El libro se estructura de manera lógica, comenzando con el declive de la Dinastía Qing, un período de inestabilidad política y económica que culminó con la abdicación del emperador Puyi en 1912. Almarza ilustra cómo este evento marcó el inicio de la
en la formación del estado chino, analizando cómo esta ideología se tradujo en políticas económicas, sociales y culturales que transformaron radicalmente el país. Asimismo, el autor explica de manera clara y concisa la evolución del PCCh, desde su fundación en 1921 hasta su consolidación como el partido gobernante.
Se examina la importancia del nombre “Comunismo” para el partido y el país, que se ha utilizado para justificar y legitimar acciones de poder en diferentes momentos. Se analiza la influencia de figuras clave como Mao Zedong, Deng Xiaoping y Xi Jinping, resaltando sus diferentes enfoques y su impacto en la historia china. El libro explica la importancia de la «Política de Abriendo Puertas» implementada por Deng Xiaoping, un cambio de rumbo que permitió al país abrirse al mundo y comenzar a experimentar un rápido crecimiento económico. Se analiza el papel del capitalismo de estado en China, donde el estado juega un papel central en la economía.
Se analiza la relación entre China y la Unión Soviética, destacando su importancia durante el período de la guerra civil y su impacto en el desarrollo de China. El libro explora el papel de las potencias occidentales en la historia china, destacando las intervenciones extranjeras que han marcado la trayectoria del país. Asimismo, se analiza el papel de la «revolución tecnológica» que ha ocurrido en China en las últimas décadas, y su impacto en la sociedad y la economía. Se examina la influencia de la cultura occidental en China, y el impacto de las ideas y los valores occidentales en la sociedad china.
El libro también analiza la relación China-EEU, el desarrollo del «Nuevo Colonialismo» que la China ha creado en países en vías de desarrollo, y su papel en la «Copa del Mundo». Se examina la relación entre el partido y el pueblo en China, y la importancia de la lealtad y la obediencia. Además, se analiza el papel de la literatura y las artes en la cultura china, y cómo estas han sido utilizadas para transmitir ideas y valores. El autor ofrece un panorama completo de la historia contemporánea de China, desde sus orígenes hasta la actualidad, y ofrece una visión crítica y reflexiva de los desafíos y oportunidades que enfrenta el país en el siglo XXI.
Recomendamos este libro a cualquier persona que desee comprender la historia de China. Es especialmente útil para aquellos que no tienen un conocimiento previo del tema. A pesar de que el título lo indica, no es una historia «breve» en términos de contenido, sino que es una lectura bien escrita y que ofrece un equilibrio entre la narrativa histórica y el análisis crítico. La obra es, en su conjunto, un recurso valioso para estudiantes, investigadores y cualquier persona interesada en la historia y la cultura de China. Almarza logra en sus páginas, no solo un relato de acontecimientos, sino una invitación a cuestionar, a analizar y a reflexionar sobre la complejidad de un país que continúa moldeando el mundo.

