«Bajo El Agua», de Carles Porta, publicado por Ediciones Sm, es mucho más que un simple cuento infantil. Es una invitación a la aventura, una oda a la
, una festividad ancestral que marca el corazón de la vida en el valle. Los habitantes, niños y adultos, se preparan con entusiasmo para honrar a la criatura legendaria, que se dice que protege el valle y trae buena fortuna. Sin embargo, la alegría pronto se ve empañada por una serie de sucesos extraños: objetos personales comienzan a desaparecer misteriosamente, generando preocupación y desconfianza entre los vecinos.
A medida que las desapariciones se intensifican, un pequeño grupo de amigos – Leo, Marina y Nico – decide investigar el asunto. Impulsados por la amistad y el deseo de ayudar a sus vecinos, se adentran en las profundidades del Lago Lumina, un espejo de agua cristalina que se encuentra en el corazón del valle. Allí descubren que, desde tiempos inmemoriales, existe una criatura que habita en las profundidades: un monstruo de leyenda, cuyo nombre no se pronuncia en voz alta. Se rumorea que su presencia es benigna, pero también se dice que, si se provoca, puede causar caos y desorden. La misión de los amigos se convierte así en una peligrosa aventura, que los llevará a enfrentarse a sus propios miedos y a descubrir la verdad detrás de las desapariciones.
Para encontrar las pertenencias perdidas, los niños deben descender al lago, donde se dice que el monstruo reside. El lago, con sus aguas profundas y oscuras, representa el misterio, el peligro y la necesidad de confrontar lo desconocido. A medida que se adentran, enfrentan pruebas y desafíos, y aprenden a trabajar en equipo, utilizando sus diferentes habilidades y talentos. La narrativa, rica en detalles sensoriales y descripciones vívidas, sumerge al lector en un mundo de fantasía y aventura, generando tensión y suspense. La relación entre los amigos es el eje central de la historia, mostrando cómo la solidaridad y el apoyo mutuo pueden ayudar a superar cualquier obstáculo.
La trama se centra en la búsqueda de las pertenencias robadas, pero la historia va mucho más allá de una simple aventura de rescate. El libro explora temas universales como la amistad, el coraje y la importancia de la confianza. La desaparición de los objetos no es simplemente un incidente aislado, sino que desencadena una serie de acontecimientos que revelan secretos ancestrales y ponen a prueba el vínculo entre los personajes. El lago, con su aura misteriosa y sus profundidades inexploradas, se convierte en un símbolo del inconsciente, del lugar donde se esconden los miedos y las verdades ocultas.
La valentía de Leo, Marina y Nico no se manifiesta como la fuerza bruta, sino como la determinación de proteger a sus amigos y de hacer lo correcto, incluso cuando se enfrentan a un ser temido y desconocido. La relación entre los niños es el corazón de la historia, ejemplificando cómo la amistad puede ser un escudo contra el miedo y una fuente de inspiración. La narrativa, con su ritmo ágil y sus diálogos ingeniosos, mantiene al lector enganchado desde el principio hasta el final. El libro también invita a la reflexión sobre la importancia de respetar la naturaleza y de valorar la magia que se encuentra en los lugares más inesperados. El autor, Carles Porta, utiliza el lenguaje de manera efectiva, adaptado al público infantil, sin perder la riqueza y la profundidad del relato.
Opinión Crítica de Bajo El Agua
«Bajo El Agua» es una obra maestra del cuento infantil. Carles Porta ha logrado crear una historia que cautiva a niños y adultos, utilizando un lenguaje sencillo y efectivo, una trama bien construida y personajes entrañables. La ilustración es otro punto fuerte del libro, complementando la narrativa y aportando un valor estético que lo hace aún más atractivo. La ambientación del Valle Escondido y la figura del lago Lumina crean una atmósfera mágica y envolvente que transporta al lector a un mundo de fantasía y aventura.
La historia no es sólo un relato de misterio y rescate; es una lección sobre la importancia de la amistad y la solidaridad. Los niños protagonistas son modelos a seguir, representando el valor de la perseverancia, el coraje y la capacidad de trabajar en equipo. Además, el libro invita a reflexionar sobre temas más profundos, como el respeto por la naturaleza y la importancia de proteger los secretos ancestrales. El libro es altamente recomendable para lectores de todas las edades, especialmente para aquellos que disfrutan de los cuentos de aventuras y fantasía. Es una joya que merece ser conservada y disfrutada por generaciones.

