La historia de «Los Círculos de Oshún» se articula a través de la figura de Julia, una narradora en primera persona que, tras enamorarse perdidamente de Cuba tras su primer viaje, decide establecerse en la isla. La novela no comienza con un relato lineal, sino que se construye a través de una serie de episodios, recuerdos y conversaciones que Julia ha ido acumulando durante sus años de residencia en La Habana. Estos fragmentos narrativos, aparentemente desconectados, se van encadenando para formar un tapiz complejo y fascinante, donde la vida cotidiana de Julia se entrelaza con la práctica de la santería y la veneración a la Orisha Oshún. La autora utiliza este formato fragmentario para recrear de manera más auténtica la experiencia del recuerdo, la forma en que la memoria puede ser selectiva y, a veces, distorsionada por el tiempo y las emociones.
La trama principal gira en torno a la búsqueda de Julia por entender el misterio que rodea a un antiguo santuario dedicado a Oshún, situado en un barrio humilde de La Habana. A medida que se adentra en este laberinto de leyendas y rituales, descubre la existencia de una red de personajes ligados por su amor por la Orisha y por su lucha por mantener viva la tradición santera en un contexto de cambio social y político. A través de estas experiencias, Julia se enfrenta a dilemas morales, a conflictos internos y a desafíos externos, y se acerca a una comprensión más profunda de sí misma y del mundo que la rodea. La novela se nutre de elementos de la cultura afro-cubana, la música, la danza, las creencias religiosas y la gastronomía, presentando un retrato vívido y detallado de la vida en La Habana, desde sus barrios más emblemáticos hasta sus rincones más olvidados.
La relación de Julia con personajes como Don Ramón, un anciano sabio y maestro de santería, o con Sofía, una joven artista que busca inspiración en la tradición, añade otra capa de profundidad a la novela. A través de estas interacciones, la autora explora temas como la identidad, la memoria, el poder de la comunidad y la búsqueda de sentido en la vida. El estilo narrativo de Julia, caracterizado por su honestidad, su vulnerabilidad y su sentido del humor, nos permite conectar con ella a un nivel emocional, y nos invita a reflexionar sobre nuestras propias vidas y nuestras propias creencias. La novela se distingue por su uso del «inside», es decir, por su narración basada en la experiencia personal de la autora, lo que le confiere un valor auténtico y emocional que la hace especialmente atractiva para el lector.
La novela se estructura como una serie de historias entrelazadas, cada una de ellas centrada en un personaje diferente que ha sido influenciado por la magia y la espiritualidad de Oshún. A través de estas historias, Susana Urbano explora la diversidad de la experiencia humana y la capacidad de la gente para encontrar confort, guía y poder en la conexión con lo divino. Estos relatos, ambientados en diferentes lugares de La Habana, desde las bulliciosas calles del centro hasta los tranquilos barrios del Vedado, revelan la riqueza cultural de la isla y la profundidad de sus tradiciones. La autora logra construir un universo literarioico vibrante y creíble, donde lo real y lo sobrenatural se funden de manera natural.
A medida que avanza la trama, se revela la historia de un antiguo artefacto, un pequeño amuleto que se cree que tiene poderes protectores y curativos. Este objeto, que simboliza la fuerza y la prosperidad de Oshún, se convierte en el centro de la búsqueda de Julia, quien se siente atraída por su misterio y su potencial. A través de su búsqueda, Julia se enfrenta a una serie de obstáculos y desafíos, y debe aprender a confiar en su intuición y en sus propios recursos. La novela explora temas como la identidad, la memoria, el poder de la comunidad, y la búsqueda de sentido en la vida. La autora utiliza el «inside», es decir, su experiencia personal, para crear una narración más auténtica y emotiva.
La relación de Julia con Don Ramón, el maestro de santería que la guía en su camino, es un elemento central de la novela. A través de sus conversaciones, Julia aprende sobre la historia de la santería, sus rituales y sus creencias. Don Ramón le enseña a conectar con la naturaleza, a escuchar su intuición y a apreciar la belleza del momento presente. La novela es un elogio a la sabiduría ancestral y al poder de la tradición. A través de sus relatos, Susana Urbano nos muestra que la verdad se encuentra en el corazón, y que la espiritualidad no es solo una creencia religiosa, sino un estado de mente y de ser.
Opinión Crítica de Los Círculos de Oshún: Un Retrato Emocionante y Auténtico
«Los Círculos de Oshún» es, sin duda, una novela que deja una huella imborrable en el lector. La prosa de Susana Urbano es poética, vibrante y plena de sensorialidad, lo que nos permite sumergirnos por completo en el universo de la novela. La autora con estrenimiento construye un mundo auténtico y creíble, donde la magia y la realidad se fusionan de manera natural. La novela es un elogio a la belleza de Cuba y a la resiliencia de su gente.
La fuerza de la novela reside, en gran medida, en la honestidad y la vulnerabilidad con que Urbano cuenta su experiencia personales. La narración de Julia es auténtica y emotiva, y nos permite identificarnos con sus dudas, sus miedos y sus aspiraciones. La autora utiliza el «inside» de forma magistral, lo que le otorga a la novela un valor especial. La novela no es solo una historia de aventuras y misterios, sino también un cálido y profundo retrato de la vida en Cuba, con sus contradicciones, sus bellezas y sus desafíos.
La novela es una lectura recomendable para aquellos que buscan una narración profunda y emotiva, que les permita reflexionar sobre la vida, la espiritualidad y la importancia de las conexiones humanas. Aunque el tema de la santería y la magia puede resultar sorprendente para algunos lectores, la novela lo presenta de una manera accesible y disipada. Sin embargo, es importante tener en mind que se trata de una obra de ficción, y que no debe interpretarse como una representación literal de la santería. En final cuenta, «Los Círculos de Oshún» es una obra que celebrar la diversidad cultural y la capacidad humana para amar, creer y soñar. Se recomienda leerla con abierto mente y con tiempo para disfrutar de su poética prosa.


