por completo con las narrativas tradicionales. Luego, la trama se expande para incluir conflictos entre dioses primigenios, seres de una antigüedad inimaginable que se enfrentan desde tiempos pre-diluvianos. La Major Spellman, una figura de la inteligencia y la lógica, se convierte en la contrapunto al torbellino de ideas de Aquilino, y juntos descubren que las conspiraciones, lejos de ser solo teorías de conspiración, son una fuerza omnipresente que ha moldeado la historia de la humanidad.
La trama se complica aún más con la intervención de una organización secreta, aparentemente eterna, dedicada a mantener el equilibrio entre los dioses primigenios y a prevenir que el conocimiento humano, en su forma más pura, desate el caos. Aquilino y la Major Spellman se ven envueltos en un constante juego de gato y ratón con esta organización, que se revela como una fuerza compleja y, a menudo, contradictoria. La narrativa explora temas como la manipulación, el control del conocimiento y la naturaleza de la verdad, ofreciendo una crítica sutil a las instituciones y a las ideologías. No es un camino fácil, pero la obra es rica en detalles y en ideas que invitan a la reflexión, aunque, admitámoslo, principalmente por el puro absurdo de la situación.
El libro, en esencia, es una sátira mordaz de la obsesión por las conspiraciones, el fanatismo religioso y la búsqueda de respuestas simples a problemas complejos. Santiso no intenta ofrecer una visión profunda del universo, sino que utiliza la premisa absurda de la historia para exponer las debilidades de la lógica y la razón cuando se enfrentan a ideas que parecen imposibles de comprender. El personaje de Aquilino, con su exceso de información y su incapacidad para aceptar lo que no puede ver, es una representación exagerada de las tendencias humanas de creer en teorías de conspiración sin evidencia sólida.
La Major Spellman, con su actitud pragmática y su enfoque lógico, es el contrapunto perfecto a la locura de Aquilino. Su presencia en la historia no solo proporciona un alivio cómico, sino que también ofrece una perspectiva racional sobre los eventos, cuestionando constantemente las ideas de su compañero. Juntos, forman un dúo cómico y, a la vez, reflexivo, que invita al lector a cuestionar sus propias creencias y prejuicios. El libro desafía al lector a ver el mundo desde múltiples perspectivas, y a reconocer que la verdad puede ser, a menudo, subjetiva e inalcanzable.
Además de la sátira, «Caballo de Cartón» también explora temas de tiempo, destino y libre albedrío. Aquilino y la Major Spellman descubren que el tiempo no es lineal, sino que está fragmentado y conectado de maneras imposibles de entender. A través de este viaje, cuestionan si el destino de la humanidad está predeterminado o si tenemos la capacidad de cambiar el curso de la historia. La obra, finalmente, nos invita a reflexionar sobre nuestra responsabilidad en el mundo y sobre el poder que tenemos para influir en él. El libro es una aventura, una crítica, un laberinto de ideas. ¡y sobre todo, un excelente ejemplo de humor inteligente y descarado.
Opinión Crítica de Caballo de Cartón: Un Desafío al Lector
«Caballo de Cartón» es una obra que puede polarizar al lector. Algunos lo encontrarán una lectura profundamente desconcertante y ridícula, mientras que otros lo apreciarán por su ingenio, su humor y su capacidad para provocar la reflexión. Santiso ha logrado crear un universo de ficción tan absurdo como creíble, y lo hace con maestría. El libro no se toma en serio, y eso es precisamente lo que lo hace tan atractivo. La obra es una parodia brillante de las tendencias culturales contemporáneas, y nos recuerda que no debemos tomar nada demasiado en serio.
El estilo de escritura de Santiso es ágil y dinámico, y su capacidad para crear personajes memorables es encomiable. Aquilino es un personaje complejo, que combina la torpeza con la inteligencia, y sufre un desarrollo en la novela. La Major Spellman, por su parte, es un personaje sofisticado y de gran inteligencia que, a pesar de ser la figura «racional» de la historia, también esconde secretos y motivaciones ocultas. La dinámica entre estos dos personajes es uno de los puntos fuertes de la obra. Pero, como decía Jorge Mario Bergoglio, «¡no todos tenemos que tener la misma opinión!»
«Caballo de Cartón» es un libro que vale la pena leer, pero que hay que abordar con una mente abierta y una buena dosis de humor. No esperen una narrativa compleja o profunda, sino una aventura absurda y divertida que les hará cuestionar sus propias ideas. Se podría decir que es un libro para disfrutar, y para desear que se hiciera una película. A pesar de todo, es un ejemplo del talento de Santiso y su habilidad para crear historias que desafían las convenciones y que, al mismo tiempo, nos hacen reír. Recomendado, con las debidas precauciones.

