El núcleo de la obra de Agulló es, en esencia, la publicación y análisis de un conjunto documental extraordinariamente rico: el testamento de Don Diego Hurtado de Mendoza y un inventario de bienes que se conservaban en su patrimonio. Este material, previamente desconocido o mal documentado, emerge como la clave para desentrañar las ambigüedades de la autoría del “Lazarillo”. La edición no solo presenta los documentos en su totalidad, sino que también contextualiza su descubrimiento, revelando las circunstancias que llevaron a su recuperación de López de Velasco, el editor del “Lazarillo” expurgado. La relevancia de estos documentos reside no solo en su contenido, sino también en su procedencia y en la forma en que arrojan luz sobre la vida y las circunstancias intelectuales de Don Diego Hurtado de Mendoza.
El testamento, un documento legal formal, revela la personalidad y las preocupaciones de un hombre de alto estatus social, un caballero hidalgo, noble y con intereses en el mundo literario. Mientras que el inventario de bienes, más pragmático, ofrece una visión detallada de su riqueza y propiedades, proporcionando información valiosa sobre su situación económica y su influencia social. La combinación de ambos documentos, cuidadosamente analizados por Agulló, permite reconstruir un perfil más completo de Don Diego Hurtado de Mendoza, mostrando sus intereses, sus preocupaciones y, sobre todo, su conexión con la obra que, por tantos años, fue atribuida a otros. El proceso de investigación de Agulló se basa en la meticulosa revisión de manuscritos, pergaminos y otros materiales de archivo, desenterrando información que había permanecido oculta durante siglos.
La edición desvela que Hurtado de Mendoza, un hombre versado en la literatura y el estudio de la moral, no solo se inspiró en las enseñanzas de Fray Luis de León, como se había sugerido, sino que también se dedicó a escribir un relato moralizante sobre la vida de un joven aprendiz en la ciudad de Toledo. La obra fue, sin duda, un proyecto personal, impulsado por un deseo de dejar su huella en la literatura de su tiempo. El “Lazarillo” no surgió de la nada; se gestó en la mente de un hombre inteligente, observador y con una profunda preocupación por la moral y la educación. Además, la inclusión del inventario de bienes revela una importante fuente de ingresos para el escritor: sus propiedades y rentas.
La publicación de los documentos de Don Diego Hurtado de Mendoza representa un cambio de paradigma en el estudio del “Lazarillo”. Antes de la aparición de esta edición, la cuestión de la autoría era un tema de especulación y debate, donde las evidencias eran escasas y las hipótesis contradictorías. Ahora, gracias a la investigación de Agulló, podemos afirmar con una confianza razonable que Don Diego Hurtado de Mendoza fue, en efecto, el autor de la obra, aunque con la importante influencia del pensamiento de Fray Luis de León.
El descubrimiento de los documentos ha desmentido numerosas teorías que proponían la participación de otros autores, como Juan del Mestre, quien había sido considerado uno de los principales colaboradores de Hurtado de Mendoza. La evidencia documental demuestra que Hurtado de Mendoza fue el principal autor de la obra, aunque es evidente que recibió influencia de Fray Luis de León, en particular en lo que respecta a las enseñanzas morales que sefó en la novela. La edición también aclara la manera en que Hurtado de Mendoza se inspiró en las enseñanzas de Fray Luis de León, en particular en lo que respecta a las enseñanzas morales que sefó en la novela.
El estudio de los documentos revela también una serie de datos curiosos sobre la vida de Don Diego Hurtado de Mendoza. Por ejemplo, se sabe que el testamento contiene menciones a numerosas propiedades que poseía en Toledo, así como a varios esclavos y sirvientes que tenía a su servicio. El inventario de bienes, por su parte, detalla su posesión de armas, joyas y otros objetos de valor. La información contenida en los documentos nos permite obtener una visión mucho más completa de la vida y las circunstancias intelectuales de Don Diego Hurtado de Mendoza, así como de la manera en que se gestó la creación del “Lazarillo”.
Opinión Crítica de A Vueltas Con El Autor Del Lazarillo: Un Logro Académico y Literario
La obra de Mercedes Agulló y Cobo es un logro académico de suma importancia, que ha redefinido el debate sobre la autoría del “Lazarillo de Tormes”. La investigación de Agulló es rigurosa, meticulosa y está respaldada por una amplia documentación, lo que la convierte en una obra de referencia imprescindible para cualquier persona que esté interesada en la literatura española del siglo XVI. La edición es impecable, tanto en términos de presentación como de traducción y notas al pie, lo que facilita su comprensión por parte de los lectores.
La investigación de Agulló desmiente numerosas teorías que habían circulado durante siglos, y ofrece una solución convincente y basada en la evidencia documental. La publicación de los documentos de Don Diego Hurtado de Mendoza no solo resuelve un misterio literario, sino que también proporciona una nueva perspectiva sobre la vida y las circunstancias intelectuales de un hombre que, hasta entonces, había sido relegado a un segundo plano. La obra de Agulló demuestra que, a menudo, la verdad se encuentra en los documentos, y que la investigación documental puede revelar verdades que han permanecido ocultas durante siglos.
Sin embargo, es importante señalar que la atribución de la autoría es, en última instancia, una cuestión de interpretación. Aunque la evidencia documental es abrumadora, no podemos tener certeza absoluta de que Don Diego Hurtado de Mendoza sea el autor único de la obra. Es posible que otros individuos hayan contribuido a su creación, aunque su papel sería secundario. En cualquier caso, la investigación de Agulló ha abierto una nueva etapa en el estudio del “Lazarillo”, y ha puesto de manifiesto la importancia de la investigación documental en la interpretación de la literatura. Aun así, la obra de Agulló es un magnífico ejemplo de cómo la perseverancia, la meticulosidad y el conocimiento profundo de la historia pueden conducir a descubrimientos importantes. La edición es un excelente punto de partida para explorar la vida y obra de Don Diego Hurtado de Mendoza, y para reflexionar sobre las complejidades de la autoría literaria.

