El núcleo de la investigación de Uscatescu Barron se centra en la relación entre la crónica y la cultura visual durante el reinado de Alfonso II. La obra argumenta que la literatura, en particular la adaptación de la Historia Ecclesiastica de Eusebio de Cesarea a través de la versión de Rufino de Aquilea, no es simplemente un reflejo de los eventos históricos, sino un instrumento activo en la construcción de la imagen del rey. La Historia Ecclesiastica, a través de la narración de la vida de Constantino, proporciona un modelo idealizado de gobernante, un líder divino y un pacificador de las naciones, y los cronistas asturianos se esfuerzan por emular este modelo.
La investigación se basa en el análisis exhaustivo de varios testigos visuales que corroboran esta conexión con el ideal constantiniano. La devoción instrumental de la Cruz, la importancia dada a las fiestas litúrgicas, y la representación simbólica de la Vera Cruz, son elementos que se intensifican y se adaptan al contexto astur. El uso del lema constanteiniano, es decir, la visión del emperador, se manifiesta en Oviedo, convirtiéndose en un símbolo de la legitimidad del reino. La obra también examina el paralelismo entre la Inuentio Petri (la historia de la conversión de San Pedro) y la Inuentio Iacobi (la historia de la conversión de San Jacobo), reforzando la idea de que la conversión y la legitimación del cristianismo eran elementos centrales en el proyecto de Alfonso II.
Además, la autora presta una atención meticulosa a las disposiciones funerarias de Alfonso II y Constantino I. El estilo de sepultura, considerado un signo de poder y prestigio, se similares, sugiriendo una intencionalidad de emulación del emperador, indicando que el reino asturiano aspiraba a la igualdad con el poder romano. Este detalle, junto con otros aspectos de la iconografía y las prácticas rituales, demuestra la profunda influencia del legado constantiniano en la cultura asturiega. «Alfonso II y el Ideal Constantiniano» presenta un estudio completo y persuasivo de cómo la memoria cultural fue utilizada como herramienta para legitimar el poder de Alfonso II y establecer el Reino asturiano como una entidad con aspiraciones imperialistas.
El libro de Uscatescu Barron se centra en la creación de una «narrativa visual» del poder asturiano, a través de la cuidadosa selección y reinterpretación de testimones literarios y artísticos. La autora analiza cómo los cronistas, actuando como «arquitectos» de la memoria histórica, utilizaban estos testimones para construir una imagen de Alfonso II que coincidiera con el modelo de Constantino I. Esta adaptación no fue simplemente una imitación superficial; sino una re-interpretación que le daba al rey una dimensión que había de ser un líder divino, un pacificador de las naciones, y un representante del orden universal.
La obra destaca la importancia del concepto de «memoria cultural» en la formación de la identidad asturiana. Al adaptar la narrativa de Constantino, los cronistas no solo estaban re-escribiendo la historia, sino que estaban creando una nueva narrativa que le daba a Alfonso II una legitimidad que había de ser fundamentada en una tradición histórica que había de ser establecida. La obra también revela la compleja interacción entre la literatura y la cultura material durante el siglo IX, mostrando cómo la representación de Constantino I no se limitaba a la escritura, sino que se manifestaba también en arte y arquitectura.
Además, la investigación de Uscuescu Barron examina la relación entre la tradición visigoda y el ideal constantiniano. Si bien Alfonso II abrazó el modelo de Constantino, también se apropió de elementos de la cultura visigoda, especialmente en lo que respecta a la organización política y la religión. La obra pone de manera claramente que Alfonso II no estaba simplemente imitando a Constantino, sino que estaba creando una nueva identidad asturiana que incorporaba los mejores aspectos de ambas tradiciones. La obra demuestra que la concepción del poder asturiano no era exenta de influencias de otras culturas, como la visigoda y la romana, que no se limitaban a crear una imagen de poder asturiana, sino que se había construido sobre la base de una rica tradición cultural.
Opinión Crítica de Alfonso II Y El Ideal Constantiniano: De Cronicas Y De Cultura Visual
La obra de Alexandra Uscatescu Barron es un logro significativo en el campo de la historia medieval, ofreciendo una perspectiva innovadora y detallada sobre el reinado de Alfonso II de Asturias. El libro es una lectura obligada para aquellos interesados en la historia de la Península Ibérica, la formación del Reino astur-leonés y la dinámica de las relaciones entre la memoria, el poder y la cultura en la Edad Media. La autora logra un equilibrio perfecto entre el análisis histórico y la interpretación cultural, presentando una argumentación sólida y respaldada por un exhaustivo estudio de las fuentes.
La principal fortaleza del libro radica en su capacidad para conectar la literatura y la cultura material. Uscatescu Barron no considera estos elementos como entidades aisladas, sino que los analiza como parte de un sistema complejo de significación. La forma en que la autora examina el uso de la Historia Ecclesiastica de Eusebio como herramienta para la construcción de la identidad asturiana es particularmente interesante y revela la importancia de la memoria en la formación de la identidad. Sin embargo, la obra podría beneficiarse de una mayor discusión sobre las posibles motivaciones de los cronistas. ¿Era simplemente una cuestión de emulación de Constantino, o existían otros factores, como las ambiciones políticas o religiosas, que influyeron en su labor? A pesar de esto, la investigación de Uscatescu Barron es una contribución esencial para el estudio del Reino astur-leonés y la comprensión del complejo proceso de creación de la memoria histórica.
En cuanto a recomendaciones, se sugiere que el lector considera «Alfonso II y el Ideal Constantiniano» como un punto de partida para una investigación más amplia sobre la cultura material del siglo IX. Sería muy interesante ver una ampliación del estudio que incluyera un análisis más detallado de la iconografía asturiega, así como un examen de las relaciones comerciales y diplomáticas del reino con otros territorios de la época. Además, la obra podría beneficiarse de la inclusión de un mapa que ilustre las áreas geográficas relevantes para la investigación, así como una glosario de términos técnicos y conceptos clave. «Alfonso II y el Ideal Constantiniano» es un libro valioso que ofrece una nueva perspectiva sobre la historia de la Península Ibérica y que se consuela una contribución importante a la investigación de la historia medieval.
