La historia se centra en la figura de Ricardo de Urtasun, un antiguo espía y agente secreto del gobierno republicano, quien, décadas después del magnicidio, es contactado por un misterioso benefactor para investigar los últimos días de Canalejas. Urtasun, atormentado por su pasado y un oscuro secreto familiar ligado a la figura del asesino, se ve arrastrado a una red de mentiras, traiciones y manipulaciones que se extiende por toda la sociedad salmantina. Su investigación lo lleva a reconstruir los hechos que rodearon la muerte del Primer Ministro, desde la tensión creciente entre los liberales y los conservadores, hasta los movimientos anarquistas que clamaban por una revolución.
La trama se desarrolla en torno a la figura de Manuel Pardiñas, el anarquista que, el 14 de octubre de 1921, en plena Puerta del Sol de Madrid, asesinó a Canalejas. Pardiñas, impulsado por su radicalismo político, y con la desesperación de ver frustrados sus ideales revolucionarios, dispara tres veces al Presidente del Gobierno con una Browning, y luego, desfigurando aún más la situación, se suicida. El magnicidio, evidentemente, pone fin a los sueños de Canalejas de llevar a cabo un «viraje» liberal, un giro radical en la política española que prometía derribar los pilares de la República. Sin embargo, desde el inicio, la historia insinúa que la verdad detrás de los hechos es mucho más compleja y que no todo es lo que aparenta.
A medida que Urtasun profundiza en su investigación, descubre que la versión oficial, la que culpaba a los anarquistas, está plagada de agujeros. Las circunstancias del asesinato, la desaparición de la pistola, los extraños coartadas de los testigos, todo apunta a una conspiración mucho más profunda, que involucra a agentes del gobierno, miembros de la Guardia Civil y, tal vez, incluso a la propia familia Canalejas. La viuda de Canalejas, Teresa Godoy, en un acto de desesperación y de intentar salvar el honor de su esposo, decide contratar a un veterano teniente del Regimiento de Cuba, Jacinto Pérez, quien había salvado la vida de Canalejas durante una visita a la colonia caribeña. Pérez, con su experiencia en el mundo de la inteligencia y su capacidad para desentrañar secretos, es enviado a investigar la verdad, lo que desencadena una serie de eventos que desestabilizan aún más la situación.
El investigador Jacinto Pérez, tras varios meses de indagaciones, consigue descubrir que el asesinato de Canalejas no fue una simple acción individual de un anarquista, sino parte de un intrincado plan orquestado por varios individuos. A través de entrevistas con antiguos testigos, documentos desclasificados y un análisis exhaustivo de la escena del crimen, Pérez descubre que la pistola utilizada en el asesinato no era la de Pardiñas, que había sido sustituida por otra, y que el propio asesino había sido atacado, desarmado y disparado a corta distancia. Esto hace sospechar que hubo un cómplice que quería desacreditar la acción de Pardiñas y, al mismo tiempo, utilizar el magnicidio como excusa para implementar una serie de medidas represivas contra los anarquistas.
Además, la investigación revela que la familia Canalejas, en particular el hermano del Primer Ministro, Manuel Canalejas, tenía conexiones con elementos conservadores que buscaban debilitar la República. Manuel Canalejas, con su ambición política y su deseo de consolidar su posición, estaba involucrado en un juego peligroso que lo llevó a comprometerse con sectores de la sociedad que no le tenían lealtad. La viuda de Canalejas, Teresa Godoy, que se encontraba en una situación económica precaria y que se sentía traicionada por su esposo, también se convierte en un personaje clave en la trama, ya que utiliza su influencia y su conexiones para manipular la investigación y ocultar la verdad.
A medida que la trama se complica, Urtasun se ve envuelto en una red de peligros y conspiraciones. Es perseguido, amenazado y, en varias ocasiones, se encuentra en peligro de muerte. Sin embargo, no renuncia a su misión, impulsado por su sentido de la justicia y por su deseo de descubrir la verdad. Al final, Urtasun revela que el magnicidio fue el resultado de una compleja trama política y económica, y que las motivaciones de los responsables eran tan diversas como el propio sistema político español de la época. Revela que la «mano» detrás del magnicidio fue un grupo de industriales y banqueros conservadores que veían en Canalejas un obstáculo para sus intereses.
Opinión Crítica de El Complot Canalejas (Xxiii Premio De Novela Ciudad De Salamanca):
“El Complot Canalejas” es, sin duda, una novela fascinante y ambiciosa que logra, en gran medida, desmantelar la versión oficial del magnicidio de Canalejas. Julian Granado construye una trama intrincada y llena de sorpresas, que mantiene al lector en vilo hasta el final. La novela destaca por su calidad literaria, su rigor histórico y su capacidad para crear personajes complejos y profundos. El autor logra transmitir de forma efectiva la atmósfera de la España de principios del siglo XX, una época marcada por la inestabilidad política, la tensión social y la violencia.
Sin embargo, la novela no está exenta de ciertas debilidades. La trama, a veces, se siente excesivamente compleja, lo que puede dificultar la comprensión del lector. Además, algunos de los personajes secundarios, aunque bien desarrollados, carecen de la misma profundidad que los personajes principales. No obstante, estas pequeñas debilidades no restan mérito a la obra, que sigue siendo un logro importante en la literatura española.
“El Complot Canalejas” es una novela imprescindible para aquellos que se interesen por la historia de España, la política y los misterios. Es una lectura que invita a la reflexión y que nos recuerda que la verdad, a menudo, se esconde bajo una capa de mentiras y secretos. La novela merece, sin duda, el premio que recibió, y se recomienda encarecidamente a todos los aficionados a la buena literatura y a la historia.
Granado logra, además, crear una gran tensión a través del uso de flashbacks y la alternancia de perspectivas narrativas. El lector es invitado a sumergirse en el mundo de Urtasun y a reconstruir la historia junto con él. La novela es un ejemplo de cómo se puede utilizar la ficción para explorar y cuestionar el pasado, y para ofrecer una nueva interpretación de los hechos históricos.

