El libro se articula en torno a una serie de capítulos que, aunque no siguen una cronología estricta, se conectan mediante una red de referencias y curiosidades. Gutiérrez López construye una narrativa coral, interrelacionando la historia del esquí con la de figuras que, a primera vista, parecen desconectadas. Comienza con las primeras incursiones del esquí en la Península Ibérica, a través de referencias a la práctica en la montaña medieval, y traslada el lector a la invención del esquí moderno a principios del siglo XIX, donde encontramos figuras como el ingeniero francés, Lucien Gauchat, y la influencia de los pioneros del esquí francés.
La obra se expande rápidamente, integrando referencias sorprendentes. No es raro encontrar citas a Cervantes, que, según el autor, ya contemplaba la libertad del espíritu en la montaña, o a Lenin, que utilizaba el esquí como un símbolo de la fuerza y la resistencia de las masas. El libro también explora la relación entre el esquí y el arte, con referencias a Arthur Conan Doyle, que también practicaba el esquí y lo utilizó como inspiración para sus historias, o a Giner de los Ríos, quien utilizaba el esquí como un vehículo de expresión personal y social. Además, se incluye una profunda reflexión sobre la contribución de Nansen, el explorador noruego, en el desarrollo de la ciencia del esquí y su aplicación en condiciones extremas.
El libro no solo narra hechos históricos, sino que también explora las tecnologías que han transformado el esquí, desde las primeras tablas de madera hasta los modernos equipos con suspensión activa. Además, se incluyen análisis sociológicos sobre la popularización del esquí como deporte de masas, su impacto en la construcción de paisajes y la creación de culturas de montaña. Gutiérrez López muestra cómo el esquí ha sido, a lo largo de la historia, un punto de encuentro de diferentes culturas y clases sociales. El autor nos muestra, con una mezcla de rigor y sensibilidad, la evolución del esquí como una actividad que ha trascendido las fronteras del deporte y se ha convertido en una parte fundamental de la identidad de muchos pueblos.
La estructura del libro se basa en una serie de “notas” o reflexiones que se entrelazan a través de la historia. Gutiérrez López construye una narrativa fragmentada pero cohesiva, explorando la complejidad del esquí a través de diferentes perspectivas. Se centra en la figura del esquimal, como innovador y transcriptor de los secretos de la nieve, y recorre la evolución de las técnicas de esquí, desde el «slalom» natural hasta las modernas disciplinas competitivas. No se limita a la historia de los equipos y las técnicas; se ahonda en la psicología del esquí, explorando la relación entre el esquiador y la montaña, y el valor del esfuerzo, la resistencia y el respeto por el entorno.
El autor profundiza en el desarrollo del esquí en diferentes culturas, mostrando cómo la práctica del esquí ha sido influenciada por factores geográficos, climáticos y sociales. Examina, por ejemplo, el esquí en Japón, donde la práctica ha estado estrechamente ligada a la cultura samurai, y el esquí en la Patagonia, donde la relación entre los habitantes locales y la nieve ha dado lugar a una forma de esquí muy particular. Asimismo, la obra aborda la política del esquí, mostrando cómo la promoción del deporte ha estado relacionada con la imagen de un país y su capacidad para atraer inversiones y turistas. La obra se nutre de documentos históricos, cartografías, fotografías y otros materiales para dar una visión completa del tema.
El libro se caracteriza por su lenguaje accesible, que evita la jerga técnica y la terminología académica. Gutiérrez López utiliza un estilo narrativo directo y personal, intercalando anécdotas, recuerdos de su propia experiencia como esquiador y reflexiones filosóficas. A través de este estilo, el autor logra conectar con el lector, invitándolo a compartir su pasión por el esquí. La obra también se distingue por su atención al detalle, que permite al lector comprender mejor las complejidades de esta disciplina. No se limita a hablar de los resultados de las competiciones, sino que explora la técnica, el tacto, el equilibrio, la técnica, y la actitud necesaria para tener éxito en la montaña.
Opinión Crítica de Metiendo Cantos: Ensayo De Tematica Deportiva
“Metiendo Cantos” es una obra sorprendente y original, que desafía las convenciones de la historia deportiva. Gutiérrez López ha logrado crear un libro que es a la vez informativo, entretenido y reflexivo. Se trata de un libro que nos invita a pensar en el esquí como un fenómeno complejo, que va más allá de la simple competición deportiva. El libro es un testimonio de la pasión y el conocimiento del autor, y una celebración de la historia del esquí.
Aunque el libro es un éxito en su enfoque particular, no es un libro para todos. Su estructura fragmentada puede resultar confusa para algunos lectores, y su lenguaje no es siempre el más preciso. Sin embargo, para aquellos que buscan una lectura divertida y perspicaz sobre la historia del esquí, “Metiendo Cantos” es una recomendación indiscutible. Además, el libro es un gran regalo para los amantes del deporte de invierno, ya que nos invita a ver más allá de las pistas modernas y a apreciar la rica historia de este deporte.
Recomendamos “Metiendo Cantos” a cualquiera que se interese por la historia del esquí, la cultura de montaña, o simplemente por las historias de personas que se atreven a desafiar la naturaleza. Es un libro que nos recuerda que el deporte puede ser un medio para explorar el mundo, para entender a otros, y para encontrar nuestro propio lugar en el universo. Si buscan una lectura original y que les haga pensar, no duden en adquirir “Metiendo Cantos”.
