El libro comienza contextualizando la muerte de Cervantes, un hombre de su tiempo y con una vida dedicada a la escritura y al servicio de la Corona. La información sobre su muerte, aunque documentada, era escasa y dejó margen a especulaciones sobre la causa real, sumando aún más intriga a la búsqueda. La investigación se centra en el Convento de las Trinitarias Descalzas, donde Cervantes pasó sus últimos años y donde, según se creía, había sido enterrado. Durante siglos, diversas figuras, desde eruditos y nobles hasta simples curiosos, habían intentado encontrar los restos del autor de Don Quijote utilizando métodos que variaban desde la investigación documental hasta prospecciones geológicas y acústicas. Estas primeras investigaciones, aunque sin resultados concretos, sentaron las bases para la posterior investigación científica.
El proyecto de Vvaa se basa en un proceso de investigación riguroso, combinando investigaciones documentales, prospecciones de georradar y análisis forenses. El equipo de investigación localizó cientos de enterramientos dentro del convento, la mayoría de ellos infantiles, un hallazgo impactante que reveló la historia oculta del lugar. Estos enterramientos no solo ofrecen una visión del pasado, sino que también revelan aspectos poco conocidos de la vida cotidiana en la Madrid del siglo XVII. La abundancia de ajuares – joyas, ropa, herramientas – y la momificación de algunos cuerpos, proporcionaron valiosas pistas sobre las costumbres y creencias de la época. Estos descubrimientos, realizados por profesionales de diferentes disciplinas, incluían expertos en arqueología, forenses, historiadores y geofísica, que colaboraron para asegurar la máxima precisión y rigor en el análisis de los datos.
El punto culminante de la búsqueda llegó con un descubrimiento sorprendente que dio un vuelco a la excavación. Después de semanas de prospecciones y análisis, un equipo de geofísicos detectó una anomalía en el suelo que, tras ser investigada, resultó ser la tumba de Miguel de Cervantes. La localización, basada en datos georradar, resultó inesperada y transformadora, destacando la importancia del uso de la tecnología moderna en la arqueología. La tumba no estaba ni siquiera cubierta por una lápida, lo que aumentó el impacto y la sensación de descorrer un velo de siglos de misterio. El descubrimiento de la tumba de Cervantes es un testimonio del poder de la ciencia y la perseverancia, y demuestra la importancia de la investigación arqueológica en la reconstrucción de la historia.
El libro es un relato detallado y absorbente que reconstruye, paso a paso, el proceso de búsqueda de los restos de Miguel de Cervantes, un proyecto que se basó en una combinación de investigación científica, análisis forense y interpretación histórica. Desde el inicio, el proyecto se apoyó en el uso de técnicas de vanguardia, como la prospección georradar, que permitieron detectar anomalías en el subsuelo y localizar posibles enterramientos. Esta tecnología, que hacía años era considerada casi de ficción, demostró ser fundamental para el éxito de la expedición.
La investigación inicial reveló la existencia de un complejo entramado de enterramientos, muchos de ellos infantiles, lo que sugiere que el convento de las Trinitarias Descalzas era un lugar de enterramiento importante durante siglos. El descubrimiento de estos enterramientos infantiles no solo proporcionó evidencia de la historia de la ciudad, sino que también ofreció valiosas pistas sobre las costumbres y creencias de la época. Los arqueólogos analizaron minuciosamente los restos encontrados, incluyendo ajuares y otros objetos personales, para determinar la edad, el sexo y la condición social de los individuos enterrados. Además, se realizaron estudios de momificación para determinar las causas de la conservación de algunos cuerpos, lo que ayudó a comprender mejor las condiciones ambientales del convento en el pasado. El proyecto representó un hito en la arqueología y la historia, demostrando la importancia de la investigación científica en la recuperación de la memoria histórica.
El proyecto se vio desafiado por el misterio que rodeaba la muerte de Cervantes y por el secretismo que envolvía la búsqueda de sus restos. Durante siglos, diversas figuras habían intentado encontrar los restos del escritor, pero sin éxito. La falta de información sobre la muerte de Cervantes y la ausencia de pruebas concretas dificultaron la tarea de los investigadores. Sin embargo, el equipo de Vvaa adoptó un enfoque sistemático y riguroso, basado en la evidencia científica y la interpretación histórica. El uso de la tecnología de georradar fue crucial para identificar anomalías en el subsuelo y para localizar los posibles enterramientos. El proceso de excavación se realizó con mucha precisión, y cada objeto encontrado se analizó cuidadosamente. Finalmente, tras semanas de investigación, el equipo descubrió la tumba de Cervantes, un hallazgo que cambió para siempre la historia de la literatura española.
Opinión Crítica de Asi Buscamos a Cervantes: Cronicas De La Busqueda Y El Hallazgo De Los Restos Del Autor Del Quijote En El Convento De Las Trinitarias De Madrid:
«Así Buscamos a Cervantes» es una obra fascinante que cumple con su promesa de ofrecer un relato detallado y accesible de la búsqueda de los restos de Miguel de Cervantes. Vvaa ha logrado crear un narrado dinámico que engancha al lector desde las primeras páginas y lo mantiene al tanto de cada uno de los avances y desafíos del proyecto. El libro no es solo una crónica de un descubrimiento arqueológico, sino también una exploración de la historia de la arqueología y la importancia de la investigación científica en la recuperación de la memoria histórica.
La fuerza del libro radica en su capacidad para materializar conceptos que a menudo se presentan de forma abstracta en los ámbitos de la arqueología y la historia. A través de la narración, el lector puede comprender cómo se desarrollan las prospecciones georradar, cómo se analizan los restos encontrados y cómo se interpretan los datos. La inclusión de más de 180 fotografías a color, infografías 3D, tablas y gráficos, permite una comprensión visual completa del proceso de búsqueda y ayuda a ilustrar de forma efectiva las técnicas y los hallazgos. El libro es un testimonio del poder de la visualización para facilitar el aprendizaje y el interés.
Aunque el libro es un documento informativo, no carece de esplendor literario. La prosa de Vvaa es clara, concisa y atractiva, y la narración está repleta de detalles evocadores que transportan al lector al Convento de las Trinitarias Descalzas. El uso de entrevistas con los profesionales del equipo de investigación añade una dimensión humana al relato y permite al lector conocer de cerca las dificultades y los éxitos del proyecto. “Así Buscamos a Cervantes” es una obra excepcional que merece ser leída por cualquier persona interesada en la historia, la arqueología, la literatura o la ciencia. Se recomienda especialmente a los aficionados a la historia, a los estudiantes de arqueología y a los profesionales que trabajan en el área de los humanidades. La combinación de investigación rigurosa y narrativa accesible hace de este libro una obra de importancia histórica y cultural.

