El “Breviario de Croy”, un manuscrito iluminado datado alrededor de 1440, es el núcleo central de la investigación de González Munuera. Este manuscrito, de origen neerlandés, es una obra de arte religiosa que ilustra, en su mayor parte, los Salmos. Sin embargo, lo que hace a este libro tan fascinante es la profundización del autor en el significado de las imágenes representadas. No se limita a una simple descripción de las escenas bíblicas. El autor desentraña el simbolismo oculto, mostrando que cada figura, cada objeto y cada color tienen un significado más profundo, vinculado a la alquimia, a la astrología, a la medicina y a las creencias populares de la época. El «Breviario de Croy» revela una cosmología compleja y un mundo de simbolismos que el autor argumenta que El Bosco adoptó, al menos en parte, para su propia obra.
El libro detalla cómo la representación del “Juicio Final” en el “Breviario de Croy” –con la multitud de demonios y ángeles, la figura central del Hombre Enmascarado y el simbolismo asociado al fuego y al agua– se repite, de forma transformada, en obras posteriores de El Bosco, como el “Paraíso”, el “Gran Cardo” y el “Paraíso de la Vida Serena”. González Munuera argumenta que el “Breviario de Croy” no es una simple fuente de inspiración, sino un modelo concreto que El Bosco adoptó y adaptó a su propio estilo. Además, el libro explora las conexiones entre las figuras representadas y el contexto cultural de la época, destacando su relación con la nobleza española y su conexión con la familia real. El autor sugiere que El Bosco estuvo en contacto con los círculos de estudio de la alta sociedad española, que estudiaban y conocían la iconografía medieval, y que incorporó ese conocimiento en su obra.
El estudio se extiende a la conexión entre El Bosco y la archidiócesis de Sevilla y Toledo, mostrando cómo la iconografía del “Breviario de Croy” podría haber influido en la arte religiosa de estas ciudades, y sugiriendo que El Bosco estuvo en contacto con los artistas que trabajaban en las iglesias de estas ciudades. La investigación también examina la posible influencia del Bosco en el estado de Lotaringia, territorio que en su época estaba bajo control español, y explora cómo la iconografía del “Breviario de Croy”, una vez difundida, podría haber impactado en la cultura artística de esa región. El autor explora la posibilidad de que El Bosco estuviera involucrado en redes de comercio y cultura que conectaban la península ibérica con otros territorios.
La investigación de González Munuera va más allá del análisis de las imágenes individuales del “Breviario de Croy”. El libro es un estudio exhaustivo del simbolismo que subyace en la obra de El Bosco, demostrando que El Bosco no era un artista totalmente independiente, sino que estuvo profundamente influenciado por la iconografía medieval y las creencias de la época. La obra presenta un mapa detallado de los significados ocultos de cada elemento del manuscrito y cómo los repite El Bosco en su propia obra, proporcionando un contexto histórico y cultural profundo.
El autor explora en detalle la relación entre el Bosco y la familia real española, sugiriendo que El Bosco trabajó para la corte real, quizás incluso participando en la creación de objetos de decoración para el palacio real. El libro analiza la evidencia documental disponible, incluyendo cartas y contratos, para establecer estas conexiones. González Munuera argumenta que El Bosco estuvo en contacto con los nobles que estudiaban la iconografía medieval y que incorporó ese conocimiento en su obra. La obra desmitifica la imagen del Bosco como un artista totalmente original, demostrando que estuvo profundamente influenciado por la tradición iconográfica medieval.
Además, el libro profundiza en la relación entre El Bosco y la archidiócesis de Sevilla y Toledo, mostrando cómo la iconografía del “Breviario de Croy” podría haber influido en la arte religiosa de estas ciudades. La investigación considera la posibilidad de que El Bosco estuviera en contacto con los artistas que trabajaban en las iglesias de estas ciudades, y examina cómo el conocimiento de la iconografía medieval podría haber transmitido a través de los redes ecclesiales. El autor también explora la posible influencia del Bosco en el estado de Lotaringia, territorio que en su época estaba bajo control español, y explora cómo la iconografía del “Breviario de Croy”, una vez difundida, podría haber impactado en la cultura artística de esa región.
Opinión Crítica de Marginalia El Breviario De Croy, Antecedente Del Bosco
«Marginalia: El Breviario de Croy, Antecedente del Bosco» es un libro extraordinariamente valioso que representa un cambio fundamental en la forma en que entendemos la obra de Miguel Ángel de Boccio. González Munuera ha realizado un trabajo exhaustivo y riguroso, respaldado por un conocimiento profundo de la iconografía medieval, el contexto histórico y la documentación disponible. La obra no solo proporciona un análisis detallado de las imágenes del «Breviario de Croy» sino que, lo que es más importante, las utiliza como punto de partida para reconstruir la base de conocimiento que sustenta la obra del Bosco. El autor se aleja de la interpretación tradicional del Bosco como un genio aislado y lo presenta como un artista profundamente arraigado en la cultura y las creencias de su tiempo.
La fuerza del libro reside en su metodología y en su capacidad para conectar puntos que previamente se consideraban desconectados. La argumentación es clara, convincente y está respaldada por una gran cantidad de evidencia documental y iconográfica. La lectura del libro deja al lector con una nueva apreciación de la complejidad y la riqueza de la obra del Bosco. Si bien no todas las conclusiones del autor serán aceptadas universalmente, su trabajo ha abierto un nuevo camino para la investigación del Bosco y ha generado un debate fructífero en el campo de la historia del arte. El libro es una lectura obligada para cualquier persona interesada en la obra de El Bosco, así como para cualquier estudiante de historia del arte.
Sin embargo, la obra de González Munuera no está exenta de críticas. Algunos estudiosos pueden considerar que el autor exagera la influencia del «Breviario de Croy» en la obra del Bosco, sugiriendo una dependencia excesiva de una sola fuente. Además, la interpretación de algunas imágenes, especialmente aquellas más ambiguas, puede ser discutible y estar sujeta a diferentes interpretaciones. No obstante, estas críticas no disminuyen el valor general del libro. Más bien, sugieren que el estudio del Bosco es un campo que requiere continuamente nuevas investigaciones y desarrollos.
Recomendación: Es imprescindible. Este libro no sólo ofrece un análisis riguroso sino que también invita al lector a sumergirse en el universo rico y complejo del Bosco. No es una lectura ligera, pero es una lectura recompensadora que transforma la comprensión de una de las obras más enigmáticas de la historia del arte.

