El reinado de Isabel I y Fernando II, que abarca desde 1474 hasta 1516, se caracteriza por un ambicioso proyecto de unificación y consolidación del poder en la península ibérica. Al heredar los reinos de Castilla y Aragón, los Reyes Católicos se encontraron con un país profundamente dividido, marcado por la fragmentación política, las rivalidades internas y la amenaza de potencias extranjeras como Portugal y Francia. Su primera tarea fue, por lo tanto, pacificar y unificar el reino, una tarea que lograron a través de una combinación de estrategias militares, políticas y religiosas.
Uno de los pilares fundamentales de su gobierno fue la supresión de la
Este libro, sin duda, merece la pena ser leído y estudiado, y se convierte en un punto de partida fundamental para la reflexión sobre la construcción de la nación española.

