El ámbito del Derecho Procesal Administrativo ha experimentado en las últimas décadas una profunda transformación, impulsada en parte por la necesidad de encontrar mecanismos eficaces para controlar la
de la sentencia como instrumento para justificar el ejercicio del arbitrio judicial, mostrando que la sentencia no es una simple solución al conflicto, sino una justificación de la decisión.
Nieto Garcia elabora un argumento central que gira en torno a la necesidad de reconocer que la Administración no siempre interpreta la ley de la manera prevista por el legislador. La discrecionalidad de la Administración, si bien limitada por la Constitución, permite a la Administración adoptar criterios de valoración que pueden diferir de la intención del legislador. En este sentido, el juez debe actuar como un “espejo” de esa discrecionalidad, corrigiendo errores y garantizando que la decisión administrativa es conforme a derecho.
El autor argumenta que la técnica de la “interdicción de la arbitrariedad”, proclamada en la Constitución, es, en esencia, el principal instrumento para permitir este ejercicio de arbitrio judicial. Esta técnica, originada gracias a la genialidad de García de Enterría, proporciona al juez un margen de intervención que le permite controlar la actuación de la Administración. No obstante, Nieto Garcia expresa su preocupación por la forma en que esta técnica se ha aplicado en la práctica, considerándola, en ocasiones, «puro humo» debido a su falta de concreción y a la dificultad para definir los límites del margen de valoración.
El libro también aborda la crítica a las posturas que, desde la Ilustración, han defendido la subordinación del juez a la ley, considerándola una concepción excesivamente formalista. Nieto Garcia argumenta que esta visión no permite a los jueces adaptar la ley a las particularidades de cada caso, lo que puede conducir a una aplicación rígida e injusta de la norma. El autor defiende una visión más flexible y dinámica de la relación entre el juez y la ley, que permita a los jueces incorporar el espíritu de la ley a la resolución del conflicto.
Opinión Crítica de Arbitrio Judicial. Entrando En La Mente Del Juez
Nieto Garcia ofrece una visión valiosa del arbitrio judicial, distanciándose de las concepciones más tradicionales y aportando una perspectiva más realista y pragmática. Su argumento central, la necesidad de reconocer que la Administración no siempre interpreta la ley de la manera prevista por el legislador, es fundamental para entender la dinámica del sistema judicial. Sin embargo, la crítica de Nieto Garcia a la técnica de la “interdicción de la arbitrariedad”, si bien justificada, requiere una reflexión más profunda.
Aunque es innegable que la técnica, en su forma original, presentaba ciertas deficiencias y carecía de concreción, el autor podría haber explorado con más detalles los posibles mecanismos para mejorar su aplicación. En lugar de simplemente denunciarla como «puro humo», Nieto Garcia podría haber propuesto un marco más preciso para definir los criterios de valoración que debe aplicar el juez en cada caso. En este sentido, el libro podría haber ofrecido un mapa más detallado para orientar la actuación judicial.
“Arbitrio Judicial” es una obra importante que ha estimulado un debate fundamental sobre el papel del juez en la sociedad actual. No obstante las críticas que el autor plantea a la técnica de la “interdicción de la arbitrariedad”, el libro sigue siendo una referencia valiosa para los profesionales del derecho. Se recomienda su lectura para cualquier persona que desee profundizar en la comprensión de la relación entre el juez y la Administración, y de la necesidad de garantizar la justicia y la equidad en las relaciones estatales.
