La historia se centra en la investigación de una serie de asesinatos que parecen estar relacionados con la «Red Odessa», una organización criminal de origen judío que operaba en Barcelona durante la Guerra Civil. Los cuerpos de las víctimas son encontrados en condiciones macabras, y las pistas apuntan hacia un pasado oscuro y turbulento. Mascarell, ahora retirado y trabajando como consultor para David Fortuny, es llamado para ayudar a resolver el caso, lo que lo arrastra de nuevo a un mundo que tanto ha intentado dejar atrás.
La trama se complica aún más cuando se revela que uno de los asesinos, un hombre llamado Isaac Ben-Zvi, parece estar conectado con el Valle de los Caídos, un lugar que Mascarell conoce de primera mano, ya que allí pasó varios años trabajando como prisionero tras ser detenido y enviado a trabajar. La investigación lo obliga a confrontar sus propios demonios y a tomar decisiones difíciles que ponen a prueba su moralidad. Mascarell se enfrenta a la posibilidad de hacer justicia por su cuenta, contraviniendo las leyes y sus propios principios, o dejar que los asesinos sigan libres, con el riesgo de que más vidas se pierdan. El ambiente de la Barcelona de 1951 se siente intensamente, con la amenaza de la delincuencia, la desconfianza y los prejuicios que persistían en la sociedad de la época.
La redacción del autor es minuciosa y construye la tensión de una forma muy efectiva. La historia nos permite entrar en la Barcelona de principios del siglo XX, un periodo de grandes cambios y conflictos, con la presencia de la Guerra Civil en su memoria. La investigación policial es realista, con la inclusión de procedimientos y técnicas de la época. Mascarell se muestra como un personaje complejo y contradictorio, con virtudes y defectos, que le hace aún más entrañable para el lector.
El caso comienza cuando David Fortuny recibe un encargo de un hombre que afirma ser víctima de una extorsión. La víctima, un empresario llamado Victor Montiel, le cuenta que ha sido amenazado para que entregue información sobre actividades ilegales que realizaba la «Red Odessa». A medida que Mascarell se adentra en la investigación, descubre que la organización criminal no solo estaba involucrada en actividades ilegales, sino que también estaba tratando de manipular el juicio sobre los responsables de la matanza del Valle de los Caídos, creando una narrativa para justificar sus actos.
La investigación se convierte rápidamente en algo mucho más peligroso de lo que Mascarell había previsto. Descubre que el empresario Montiel no era simplemente una víctima, sino que estaba jugando un papel clave en la conspiración. La «Red Odessa» tiene una influencia mucho mayor de lo que parecía, y sus miembros están dispuestos a hacer cualquier cosa para proteger sus secretos. Mascarell se encuentra en una encrucijada, con la responsabilidad de detener a los asesinos antes de que sigan matando, pero también con el riesgo de convertirse en un criminal. El autor logra mantener una alta dosis de intriga, con giros inesperados y revelaciones impactantes que mantienen al lector al borde de su asiento.
Además de la investigación policial, la novela también incluye elementos históricos y sociales, como la situación política y económica de la Barcelona de 1951, la influencia de la Iglesia Católica, la presencia de grupos extremistas y la memoria de la Guerra Civil. Mascarell es un personaje con el que es fácil conectar, un hombre con un pasado trágico y un código moral sólido, que lucha por hacer lo correcto en un mundo corrupto y caótico.
Opinión Crítica de Algunos Días De Enero (Inspector Mascarell 12)
«Algunos Días De Enero» es, sin duda, una de las mejores entregas de la serie Mascarell. Jordi Sierra i Fabra ha vuelto a demostrar su maestría en el género policíaco, ofreciendo una historia de misterio inteligente, bien construida y llena de suspense. La novela se destaca por su ambientación histórica, que es tan precisa y detallada que te transporta directamente a la Barcelona de 1951. La redacción del autor es exquisita, con un ritmo ágil y una prosa elegante que facilita la lectura. Es un libro que se disfruta tanto por su trama intrigante como por sus personajes memorables.
La serie Mascarell, en general, es un ejemplo de cómo se puede combinar el género policíaco con otros elementos narrativos, como la historia, la política y la filosofía. Mascarell es un detective que no solo resuelve crímenes, sino que también reflexiona sobre los grandes problemas de la humanidad. Su personaje es una suerte de «internauta de carne y hueso, » como lo describe Anabel Sáiz Ripoll, un personaje con el que es fácil conectar y que despierta empatía en el lector.
y Recomendaciones
«Algunos Días De Enero» es una lectura obligada para los amantes del género policíaco, así como para aquellos interesados en la historia y la cultura de España. La novela es un ejemplo de cómo se puede escribir un buen libro de detectives, con una trama bien construida, personajes memorables y una ambientación histórica impecable. Jordi Sierra i Fabra es uno de los autores más leídos y populares del panorama literario español, y esta novela es una prueba más de su talento. Es un libro que te enganchará desde la primera página, y te hará reflexionar sobre los grandes problemas de la humanidad. una excelente compra.


